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Documento BOE-A-1954-15448

Ley de 16 de diciembre de 1954 sobre hipoteca mobiliaria y prenda sin desplazamiento de posesin.

TEXTO

La presente Ley regula una norma de la garanta real que cuenta con importantes precedentes en nuestro Derecho y en el de otros pases; pero al hacerlo no se sujeta estrictamente a los patrones clsicos y a tales precedentes, antes se desva muchas veces de ellos, de manera que bien puede afirmarse entraa una trascendente y ponderada novedad legislativa. Esta novedad se refleja en la configuracin tcnica aceptada para la hipoteca mobiliaria y para la prenda sin desplazamiento de posesin, en los bienes que se sujetan a la garanta, en la extensin dada a sta en algunos casos, en la regulacin formal y registral de la nueva figura jurdica —que lleva a la creacin de un Registro pblico para estos gravmenes—, en el desenvolvimiento del derecho real durante su existencia antes de llegar el momento de su ejecucin, en su repercusin obligada respecto de terceras personas, en su desarrollo procesal, y, en fin, en la determinacin de los derechos de preferencia y persecucin tpicos de todo derecho real y de tal dificultad en esta forma de garanta que han sido el obstculo, hasta ahora insuperado, para la perfecta eficacia de los intentos legislativos sobre la materia.

Estas consideraciones, unidas a la necesidad de adoptar, en ocasiones, soluciones impuestas por la prctica y la tcnica, obligan a explicar y fundamentar el desenvolvimiento dado en la Ley a la hipoteca mobiliaria y a la prenda sin desplazamiento de posesin.

Necesidad de la reforma

La configuracin tradicional de los derechos reales de prenda e hipoteca, con su limitacin respectiva a bienes muebles e inmuebles y con sus caractersticas de desplazamiento y no desplazamiento de la posesin, es, sin duda, insuficiente para satisfacer todas las necesidades de la garanta real. La doctrina cientfica puso de relieve los graves inconvenientes de la privacin al deudor de la posesin de la prenda sobre todo en cosas muebles de gran valor destinadas a fines agrcolas o industriales; el desplazamiento de la posesin es perjudicial para el deudor, al privarle de bienes adecuados; para la economa nacional al paralizar elementos de trabajo y de produccin y, con ellos, fuentes de riqueza; y aun para el propio acreedor al disminuir la capacidad econmica del deudor y la posibilidad de hacer frente de un modo normal a sus obligaciones. La experiencia demostr que la prenda iba quedando reducida a cosas meramente suntuarias, por ser ineficaz respecto de cosas necesarias para el trabajo del hombre; y cuando la necesidad obligaba a pignorar estas ltimas, los funestos resultados prcticos de la garanta hacan patente la necesidad de otra figura jurdica que salvara sus inconvenientes.

Por otra parte, la importancia adquirida por las cosas muebles al impulso del moderno desarrollo industrial y la aparicin de nuevos bienes en el sentido jurdico, difcilmente catalogables entre las cosas muebles o inmuebles, hicieron pensar en la que se denomin prenda sin desplazamiento e hipoteca mobiliaria, como medio de hacer viable la garanta real para estos bienes, que por su valor o por su naturaleza se adaptaban con dificultad a los modelos clsicos.

Las legislaciones han resuelto el problema, por regla general, de un modo parcial y atendiendo a los diversos objetos susceptibles de garanta; la prenda sin desplazamiento e hipoteca mobiliaria fue aceptada en gran nmero de pases bajo las formas de prenda agrcola, rural o agraria, ganadera, hotelera, de automviles o de empresas o establecimientos mercantiles.

En nuestro Derecho se sigui inicialmente este mismo criterio y fueron objeto de regulacin la prenda agrcola y ganadera (Real Decreto de veintids de septiembre de mil novecientos diecisiete), la prenda aceitera (Decreto de veintinueve de noviembre de mil novecientos treinta y cinco) y la prenda industrial (Ley de diecisiete de mayo de mil novecientos cuarenta). Posteriormente, la Ley de cinco de diciembre de mil novecientos cuarenta y uno, que aadi al Cdigo Civil los artculos mil ochocientos sesenta y tres bis a mil ochocientos setenta y tres bis, se inspir en un criterio ms comprensivo intentando una regulacin de carcter ms general, que, sin embargo, por diversas circunstancias, no ha llegado a tener en la prctica el desarrollo y la aplicacin deseados por el legislador.

Naturaleza de la garanta

El primer problema que ha habido que resolver ha sido el de la naturaleza jurdica que se haba de atribuir a esta nueva forma de garanta real. Poda seguirse el criterio de equipararla a la hipoteca, bien al modo de la hipoteca naval, alterando por disposicin legal la naturaleza de los bienes al solo objeto del gravamen, bien introduciendo claramente la modalidad de la hipoteca mobiliaria. Poda tambin seguirse el criterio de asimilarla a la prenda en atencin a la naturaleza de los bienes, eliminando el requisito de la entrega de la posesin bajo la forma de prenda sin desplazamiento. Todos estos sistemas tenan precedentes en la doctrina cientfica y en las legislaciones. En nuestro Derecho el predominante era, indudablemente, el ltimo.

En primer trmino, nada resolva en el orden terico ni en el prctico seguir la ficcin de la Ley de Hipoteca Naval, de considerar inmuebles los bienes muebles por naturaleza, al solo objeto de hacer posible su hipoteca. En el actual estado de la ciencia jurdica, se ha credo innecesario acudir a esa ficcin.

Era, pues, preciso adoptar uno de los otros dos sistemas, y para ello se han tenido en cuenta, muy especialmente, las caractersticas sustantivas de la prenda y de la hipoteca.

La accin real ha tenido siempre, como elemento indispensable, la identidad de la cosa; por eso, tericamente, no ha sido posible construir derechos reales perfectos sobre cosas genricas ni sobre cosas futuras. El grado de perfeccin en cuanto a la identidad de la cosa y su reflejo consiguiente en documentos y Registros pblicos, ha llevado a la Comisin a distinguir dos grupos de bienes: los de identificacin semejante a la de los inmuebles y, por tanto, como stos, claramente susceptibles de hipoteca, y los de identificacin menos perfecta y, por consiguiente, de un derecho de ms difcil persecucin, que quedan dentro de la figura clsica de la prenda, si bien sustituyndose por la publicidad registral el requisito del desplazamiento de posesin. Ms que la instauracin de dos figuras jurdicas nuevas se trata de trasplantar ciertos bienes muebles, que por su funcin econmica lo merecen, y cuya perfeccin identificadora lo permite, al rgimen jurdico de la hipoteca de los inmuebles, de tan notorio desenvolvimiento tcnico y econmico en Espaa, todo ello partiendo de la misma naturaleza y cualidades de las cosas muebles sin forzadas ficciones de asimilacin a los inmuebles.

La determinacin de los bienes susceptibles de una y otra forma de garanta, no poda dejarse a la libre interpretacin. Por tratarse de una regulacin nueva, se ha estimado indispensable fijar con exactitud y de un modo completo los bienes sujetos a hipoteca mobiliaria y a prenda sin desplazamiento. Se sealan como susceptibles de la primera los establecimientos mercantiles, los automviles y vehculos de motor, vagones y tranvas, las aeronaves, la maquinaria industrial y la propiedad intelectual e industrial, bienes, casi todos ellos que en el actual estado de Derecho son de fcil identificacin y, por tanto, susceptibles de ser perseguidos por accin real ilimitadamente. Y se han determinado como susceptibles de prenda: los frutos agrcolas, las cosechas, los productos y aprovechamientos forestales, los animales, ciertas mquinas, aperos y productos de las explotaciones agrcolas o ganaderas, las mercaderas y materias primas almacenadas y los cuadros, esculturas, porcelanas, libros y cualesquiera otros objetos de valor artstico o histrico, todos ellos bienes de ms difcil identificacin por sus cualidades especficas, por lo que, ante su fcil desaparicin, transformacin o confusin, los procedimientos ejecutivos, especialmente giles y rpidos, han de procurar, de modo inmediato, la reintegracin posesoria a favor del acreedor, volviendo la prenda sin desplazamiento, por conversin procesal, a prenda desplazada.

Disposiciones comunes

Se inicia la Ley con unas normas de comn aplicacin a la hipoteca mobiliaria y a la prenda sin desplazamiento, con el fin de evitar repeticiones innecesarias. Dejando para los Ttulos respectivos la determinacin de los bienes que pueden ser objeto de una u otra figura jurdica, se ha credo conveniente no admitir la posibilidad de hipoteca o de prenda sin desplazamiento de bienes que, pudiendo serlo por su naturaleza, se hallan en situaciones jurdicas especiales; as ocurre con los bienes anteriormente hipotecados, pignorados o embargados, y con las cuotas indivisas de aqullos. Aunque, en principio, no existe inconveniente terico para admitirlas, se ha estimado que, desde un punto de vista prctico, deban excluirse, con el fin de dar a la nueva institucin la mayor sencillez y seguridad posibles y evitar situaciones que conduciran a colisiones de derechos y que en el momento de la ejecucin crearan un confusionismo perjudicial para el buen desarrollo de ambas. Tal vez, y ello se ha tenido muy en cuenta, se limiten las posibilidades de crdito, y por tal razn, acaso en ulteriores reformas legislativas pueda llegar a ser aconsejable la supresin de estas prohibiciones; pero, en la actualidad, es preferible establecerlas para asegurar el xito de la institucin.

Al mismo fundamento obedece la prohibicin de la subhipoteca y la de constituir prenda sin desplazamiento sobre bienes susceptibles de hipoteca mobiliaria que se recogen ms adelante.

Exigencia especial para que los bienes puedan ser objeto de hipoteca o de prenda sin desplazamiento es la de que el precio de adquisicin, en su caso, est totalmente pagado, a menos, que la hipoteca o la prenda se constituyan precisamente en garanta del precio aplazado. Se funda este requisito en la consideracin de que las ventas a plazos, tan frecuentes en circunstancias normales, se veran entorpecidas, en perjuicio del comercio, si el vendedor tuviere el fundado temor de ver perjudicado su crdito por la constitucin de una garanta sobre los bienes as vendidos. Dar preferencia al crdito por precio aplazado sobre la hipoteca o la prenda hubiera sido contrario a la naturaleza de uno y otro derecho. Exigir al vendedor, para estar debidamente garantizado, que acudiera siempre a la hipoteca o a la prenda, sera muy gravoso para el comprador y chocara con la prctica usual en esta clase de ventas. De este modo, adems, se eliminan los problemas que suscitaran los variados pactos que suelen acompaar a estas ventas aplazadas, especialmente la condicin resolutoria y la reserva de dominio.

Seguidamente se configuran y desarrollan normas generales reguladoras de la hipoteca y de la prenda, de conformidad con las establecidas para la hipoteca sobre inmuebles en cuanto se refiere a su constitucin, extensin a las indemnizaciones, garanta por intereses, cesin del crdito garantizado y derechos de persecucin y preferencia.

Existen, sin embargo, algunas desviaciones que se han considerado necesarias y que son impuestas por la propia naturaleza de las cosas objeto de garanta. As ocurre con el precepto que prohibe al deudor vender los bienes hipotecados o pignorados sin consentimiento del acreedor, que tiene su fundamento en que no es indiferente para ste la persona del tercer poseedor de los bienes muebles, ya que stos exigen un cuidado y un celo especiales, muy superiores al de los inmuebles, para asegurar su conservacin y el mantenimiento de su valor.

Son tambin especialidades las contenidas en los preceptos que regulan el derecho de preferencia y la prescripcin de las acciones hipotecaria y pignoraticia. Respecto del primero, la circunstancia de que nuestros Cdigos Civil y de Comercio hacen separacin cuidadosa en la prelacin de crditos, segn se refieran a bienes muebles o inmuebles, aconsej equiparar la hipoteca y la prenda sin desplazamiento a la prenda comn.

Con el fin de dar mayor agilidad a estas Instituciones, y recogiendo el precedente que ya se consign en el artculo mil ochocientos sesenta y ocho bis del Cdigo Civil, se autoriza la intervencin de los Agentes de Cambio y Bolsa o Corredores de Comercio Colegiados, indistintamente con la de los Notarios, cuando se trate de operaciones bancarias y dentro del mbito que seala el artculo noventa y tres del Cdigo de Comercio para la actuacin de tales Agentes.

Regulacin general de la hipoteca

Se determinan, en primer trmino, los bienes que pueden ser objeto de hipoteca mobiliaria, partiendo de la idea de sujetar a esta forma de garanta nicamente los bienes susceptibles de identificacin exteriorizada en el Registro y de recibir eficazmente la publicidad registral. Los requisitos exigidos a algunos de estos bienes para ser hipotecados se examinarn ms adelante.

Tiene especial inters precisar qu bienes no son susceptibles de hipoteca mobiliaria: todos aquellos no incluidos en la enumeracin del artculo doce. Para excluir su hipotecabilidad se ha tenido en cuenta, como razn fundamental, que, fuera de los enumerados, no existen, por el momento, otros que puedan adaptarse debidamente al rgimen de Registro y que puedan ser, por tanto, hipotecados.

Hipoteca de establecimiento mercantil

La diversa terminologa empleada en la doctrina cientfica para designar la empresa, hacienda, casa o establecimiento mercantil; las diferentes construcciones tericas de la empresa, desde las que la consideran como un ente jurdico unitario al modo de una universalidad, hasta las negativas, que no admiten el concepto unitario de la empresa y la especial naturaleza de las cosas o elementos que la integran, son cuestiones que han sido objeto de muy detenido estudio por la evidente trascendencia que tienen para el desenvolvimiento de la hipoteca.

Se ha credo que debe consagrarse preferente atencin al establecimiento, como base fsica de la empresa, como elemento ms permanente de la misma y como bien que, en nuestra vida real, es por s solo objeto de posible transmisin y tiene un valor intrnseco y objetivo, en cierto modo independiente de la actividad del comerciante y de los dems elementos de la empresa. Por estas razones, y habida cuenta de los precedentes de Derecho comparado y del proyecto de Cdigo de mil novecientos veintisis, el objeto fundamental y directo de la hipoteca es el establecimiento mercantil. Su hipotecabilidad no deriva de ser uno de los elementos de la empresa, sujeto al gravamen como los dems, sino que es la base del derecho real; es el soporte objetivo de la hipoteca, que, apoyada en l, puede extenderse a otros elementos de aqulla.

Para que el establecimiento sea hipotecable se precisan dos requisitos: que el hipotecante sea su titular –dueo o arrendatario– y que no tenga limitada la facultad de traspasar. La titularidad ms frecuente del establecimiento mercantil deriva del arrendamiento; sin embargo, se ha estimado conveniente permitir al dueo que explota su propio local industrial o comercial, acogerse a esta forma de garanta, pues no debe ser para ello de peor condicin el industrial o comerciante que desarrolla su actividad en un inmueble propio que el que lo hace en un local arrendado. La hipoteca constituida por el dueo sobre el establecimiento ser por completo independiente de la que pudiera constituir sobre el inmueble de su propiedad; de aqu el precepto que establece que quien adquiera el establecimiento mercantil hipotecado, en virtud de ejecucin, tendr el carcter de arrendatario del local en los trminos previamente establecidos en la escritura de constitucin de la hipoteca. De esta suerte, a quien en su propio local ejerce la industria o el comercio se le ofrecen dos posibilidades de garanta: la hipoteca inmobiliaria sobre la finca y la mobiliaria sobre el establecimiento.

El segundo requisito es una simple aplicacin del precepto general segn el cual slo los bienes enajenables son susceptibles de hipoteca.

La difcil cuestin de la extensin objetiva de la hipoteca de establecimiento mercantil ha dado lugar a las ms arduas deliberaciones. Tras un detenido estudio de la naturaleza de los diversos elementos de la empresa, de las legislaciones que han regulado su prenda o hipoteca y de las variadas posiciones de la ciencia jurdica, se ha resuelto el problema a base de la siguiente distincin: Primero, extensin necesaria de la hipoteca: comprende el derecho de arrendamiento del local y sus instalaciones fijas y permanentes. Segundo, extensin normal de la hipoteca: Comprende los derechos de propiedad intelectual e industrial y el utillaje del establecimiento, elementos a los cuales se extiende la hipoteca, salvo que por pacto sean excluidos de ella. Tercero, extensin convencional: en virtud de pacto expreso podr extenderse la hipoteca a las mercaderas y materias primas. Cuarto, extensin por subrogacin: la hipoteca se extiende a las indemnizaciones concedidas o debidas al titular del establecimiento, como en los supuestos normales, con la especial regulacin de una fuente de posible indemnizacin: la del propietario al arrendatario, conforme a la Ley de Arrendamientos Urbanos, para la determinacin de la cual se da al acreedor una intervencin que, sin disminuir los derechos de aqul, tiende a salvaguardar la eficacia de la garanta.

El problema que mayores dificultades ofrece es, sin duda alguna, el de las mercaderas y materias primas. Entre dos soluciones extremas –la de la legislacin francesa, que excluye estos elementos de la hipoteca, y que tiene la ventaja de su simplicidad, pero el inconveniente de eliminar de la hipoteca una importante fuente de riqueza y de garanta, y la propugnada por un sector doctrinal, de incluirlas, neutralizando su constante movilidad por un sistema de subrogacin real, que ofrece el gravsimo problema de las deudas procedentes de suministro de mercaderas y materias primas y el no menos importante de las repercusiones de la hipoteca sobre el crdito del comerciante– se ha adoptado una posicin intermedia: quedan fuera de la hipoteca, normalmente, pero se pueden sujetar a ella en virtud de pacto expreso de acreedor y deudor, siempre que pertenezcan al hipotecante y su precio de adquisicin est totalmente satisfecho, regulndose, para el caso de existir el pacto, el alcance de la subrogacin real. Con esta solucin, se ampla la posibilidad de crdito sobre estos elementos, que pueden, en muchos casos, presentar un valor econmico muy superior al del establecimiento; no se disminuye la capacidad crediticia del comerciante para la adquisicin de nuevas mercaderas, al respetarse los crditos de los suministradores, mediante el requisito del total pago del precio para que las mercaderas queden afectas a la hipoteca, y el alcance de sta se limita a una obligacin de mantener el volumen pactado, para el cumplimiento de la cual se concede al acreedor la facultad de inspeccin y la de dar por vencida la obligacin si dicho volumen disminuyere dentro de ciertos lmites, dejando a salvo las normales fluctuaciones del comercio, y respetando la norma —fundamental para la vida mercantil— del artculo ochenta y cinco del Cdigo de Comercio.

De los preceptos que regulan la extensin de la hipoteca se deduce que quedan excluidos de ella los elementos inmateriales del establecimiento; as ocurre con la organizacin y la clientela, elementos de muy difcil o imposible sujecin a las normas de una hipoteca.

Otra cuestin que provoca graves dificultades en la hipoteca de establecimiento mercantil es la de precisar las relaciones entre el acreedor, el hipotecante y el propietario de la finca. Dos aspectos ofrecen estas relaciones: la posicin de las partes durante la vigencia de la hipoteca y la repercusin sobre sta de la extincin del arrendamiento.

Para resolver el primer aspecto, se ha partido de un doble supuesto. El propietario de la finca puede haber consentido la hipoteca o no. Si la ha consentido, habr de atenerse a lo estipulado en la escritura y, en su defecto, cuando se limit a dar su consentimiento posteriormente, se enumeran las repercusiones que para l puede tener la hipoteca, dirigidas fundamentalmente a disminuir los supuestos de extincin del arrendamiento para asegurar la mayor estabilidad de aqulla, y se le conceden ciertas ventajas econmicas y jurdicas que, sin ser demasiado gravosas para el hipotecante, sirven de compensacin a las limitaciones que la hipoteca produce en su posicin de propietario. En el caso de no haber intervenido ste en la escritura, ni consentido ulteriormente la hipoteca, sus derechos no deben sufrir alteracin alguna por la constitucin de sta, razn por la cual la Ley respeta todos los que le concede la Ley de Arrendamientos Urbanos.

Para el supuesto de extincin del arrendamiento y las posibles indemnizaciones que el propietario haya de abonar al inquilino, se establece la necesidad de notificar al propietario la constitucin de la hipoteca. Tal notificacin es indispensable como medio de evitar que aqul, desconociendo la existencia del gravamen, y, por tanto, de buena fe, pague su indemnizacin al arrendatario, quien, silenciando la existencia de la carga, podra hacer ilusorio el derecho del acreedor. El propietario, una vez notificado, sufre algunas limitaciones impuestas por la naturaleza de las cosas y por el principio de la buena fe. As ocurre con la obligacin que se le impone de no entregar, sin consentimiento del acreedor o resolucin judicial, las indemnizaciones que correspondan al arrendatario, y de comunicar a aqul las notificaciones prevenidas en el artculo ciento dos de la Ley de Arrendamientos Urbanos. Fuera de esto, la extincin del arrendamiento produce la de la hipoteca. Sin embargo, con el fin de asegurar en lo posible la estabilidad de sta, se consignan algunas reglas especiales, como son: Primera, la facultad del acreedor de abonar las rentas impagadas por el deudor, establecida expresamente para evitar todo duda, aunque en definitiva es una simple aplicacin del artculo mil ciento cincuenta y ocho del Cdigo Civil. Segunda, la subrogacin real preceptuada para el caso de resolucin del arrendamiento por derribo del edificio, sustituyendo el arrendamiento por este derecho en la ejecucin de la hipoteca. Tercera, la declaracin de nulidad de la renuncia del arrendamiento por el arrendatario durante la subsistencia de la hipoteca, problema ste discutidsimo y que se ha resuelto de conformidad con la regla general del artculo cuarto del Cdigo Civil.

Hipoteca de automviles, vagones y tranvas

Las normas que regulan la hipoteca de automviles —palabra que se emplea en la Ley en un sentido amplio, comprensivo de todos los vehculos de motor asimilados a aqullos por la legislacin vigente— tienen por finalidad:

Extender todo lo posible la publicidad, llevndola, no slo al Registro de Hipotecas, sino adems al Registro administrativo correspondiente y al permiso de circulacin.

Garantizar la conservacin del vehculo hipotecado, mediante la obligacin de asegurarlo contra toda clase de riesgos, por ser stos mucho ms frecuentes en tales bienes que en los dems susceptibles de hipoteca.

Facilitar el derecho de persecucin mediante la prohibicin, que cuenta con precedentes en la legislacin comparada de que el vehculo hipotecado sea trasladado a territorio extranjero, haciendo ilusorios los derechos del acreedor.

Hipoteca de aeronaves

En la hipoteca de aeronaves se han tenido presentes los actuales proyectos para la regulacin jurdica de las mismas. En ellos se inspiran las normas sobre extensin y distribucin de la hipoteca, prelacin de crditos, hipoteca de aeronaves en construccin, etc. De acuerdo tambin con dichos precedentes, se asimila en gran parte esta hipoteca a la de buques y se lleva su inscripcin al Registro Mercantil.

Hipoteca de maquinaria industrial

El objeto de hipoteca mobiliaria que ms dificultades ha suscitado para su admisin, ha sido la maquinaria industrial. La diferente situacin y destino en que puede encontrarse, y su ms difcil perseguibilidad, han sido los problemas ms graves que ha habido que resolver. Del segundo hay referencia en otro lugar de esta exposicin.

La primera cuestin se ha resuelto a base de una distincin:

La maquinaria industrial puede hallarse: en tiendas o almacenes abiertos al pblico y dedicados a la venta de aqullas, o en fbricas e industrias como elemento de trabajo o de produccin.

En el primer caso, las mquinas tienen la cualidad de mercaderas, estn destinadas a la venta y su comprador gozar de la prescripcin instantnea establecida por el citado artculo ochenta y cinco del Cdigo de Comercio. En consecuencia, resulta imposible el derecho de persecucin. Por este motivo, la maquinaria cuando se halle en esta situacin no es susceptible de hipoteca. Puede, como mercanca, quedar sujeta a la que se constituya sobre establecimiento industrial o mercantil en que se fabrique o venda, en la cual se deja a salvo, segn se ha expuesto anteriormente, la aplicacin de las normas mercantiles en caso de venta. Lo que no puede ser objeto directo de una hipoteca.

En el segundo caso, en que la mquina aparece como un elemento de produccin o de trabajo, ha sido admitida su hipoteca. Se ha estudiado detenidamente con arreglo a qu criterio haba de calificarse la maquinaria como industrial para ser susceptible de hipoteca. Se ha tenido en cuenta el destino a un fin industrial y la afeccin efectiva a una determinada industria. El primero es un dato de carcter objetivo y la afeccin es un dato econmico y jurdico, que, adems de presuponer el destino, implica la efectiva caracterizacin de la mquina como elemento de trabajo o de produccin. Los conceptos son anlogos a los del nmero quinto del artculo trescientos treinta y cuatro del Cdigo Civil, pero referidos, no a bienes inmuebles, sino a industrias; por esto ser indiferente para la hipoteca mobiliaria que la finca en que se haya hecho la instalacin sea o no propiedad del dueo de las mquinas; basta que sea suya la industria a que estas ltimas estn afectadas.

De este modo la maquinaria industrial puede hallarse sujeta a hipoteca de tres maneras diferentes: a hipoteca mobiliaria, como objeto directo y autnomo de ella, conforme al captulo quinto del ttulo primero; a hipoteca de establecimiento mercantil, como consecuencia de la extensin de esta ltima, de acuerdo con el captulo segundo del ttulo primero y a hipoteca inmobiliaria, cuando concurran los requisitos exigidos por el artculo ciento once de la Ley Hipotecaria.

Hipoteca de propiedad intelectual e industrial

La hipoteca de estos derechos es de ms fcil desenvolvimiento que la de los dems bienes, por su carcter esencialmente formal, por su perfecta adecuacin a la vida registral y por ser, en su esencia, objeto de regulacin en nuestro Derecho positivo. Los requisitos de la hipoteca se establecen de conformidad con las reglas generales de la hipoteca mobiliaria; sus efectos, de acuerdo con las normas vigentes que regulan estas propiedades especiales y la publicidad, se ha centralizado, estableciendo en Madrid el Registro de hipotecas de la propiedad intelectual e industrial, con lo cual se ha facilitado su desenvolvimiento al poner en relacin este Registro nico con los Registros administrativos.

La prenda sin desplazamiento de posesin

Se ha explicado anteriormente el criterio sobre la naturaleza de los derechos reales de prenda e hipoteca. Es consustancial con la hipoteca la publicidad registral; con la prenda, la publicidad posesoria.

La admisin de la prenda sin desplazamiento de posesin, a pesar de los escrpulos de orden doctrinal y prctico que se presentaban, obliga a exponer los fundamentos que se han tenido en cuenta y que han sido objeto de una profunda meditacin.

Segn queda indicado, para la divisin de prenda e hipoteca y para la determinacin de las cosas muebles susceptibles de esta ltima forma de garanta, se ha seguido la distincin entre cosas muebles susceptibles de identificacin registral y cosas muebles que no lo son. Estas ltimas son las que, en principio, deben ser los objetos propios de la prenda comn con desplazamiento posesorio. Mas la extraordinaria variedad de la naturaleza fsica y del destino de las cosas muebles dificulta, o ms bien imposibilita, la sumisin de todas a un tratamiento unitario.

Entre las cosas muebles no susceptibles de identificacin registral —al menos de una perfecta identificacin— existen algunas que, bien por ser instrumentos del trabajo propios del deudor —ganados, elementos agrcolas, por ejemplo—, bien por exigir cuidados y atenciones especiales —ganados no destinados al trabajo, sino a la produccin y reproduccin—, o por su carcter futuro —cosecha esperada—, o por otras consideraciones, no admiten o lo hacen con dificultad el desplazamiento posesorio. Estas cosas muebles no son susceptibles de hipotecar por su imperfecta identificacin registral; tampoco lo son de prenda comn por la imposibilidad fsica, jurdica o econmica de su desplazamiento al acreedor o a un tercero.

La ms grave consideracin que se present al contemplar este supuesto fue la de que en el caso de limitar las formas de la garanta real mueble a la hipoteca y a la prenda comn, se dejaban fuera de la posibilidad de ser objeto de garanta real a estos bienes inmuebles, solucin que no se poda aceptar impunemente. En primer trmino, desde un punto de vista histrico, en este grupo se encuentran las primeras normas que aparecieron en la doctrina cientfica, en intentos legislativos de ms de medio siglo de antigedad y en la legislacin positiva de la garanta mueble sin desplazamiento. En segundo lugar se privaba de la posibilidad de crdito —o se obligaba a acudir al crdito en condiciones moral y jurdicamente reprobables— a un amplio sector de la agricultura y la ganadera, que constituyen una de las ms cuantiosas fuentes de la riqueza espaola. Por ltimo, se dejaba incompleta la labor de la Ley y se creaba un importante vaco legislativo, suprimiendo algunos supuestos de garanta real, existentes en el Derecho actual, sin crear formas adecuadas en sustitucin de las suprimidas.

Era, pues, necesaria la admisin de la garanta real sobre estas cosas muebles. Mas ello planteaba la difcil cuestin de la previa determinacin de la naturaleza y de su catalogacin entre la prenda y la hipoteca.

No es la hipoteca mobiliaria la forma adecuada para esta garanta. La posicin respecto de la hipoteca ha sido la de admitirla nicamente en los casos en que la publicidad registral pudiera otorgar al acreedor una seguridad plena y eficaz. La publicidad que para este grupo de cosas muebles se puede conseguir es evidentemente dbil, y, por la propia naturaleza de las cosas, no podra desenvolver sus efectos ni en la forma de la publicidad inmobiliaria, ni en la que la Ley regula para la hipoteca mobiliaria.

Tampoco era posible crear una figura jurdica nueva, con propia denominacin o sin ella, que apareciere como un derecho real de garanta entre la prenda y la hipoteca. Esta solucin hubiera sido poco prudente y tal vez de poca eficacia en la realidad de abandonar la institucin a las dificultades de ndole doctrinal, jurisprudencial y prctica que lleva consigo toda novedad legislativa.

En nuestro Derecho positivo, los casos actualmente regulados lo son bajo la forma de prenda, sin que en ellos se acuse ms vacilacin de tipo doctrinal que la de la Ley de 5 de diciembre de mil novecientos cuarenta y uno, que aadi los artculos bis al Cdigo Civil. Por otra parte la terminologa hoy vigente de prenda sin desplazamiento ofrece la ventaja de ser la usual, fcilmente comprensible por los particulares y por los organismos y funcionarios que han de aplicar la Ley. Por ltimo, la configuracin de este derecho como prenda permite su fcil engranaje en los preceptos que sobre prelacin de crditos contienen los Cdigos Civil y de Comercio, mientras que la creacin de un derecho nuevo hubiera obligado a una revisin y modificacin de tales normas.

La regulacin de la prenda sin desplazamiento se ha hecho siguiendo fundamentalmente los precedentes del Derecho positivo vigente, especialmente el Real Decreto de prenda agrcola de veintids de septiembre de mil novecientos diecisiete y los artculos bis del Cdigo Civil, sin ms alteraciones que las que se han estimado necesarias para modernizar y dar actualidad a aquellas disposiciones y para dotar a la institucin de la mayor eficacia jurdica posible.

Subsisten las formas de prenda agrcola y ganadera, aadindose supuestos de prenda industrial o comercial y de objetos muebles con individualidad propia, bien sea sta a base de determinadas caractersticas o derivada de la importancia artstica o histrica de los objetos pignorados. Se regula la inscripcin de la prenda, su extensin y los derechos y obligaciones de las partes; y se establecen procedimientos ejecutivos rpidos y sencillos para hacer efectivos los crditos garantizados.

En la regulacin de la prenda se han tenido en cuenta los juicios adversos a la ficcin del depsito en cosa propia, que han sido objeto de especial estudio, y se ha considerado que esta figura no es propiamente un depsito, sino una especial situacin del deudor, anloga en algunos puntos a la del tercero depositario, pero siempre distinta con arreglo a la naturaleza de las cosas. Sin embargo, se ha mantenido la ficcin del depsito, por ser tradicional en nuestro Derecho y por ser el medio quiz ms expresivo de determinar dos aspectos de excepcional importancia en la prenda sin desplazamiento: la singular relevancia que en ella tiene la persona del deudor y la ms enrgica responsabilidad de ste por actos que dificulten o impidan el ejercicio de los derechos del acreedor. Se sujeta al deudor a todas las obligaciones y responsabilidades civiles y penales inherentes a la cualidad de depositario.

Otras formas de garanta real mobiliaria

Existen otras formas de garanta real sobre bienes muebles, que no han sido recogidas en la Ley en atencin a la especialidad de las mismas; as ocurre con la prenda aceitera, regulada por el Decreto de veintinueve de noviembre de mil novecientos treinta y cinco y Ordenes de seis y diecisiete de enero de mil novecientos treinta y seis; la prenda industrial, regulada por Ley de diecisiete de mayo de mil novecientos cuarenta, y la prenda de resguardos de almacenes de depsitos o warrant, regulada por el artculo ciento noventa y cuatro del Cdigo de Comercio y el ttulo segundo del Real Decreto de veintids de septiembre de mil novecientos diecisiete.

El Registro

El problema de la publicidad ha sido resuelto a base de la creacin de un Registro de hipoteca mobiliaria y prenda sin desplazamiento.

Este Registro, como es obligado, tiene carcter jurdico, depende del Ministerio de Justicia y de la Direccin General de los Registros y del Notariado, y queda a cargo de los Registradores de la Propiedad, si bien en cuanto a la hipoteca de aeronaves se llevar en los Registros Mercantiles, de conformidad con la asimilacin establecida a la hipoteca naval.

Ha sido objeto de meditacin el alcance que debera darse al nuevo Registro, en el sentido de si sera procedente establecer un sistema de Registro de Propiedad que, al modo de la propiedad inmueble, recogiera toda la historia jurdica de los bienes, incluso las transmisiones de dominio de los mismos, o un sistema de Registro de gravmenes, limitado a las finalidades de esta Ley. Aunque, en principio, se ha estimado que el sistema ms completo hubiera sido el primero, se ha desistido de l en atencin a las dificultades prcticas de su adaptacin; toda vez que exigira un cambio total y absoluto en el sistema de transmisin de propiedades y contratacin de esta clase de bienes. Por esta razn se ha regulado solamente un Registro de gravmenes, si bien se estima procedente hacer constar el criterio favorable al Registro de la propiedad de los bienes muebles, al menos para algunos de ellos, como los establecimientos mercantiles y los automviles.

El Registro de gravmenes podr establecerse con un doble contenido: o limitado a las hipotecas o referido tambin a otros gravmenes, es decir, como Registro de hipotecas nicamente o como Registro de cargas en general. Se ha estudiado esta cuestin desde el punto de vista de los embargos, que son los supuestos ms frecuentes.

Los embargos posteriores a la hipoteca es evidente que deben ser anotados en este Registro, pues la preferencia de la hipoteca sobre ellos y la consiguiente liquidacin de cargas y gravmenes, en caso de ejecucin, exige el conocimiento de los embargos posteriores, para evitar que sean ilusorios los derechos de los acreedores embargantes. Tambin se han declarado anotables los embargos que se hagan sobre los bienes susceptibles de hipoteca mobiliaria y de prenda sin desplazamiento aunque no se hallen hipotecados. El fundamento est en el precepto segn el cual se prohbe la hipoteca y la prenda sin desplazamiento sobre los bienes que estuvieren embargados, en cuyo caso, si se constituyere, ser nula. Mas, para garanta del acreedor, es necesario arbitrar un medio por el cual pueda conocer la posible existencia de aquellas afecciones judiciales, distinto de la obligada declaracin del deudor. Este medio no puede ser otro que la anotacin de los embargos.

De este modo, anotado un embargo, si posteriormente se constituye una hipoteca, carecer sta de toda efectividad y no ser inscribible. Asimismo ocurrir en la prenda. No obstante, si se hubiere decretado aqul por la Autoridad judicial, pero no se hubiere llevado al Registro, tanto la hipoteca como la prenda sern vlidas y gozarn de rango preferente a ese embargo no acogido a su debido tiempo a la publicidad registral. La anotacin no altera, pues, la naturaleza del embargo, ni aade nuevos derechos, privilegios o garantas a favor del acreedor; se limita a asegurarle frente a posibles gravmenes posteriores que de otro modo se antepondran a l.

La organizacin del Registro ha ofrecido pocas dudas y dificultades. El sistema de Registro sobre la base de bienes (principio de especialidad) slo es aconsejable para los susceptibles de hipoteca mobiliaria y no rige para los que pueden ser objeto de prenda sin desplazamiento que requieren una organizacin basada en el contrato y deben someterse a reglas que dimanan de su misma naturaleza y de su fcil movilidad.

Para el Registro se establecen en la Ley las bases fundamentales de la organizacin, la competencia, la calificacin y la publicidad, las cuales habrn de ser desarrolladas con la necesaria minuciosidad en disposiciones ulteriores.

Procedimientos ejecutivos

Complemento necesario de la Ley son las disposiciones de carcter procesal contenidas en el Ttulo Cuarto, en el cual se regulan los procedimientos de ejecucin aplicables para la efectividad de los crditos garantizados.

Siguiendo la pauta de la Ley Hipotecaria, se han admitido tres procedimientos: Ejecutivo ordinario, Judicial sumario y Extrajudicial. Las lneas fundamentales de la regulacin son anlogas a las de dicha Ley, si bien imprimiendo mayor rapidez y brevedad a los trmites y suprimiendo algunos en atencin a la diferente naturaleza de los bienes.

Se han proyectado tambin normas especiales para la ejecucin en los casos en que el gravamen recaiga sobre automviles o establecimientos mercantiles. Las de estos ltimos dirigidas a mantener la unidad de los objetos a que se extiende la hipoteca y a salvaguardar el derecho de preferencia para adquisicin de local que al propietario concede la Ley de Arrendamientos Urbanos.

Disposiciones adicionales

Por ltimo, comprende la Ley algunas disposiciones adicionales encaminadas a aclarar algunos puntos concretos, y una final derogatoria, para dejar sin efecto la Ley de 1941, que introdujo los artculos mil ochocientos sesenta y tres bis al mil ochocientos setenta y tres bis del Cdigo Civil y derogar determinados preceptos del Real Decreto de veintids de septiembre de mil novecientos diecisiete. Tal es, a grandes rasgos, la Ley elaborada. La Ley de cinco de diciembre de mil novecientos cuarenta y uno orden que una disposicin reglamentaria completara sus preceptos. Los obstculos para adaptar los artculos bis del Cdigo Civil a nuestro ordenamiento jurdico comn, y la necesidad de regular algunos casos, de difcil encaje en aquel cuerpo legal y afectados por disposiciones o proyectos posteriores a aquella Ley, aconsejaron redactar esta Ley, en que se trata de reglar en la vida espaola la garanta mueble sin desplazamiento. Muchos problemas habr que resolver en el porvenir sobre esta materia. Pero a la complejidad que tiene por su propia naturaleza no se podan aadir nuevas dificultades, y se ha tratado de simplificar su ordenacin en el mayor grado posible. El tiempo y la aplicacin de la Ley determinar si con sta se ha conseguido la finalidad apetecida; encauzar y resolver una necesidad sentida en la prctica, defendida por la doctrina y abordada, hasta ahora sin positivos resultados, en anteriores intentos legislativos.

En su virtud, y de conformidad con la propuesta elaborada por las Cortes Espaolas,

DISPONGO:

TTULO PRIMERO
Disposiciones comunes a la hipoteca mobiliaria y a la prenda sin desplazamiento de posesin
Artculo primero.

Podr constituirse hipoteca mobiliaria y prenda sin desplazamiento de posesin sobre los bienes enajenables que, respectivamente, se mencionan en esta Ley.

Si tales bienes estuvieren en proindivisin o pertenecieren en usufructo y en nuda propiedad a distintos titulares, slo podrn hipotecarse o pignorarse en su totalidad y mediante el consentimiento de todos los partcipes.

Artculo segundo.

No podr constituirse hipoteca mobiliaria ni prenda sin desplazamiento de posesin sobre bienes que ya estuvieren hipotecados, pignorados o embargados, o cuyo precio de adquisicin no se hallare ntegramente satisfecho, excepto en el caso de que se constituya la hipoteca o la prenda en garanta del precio aplazado.

Artculo tercero.

La hipoteca mobiliaria y la prenda sin desplazamiento se constituirn en escritura pblica.

No obstante, la prenda sin desplazamiento podr tambin constituirse mediante pliza intervenida por Agente de Cambio y Bolsa o Corredor de Comercio colegiado, cuando se trate de operaciones bancarias o se refiera a cualquiera de los supuestos comprendidos en el artculo noventa y tres del Cdigo de Comercio.

La escritura o la pliza, en su caso, debern ser inscritas en el Registro que por esta Ley se establece.

La falta de inscripcin de la hipoteca o de la prenda en el Registro privar al acreedor hipotecario o pignoraticio de los derechos que, respectivamente, les concede esta Ley.

La inscripcin no convalida los actos y contratos que sean nulos con arreglo a las Leyes. Los asientos practicados en los libros especiales de hipoteca y de prenda, que se han de llevar en el Registro de la Propiedad, estn bajo la proteccin de los Tribunales y producirn todos sus efectos mientras no se cancelen o se declare su nulidad.

Artculo cuarto.

El deudor no podr enajenar los bienes hipotecados o dados en prenda sin el consentimiento del acreedor.

Artculo quinto.

La hipoteca y la prenda se extender a toda clase de indemnizaciones que correspondan al hipotecante o pignorante, concedidas o debidas por razn de los bienes hipotecados o pignorados, si el siniestro o hecho que los motiva acaeciere despus de la constitucin de la hipoteca o prenda.

Si dichas indemnizaciones hubieren de pagarse antes del vencimiento de la obligacin garantizada, el que haya de satisfacerlas entregar su importe con arreglo a lo convenido; en defecto de convenio, se consignar en la forma establecida en los artculos mil ciento setenta y seis y siguientes del Cdigo Civil, siempre que en uno y otro caso hubiere sido notificado previamente de la existencia de la hipoteca o de la prenda.

Artculo sexto.

La falta de pago de la prima de seguro de los bienes hipotecados o pignorados, cuando proceda su aseguramiento, facultar al acreedor para dar por vencida la obligacin o para abonar su importe por cuenta del obligado a su pago.

En este ltimo supuesto, el importe de la prima, incrementado con el inters legal, podr hacerse efectivo al mismo tiempo y con igual ttulo que la obligacin principal, pero dentro del lmite mximo fijado para costas y gastos en la escritura de constitucin de la hipoteca o de la prenda.

Artculo sptimo.

Podr tambin constituirse hipoteca mobiliaria o prenda sin desplazamiento, en garanta de cuentas corrientes de crdito o de letras de cambio, con los requisitos que se establecen en los artculos ciento cincuenta y tres y ciento cincuenta y cuatro de la Ley Hipotecaria.

Artculo octavo.

El crdito garantizado con hipoteca mobiliaria o con prenda sin desplazamiento podr enajenarse o cederse en todo o en parte por escritura, en todo caso, con los requisitos y efectos de los artculos ciento cuarenta y nueve y ciento cincuenta y uno de la Ley Hipotecaria.

El crdito garantizado con prenda sin desplazamiento y formalizado en pliza intervenida por Agente de Cambio y Bolsa o Corredor colegiado, podr enajenarse o cederse total o parcialmente por documento intervenido tambin por Agente o Corredor.

La notificacin al deudor deber ser hecha en todos los casos por acta notarial.

Artculo noveno.

Salvo pacto expreso, la hipoteca mobiliaria y la prenda sin desplazamiento, en garanta de una obligacin que devengue intereses, asegurar, en perjuicio de tercero, adems del principal, los intereses de los dos ltimos aos y la parte vencida de la anualidad corriente.

Artculo diez.

El acreedor hipotecario o pignoraticio gozar para el cobro de su crdito de la preferencia y prelacin establecidas en los artculos mil novecientos veintids, nmero segundo, y mil novecientos veintisis, nmero primero, del Cdigo Civil, dejando a salvo siempre la prelacin por crditos laborales.

En caso de quiebra no se incluirn en la masa los bienes hipotecados o pignorados mientras no sea satisfecho el crdito garantizado, sin perjuicio de llevar a aqulla el sobrante del precio obtenido en la subasta.

Artculo once.

La accin hipotecaria y la pignoraticia prescribirn a los tres aos, contados desde que puedan ser legalmente ejercitadas.

TTULO SEGUNDO
De la hipoteca mobiliaria
CAPTULO PRIMERO
Disposiciones generales
Artculo doce.

nicamente podrn ser hipotecados:

Primero. Los establecimientos mercantiles.

Segundo. Los automviles y otros vehculos de motor, as como los tranvas y vagones de ferrocarril, de propiedad particular.

Tercero. Las aeronaves.

Cuarto. La maquinaria industrial.

Quinto. La propiedad intelectual y la industrial.

No podr hipotecarse el derecho real de hipoteca mobiliaria ni los bienes comprendidos en los artculos cincuenta y dos, cincuenta y tres y cincuenta y cuatro.

Artculo trece.

Adems de las circunstancias exigidas por la legislacin notarial, la escritura de hipoteca mobiliaria deber contener las siguientes:

Primera. Las que identifiquen la personalidad del acreedor, del deudor y, en su caso, del dueo de los bienes hipotecados.

Segunda. Descripcin de los bienes que se hipotequen, especificando su naturaleza, cantidad, calidad, signos distintivos y dems particularidades que en cada caso sirvan para identificarlos o individualizarlos.

Tercera. Ttulo de adquisicin de los bienes y declaracin del hipotecante de que no estn hipotecados, pignorados ni embargados.

Cuarta. Importe, en moneda nacional, del principal garantizado, plazo para su devolucin, tipo de inters si se pactare y cantidad que se seale para costas y gastos.

Quinta. Fijacin de un domicilio para requerimientos y notificaciones al deudor y, en su caso, al hipotecante no deudor.

Artculo catorce.

En la hipoteca conjunta de varios establecimientos mercantiles, vehculos de motor, vagones, tranvas, aeronaves o derechos de propiedad intelectual o industrial, deber distribuirse entre ellos la responsabilidad real por principal y, en su caso, por intereses y costas.

Artculo quince.

La hipoteca en garanta de ttulos al portador o transmisibles por endoso se constituir por escritura, sujetndose a lo dispuesto en los artculos ciento cincuenta y cuatro y ciento cincuenta y cinco de la Ley Hipotecaria.

Artculo diecisis.

La hipoteca mobiliaria sujeta, directa e inmediatamente, los bienes sobre los que se impone, cualquiera que sea su poseedor, al cumplimiento de la obligacin para cuya seguridad fue constituida.

Artculo diecisiete.

El hipotecante conservar los bienes hipotecados, principales y accesorios, con la diligencia de un buen padre de familia, haciendo en ellos cuantas reparaciones y reposiciones fueren menester.

Artculo dieciocho.

La depreciacin de los bienes hipotecados, excepto cuando provenga de caso fortuito, conceder al acreedor el derecho a pedir se intervenga judicialmente la administracin de tales bienes, presentando los justificantes necesarios al efecto.

El Juez citar a las partes para que comparezcan ante l dentro del tercer da, y en las veinticuatro horas siguientes a la comparecencia con o sin asistencia del deudor, en vista de lo alegado y probado, y discrecionalmente, dictar auto declarando haber o no lugar a la intervencin, nombrando en su caso Interventor. Acordar, asimismo, que se requiera al deudor a fin de que se abstenga de ejecutar acto alguno en los bienes sin previo conocimiento del Interventor en la forma prevenida en el artculo mil cuatrocientos veinte de la Ley de Enjuiciamiento Civil, pudiendo liberarse el deudor de esta medida de aseguramiento si para responder de la depreciacin sufrida presta caucin suficiente, fijada en su cuanta por el Juez.

CAPTULO II
De la hipoteca de establecimientos mercantiles
Artculo diecinueve.

Para que puedan ser hipotecados los establecimientos mercantiles debern estar instalados en local de negocio del que, el titular, sea dueo o arrendatario, con facultad de traspasar.

Artculo veinte.

La hipoteca comprender, necesariamente, el derecho de arrendamiento sobre el local si lo tuviere el hipotecante y, en su defecto, los establecidos en el artculo veintiocho de esta Ley. Asimismo comprender las instalaciones fijas o permanentes siempre que pertenezcan al titular del establecimiento.

Artculo veintiuno.

Tambin comprender la hipoteca, si no se estableciere otra cosa, los siguientes bienes, que se describirn en la escritura pblica correspondiente:

a) El nombre comercial, rtulo del establecimiento, marcas distintivas y dems derechos de propiedad industrial e intelectual.

b) Las mquinas, mobiliario, utensilios y dems instrumentos de produccin y trabajo.

Los bienes a que se refiere este artculo quedarn afectos a la hipoteca siempre que se den las circunstancias siguientes: Que sean de la propiedad del titular del establecimiento; que su precio de adquisicin est pagado, y que se hallen destinados de modo permanente a satisfacer las necesidades de la explotacin mercantil o industrial.

Artculo veintids.

La hipoteca se extender, mediante pacto, a las mercaderas y materias primas destinadas a la explotacin propia del establecimiento cuando concurrieran los dos primeros requisitos exigidos en el prrafo ltimo del artculo anterior.

Quedarn a salvo los derechos del comprador, de conformidad con el artculo ochenta y cinco del Cdigo de Comercio, pero el deudor viene obligado a tener en el establecimiento mercaderas o materias primas en cantidad y valor igual o superior al que se haya determinado en la escritura de hipoteca, reponindolas debidamente con arreglo a los usos del comercio.

El acreedor tendr derecho a inspeccionar el giro y trfico del establecimiento, en la forma y plazo estipulados, sin estorbar, en ningn caso, su normal desenvolvimiento.

Artculo veintitrs.

Se entendern incluidas en el artculo quinto las indemnizaciones que debe satisfacer el arrendador del inmueble al arrendatario con arreglo a la Ley de Arrendamientos Urbanos.

El arrendador no quedar liberado, en cuanto a las cantidades debidas al arrendatario, si el acreedor hipotecario que le hubiese notificado oportunamente su crdito no presta su conformidad al acuerdo que fije el importe de dichas indemnizaciones.

El acreedor tendr, en todo caso, personalidad para exigir la intervencin de la Junta de Estimacin.

Artculo veinticuatro.

La escritura de constitucin de hipoteca deber contener, adems de las circunstancias expresadas en el artculo trece, las relativas a la renta y dems estipulaciones del arrendamiento, a todos los efectos legales, y en especial a los del artculo veintiocho.

La hipoteca constituida se notificar por acta notarial al arrendador o al propietario del local en que se hallare instalado el establecimiento que se hipoteca. Esta notificacin se har a instancia del acreedor o del deudor.

Artculo veinticinco.

El acreedor podr ejercitar los derechos que correspondan al arrendatario para exigir que cesen las perturbaciones de hecho o de derecho, o para que se ejecuten las reparaciones necesarias en el local arrendado, cuando el deudor o hipotecante no las ejercitare, siempre que hubieren transcurrido ocho das desde que fue requerido para ello por el acreedor.

Artculo veintisis.

El propietario del local de negocio a quien se le hubiere notificado la constitucin de la hipoteca deber trasladar al acreedor las notificaciones previstas en los artculos ciento dos y siguientes de la Ley de Arrendamientos Urbanos.

Artculo veintisiete.

El hipotecante est obligado a continuar el comercio o industria en el establecimiento hipotecado con arreglo a los usos del comercio y a participar al acreedor, dentro de los ocho das, cualquier acto o novedad daosa.

Artculo veintiocho.

Si la hipoteca se hubiere constituido por el mismo propietario del local, el adjudicatario, en caso de ejecucin, adquirir, de pleno derecho, la cualidad de arrendatario con sujecin a lo pactado en la escritura de hipoteca.

Artculo veintinueve.

El acreedor podr, aunque no haya transcurrido el plazo estipulado en el contrato, dar por vencida la obligacin por cualquiera de las siguientes causas:

Primera. Modificacin de la clase de comercio o industria del establecimiento hipotecado, si no se pactare otra cosa.

Segunda. Incumplimiento de las obligaciones establecidas en el artculo veintisiete y en especial la falta de pago del alquiler, cargas sociales y fiscales y primas de seguros.

Tercera. Enajenacin por el deudor, sin consentimiento del acreedor, de alguno de los bienes hipotecados, excepto las mercaderas, de conformidad con el artculo veintids.

Cuarta. Extincin del derecho de arrendamiento del local.

Quinta. Resolucin por sentencia firme del contrato de arrendamiento.

Sexta. El trmino del contrato por cualquiera otra causa reconocida en la Ley.

Sptima. El transcurso de seis meses desde la notificacin notarial por el arrendador de la resolucin gubernativa que acuerde la demolicin del inmueble.

Octava. La disminucin en un veinticinco por ciento del valor de las mercaderas o materias primas hipotecadas, si el deudor no las repusiere, de conformidad con el artculo veintids.

Novena. Cualquiera otra causa especialmente fijada por la Ley o estipulada en la escritura de hipoteca al efecto de dar por vencida la obligacin.

Artculo treinta.

El acreedor que abonare los descubiertos mencionados en el nmero segundo del artculo veintinueve podr hacer efectivo su importe, con los intereses legales, al mismo tiempo que la deuda garantizada dentro de la cantidad mxima sealada para costas y gastos en la escritura de hipoteca.

Artculo treinta y uno.

El arrendador que hubiere dado su conformidad con la hipoteca tendr derecho al aumento de la renta vigente en un cinco por ciento, con independencia de lo que le corresponde segn la Ley de Arrendamientos Urbanos. Si posteriormente se traspasare el local, el arrendador tendr derecho a incrementar en un diez por ciento la participacin que le corresponda en el traspaso con arreglo a dicha Ley. Ambos derechos sern ejercitables despus de la constitucin de cada hipoteca consentida.

Esta conformidad podr prestarse en el momento de constituirse la hipoteca o en escritura posterior.

La sentencia declarando la resolucin del contrato de arrendamiento por cualquiera de las causas sealadas en los nmeros segundo al quinto y dcimo del artculo ciento cuarenta y nueve de la Ley de Arrendamientos Urbanos, deber ser notificada en forma autntica por el arrendador al acreedor, as que fuere firme, y no ser ejecutiva hasta que transcurran treinta das a partir de la notificacin.

Durante este plazo podr el acreedor hacer efectiva la accin hipotecaria.

El propietario del inmueble tendr el derecho de retracto respecto de la adquisicin que hiciere el adjudicatario en la subasta, y si no la ejercitare tendr los derechos establecidos en el prrafo primero de este artculo.

Si el acreedor no entabla el procedimiento ejecutivo dentro del indicado plazo de treinta das, el arrendador recuperar el local objeto del arrendamiento resuelto y el acreedor podr ejercitar la accin hipotecaria sobre los restantes bienes hipotecados.

Artculo treinta y dos.

El arrendador que no hubiere dado su conformidad a la hipoteca, con arreglo al artculo anterior, podr ejercitar libremente las acciones resolutorias reconocidas en los nmeros segundo a quinto y dcimo del artculo ciento cuarenta y nueve de la Ley de Arrendamientos Urbanos. El acreedor podr mostrarse parte en el procedimiento.

El deudor que maliciosamente hubiere dado lugar a dicha resolucin incurrir en la responsabilidad civil y en la penal que procediere.

Extinguido, por cualquier causa, el derecho de arrendamiento del hipotecante sobre el local, subsistir ntegramente la hipoteca sobre los dems bienes hipotecados.

Artculo treinta y tres.

No surtir efecto alguno en perjuicio del acreedor la renuncia de los derechos derivados del contrato de arrendamiento hecha por el arrendatario durante la subsistencia de la hipoteca, si sta se hubiere notificado en la forma prevista en el artculo veinticuatro.

CAPTULO III
De la hipoteca de automviles y otros vehculos de motor, tranvas y vagones de ferrocarril de propiedad particular
Artculo treinta y cuatro.

Se consideran vehculos de motor, adems de los automviles, los camiones, autocares, autobuses, tractores, motocicletas y cualesquiera otros susceptibles de matrcula en el correspondiente Registro Administrativo.

Tambin sern hipotecables los tranvas, trolebuses y vagones de ferrocarril de propiedad particular.

Artculo treinta y cinco.

La escritura de hipoteca contendr, aparte de las circunstancias generales, las siguientes:

Primera. Clase de vehculo y marca de fbrica.

Segunda. Nmero del motor y del bastidor.

Tercera. Matrcula del vehculo.

Cuarta. Nmero de cilindros y potencia en HP.

Quinta. Categora y nmero del permiso de circulacin y lugar y fecha en que fue expedido.

Sexta. Toneladas de carga mxima si se tratase de camiones.

Si se tratase de vagones, se expresar si son abiertos o cerrados y la clase de servicio a que se destinen. De ser abiertos, se consignar si son plataforma o bordes; y de ser cerrados, si son cubas, jaulas o simplemente cerrados. Se identificarn, adems, por la serie y nmero de ejes, nmero dentro de su serie, carga, casa constructora, ao de la construccin y las dems circunstancias que en cada caso se estimen precisas.

Si el objeto hipotecado fuese un tranva, se har constar su serie y nmero, la constructora, ao de la construccin, servicio a que est destinado, nmero que le corresponda y las dems circunstancias que contribuyan a su mejor identificacin.

El Notario, en el momento del otorgamiento de la escritura, har la anotacin correspondiente en el permiso de circulacin del vehculo.

Artculo treinta y seis.

Los vehculos hipotecados debern ser asegurados contra los riesgos de robo, hurto, extravo, sustraccin o menoscabo, por una cantidad igual o superior al importe total de la responsabilidad hipotecaria.

Artculo treinta y siete.

Los vehculos que tuvieren anotada la hipoteca en el permiso de circulacin no podrn salir del territorio nacional sin consentimiento del acreedor.

Las Aduanas espaolas exigirn, a tal efecto, el citado permiso de circulacin.

CAPTULO IV
De la hipoteca de aeronaves
Artculo treinta y ocho.

Podrn ser hipotecadas las aeronaves de nacionalidad espaola siempre que se hallaren inscritas en la seccin correspondiente del Registro Mercantil de la provincia donde estn matriculadas.

En cuanto a las aeronaves extranjeras, se estar a los convenios internacionales y al principio de reciprocidad.

La aeronave en construccin podr hipotecarse cuando se hubiere invertido un tercio de la cantidad total presupuestaria. La inscripcin provisional en el Registro Mercantil deber convertirse en definitiva una vez terminada la construccin.

Artculo treinta y nueve.

La hipoteca comprender, salvo pacto en contrario, la clula, motores, hlices, aparatos de radio y navegacin, herramientas, accesorios, mobiliario y, en general, pertrechos y enseres destinados al servicio de la aeronave, aunque sean separables de sta.

Los repuestos de almacn quedarn hipotecados con la aeronave, siempre que consten inventariados en la escritura de hipoteca.

Artculo cuarenta.

La escritura de hipoteca contendr, adems de las circunstancias generales, las siguientes:

Primera. Nmero que tuviere la aeronave en su registro de matrcula.

Segunda. Fase de construccin en que se hallare, en su caso.

Tercera. Marcas de fbrica y de nacionalidad y cuantas caractersticas la identifiquen.

Cuarta. Domicilio de la aeronave.

Quinta. Especificacin de todos los seguros concertados y en especial los de carcter obligatorio.

Artculo cuarenta y uno.

Slo gozarn de preferencia sobre la hipoteca mobiliaria las remuneraciones debidas por salvamento y gastos absolutamente necesarios para la conservacin de la aeronave, por orden cronolgico inverso, siempre que se anoten en el Registro Mercantil correspondiente dentro de los tres meses siguientes a aquel en que se hubieren terminado dichas operaciones o reparaciones.

CAPTULO V
De la hipoteca de maquinaria industrial
Artculo cuarenta y dos.

Podrn ser hipotecadas las mquinas, instrumentos o utensilios instalados y destinados por su propietario a la explotacin de una industria y que directamente concurran a satisfacer las necesidades de la explotacin misma. Dicha industria deber figurar anotada en el censo industrial o minero a nombre del hipotecante.

A los efectos de esta hipoteca, se considerarn tambin como mquinas las calderas de vapor, los hornos que no forman parte del inmueble, las instalaciones qumicas y los dems elementos materiales fijos afectos a la explotacin de la industria.

Artculo cuarenta y tres.

La escritura de hipoteca contendr, adems de las circunstancias generales, las siguientes:

Primera. Resea de las mquinas, instrumentos o utensilios, con expresin de sus caractersticas de fbrica, nmero, tipo y cuantas peculiaridades contribuyan a su identificacin.

Segunda. Lugar del emplazamiento e industria a que se destinen.

Tercera. Aplicacin de cada mquina o utensilio y su estado de conservacin o grado de deterioro.

Artculo cuarenta y cuatro.

El dueo de las mquinas y dems bienes hipotecados tendr la obligacin de conservarlos en el lugar y en el estado en que se encontraren, y responder civil y, en su caso, criminalmente del incumplimiento de aqulla.

Podr, sin embargo, usar normalmente dichos bienes conforme a su destino, pero sin merma de su integridad.

El mal uso o la resistencia del deudor a la inspeccin de la cosa por el acreedor o persona que ste designe, conferir al acreedor derecho a dar por vencida la obligacin hipotecaria.

CAPTULO VI
De la hipoteca de propiedad intelectual e industrial
Artculo cuarenta y cinco.

Los derechos protegidos por las Leyes de propiedad intelectual e industrial podrn ser hipotecados en la forma que se establece en los artculos siguientes.

Artculo cuarenta y seis.

La hipoteca del derecho principal comprender, como accesorios, salvo pacto en contrario:

Primero. La adaptacin, refundicin, traduccin, reimpresin, nueva edicin o adicin de la obra hipotecada.

Segundo. La adicin, modificacin o perfeccionamiento de la misma patente, marca, modelo y dems derechos de propiedad industrial.

Artculo cuarenta y siete.

La escritura de hipoteca contendr, adems de las circunstancias generales, las siguientes:

Primera. Naturaleza, especie y dems caractersticas de los bienes que se hipotequen.

Segunda. Fecha y nmero de inscripcin, renovacin, rehabilitacin o prrroga en el Registro especial.

Tercera. Licencias, autorizaciones o concesiones otorgadas por su titular a terceras personas.

Cuarta. Justificacin de hallarse al corriente en el pago del canon, si lo hubiere.

Artculo cuarenta y ocho.

El titular no podr renunciar a su derecho ni ceder su uso o explotacin, total o parcial, sin consentimiento del acreedor.

Exceptase el titular de una pelcula cinematogrfica, que podr hacer cesin parcial de su derecho de explotacin, limitada a determinadas regiones cinematogrficas espaolas, previa cancelacin parcial del crdito hipotecario en la proporcin fijada en la escritura de constitucin, o en su defecto, a la sealada por la entidad oficial y organismos competentes.

La cesin hecha sin la previa cancelacin parcial no perjudicar los derechos del acreedor y har al cedente y cesionario responsables in solidum hasta el importe de la indicada proporcin.

Artculo cuarenta y nueve.

El acreedor que en virtud del pacto adquiera la facultad de cobrar el importe de los derechos del titular, en su totalidad o en una determinada proporcin, imputar las sumas percibidas al pago de intereses, y en lo que excediere, a la amortizacin del capital. A estos fines, el citado pacto deber notificarse autnticamente a la Sociedad de Autores.

Artculo cincuenta.

El acreedor podr obtener, si el titular del bien hipotecado no lo hiciere, la renovacin, rehabilitacin o prrrogas necesarias para el mantenimiento de los derechos hipotecados, as como tambin podr abonar el importe del canon correspondiente, con los efectos del prrafo segundo del artculo sexto.

Artculo cincuenta y uno.

El acreedor podr dar por vencida la obligacin hipotecaria antes del cumplimiento de su trmino:

Primero. Por falta de pago del canon correspondiente.

Segundo. Por falta de explotacin de la patente en un perodo superior a seis meses, o por falta de uso de las marcas durante cuatro aos consecutivos, a no ser que se hubiere estipulado otra cosa.

TTULO TERCERO
De la prenda sin desplazamiento
Artculo cincuenta y dos.

Podrn constituir prenda sin desplazamiento los titulares legtimos de explotaciones agrcolas, forestales y pecuarias sobre los siguientes bienes:

Primero. Los frutos pendientes y las cosechas esperadas dentro del ao agrcola en que se celebre el contrato.

Segundo. Los frutos separados o productos de dichas explotaciones. Si no estuvieren almacenados, se determinar el lugar en que hubieren de depositarse.

Tercero. Los animales, as como sus cras y productos.

Cuarto. Las mquinas y aperos de las referidas explotaciones.

Artculo cincuenta y tres.

Tambin podr constituirse prenda sin desplazamiento sobre los bienes que a continuacin se expresan, aunque no formen parte de las explotaciones a que se refiere el artculo anterior:

Primero. Las mquinas y dems bienes muebles identificables por caractersticas propias, como marca y nmero de fabricacin, modelo y otras anlogas, que no renan los requisitos exigidos en el artculo cuarenta y dos.

Segundo. Las mercaderas y materias primas almacenadas.

Artculo cincuenta y cuatro.

De igual manera sern susceptibles de prenda sin desplazamiento las colecciones de objetos de valor artstico e histrico, como cuadros, esculturas, porcelanas o libros, bien en su totalidad o en parte; tambin podrn serlo dichos objetos, aunque no formen parte de una coleccin.

Artculo cincuenta y cinco.

No podr constituirse prenda sin desplazamiento sobre los bienes expresados en el artculo doce o que por pacto hubieren sido hipotecados con arreglo al artculo ciento once de la Ley Hipotecaria.

Tampoco podr constituirse prenda ordinaria sobre bienes que se hallen pignorados con arreglo a esta Ley.

Artculo cincuenta y seis

La constitucin de la prenda no perjudicar, en ningn caso, los derechos legtimamente adquiridos, en virtud de documento de fecha autntica anterior, por terceras personas sobre los bienes pignorados y sin perjuicio de la responsabilidad, civil y criminal, en que incurriere el que defraudase a otro ofreciendo en prenda como libres las cosas que saba estaban gravadas o fingindose dueo de las que no le pertenecen.

Artculo cincuenta y siete.

Adems de las circunstancias generales, la escritura o la pliza de prenda contendrn:

Primero. Descripcin de los bienes que se pignoran, con expresin de su naturaleza, cantidad, calidad, estado y dems circunstancias que contribuyan a individualizarlos o identificarlos.

Segundo. Determinacin, en su caso, del inmueble en que se situaren esos bienes por su origen, aplicacin, almacenamiento o depsito.

Tercero. La obligacin del dueo de conservarlos y de tenerlos a disposicin del acreedor, para que ste pueda, en cualquier momento, inspeccionarlos y comprobar la existencia y estado de los mismos, en la forma pactada o, en su defecto, conforme al artculo sesenta y tres.

Cuarto. Los seguros concertados, con referencia a la pliza correspondiente.

Artculo cincuenta y ocho.

El deudor podr devolver al acreedor, en cualquier tiempo, el importe del principal, con los intereses devengados hasta el da.

Artculo cincuenta y nueve.

El dueo de los bienes pignorados, a todos los efectos legales, tendr la consideracin de depositario de los mismos, con la consiguiente responsabilidad civil y criminal, no obstante su derecho a usar de los mismos sin menoscabo de su valor.

El acreedor podr exigir, a la muerte de dicho depositario legal, que los bienes pignorados se entreguen materialmente en depsito a otra persona.

Artculo sesenta.

Los bienes pignorados no se podrn trasladar del lugar en que se encuentren, segn la escritura o pliza, sin consentimiento del acreedor.

Artculo sesenta y uno.

Son de cuenta del deudor las expensas o gastos necesarios para la debida conservacin, reparacin, administracin y recoleccin de los bienes pignorados.

Artculo sesenta y dos.

Si el deudor hiciere mal uso de los bienes o incumpliere las obligaciones establecidas en los artculos anteriores, el acreedor podr exigir la devolucin de la cantidad adecuada o la inmediata venta de la prenda, sin perjuicio de las responsabilidades que procedieren.

La prdida o deterioro de dichos bienes dar derecho a la indemnizacin correspondiente, exigible a los responsables del dao y, en su caso, a la entidad aseguradora.

Artculo sesenta y tres.

El acreedor podr comprobar la existencia de los bienes pignorados e inspeccionar el estado de los mismos. La resistencia del dueo de los bienes al cumplimiento de este deber, despus de haber sido requerido notarial o judicialmente al efecto, facultar al acreedor para solicitar del Juzgado competente, acreditando ese requerimiento y la subsistencia de la prenda inscrita a su favor, que se le autorice, con intervencin judicial, para penetrar en el local o lugar donde los bienes estuvieren depositados. El Juzgado, sin ms trmites, lo decretar as, y la resolucin judicial servir de mandamiento al Agente y Actuario para que, en unin del acreedor, practiquen la diligencia acordada.

Lo dispuesto en los prrafos que anteceden se entiende, sin perjuicio del vencimiento de la obligacin garantizada, desde el requerimiento.

Artculo sesenta y cuatro.

En caso de abandono de los bienes pignorados, se entender vencida la obligacin, y podr el acreedor encargarse de la conservacin, administracin y, en su caso, de la recoleccin de dichos bienes, bajo su exclusiva responsabilidad, del modo y forma pactado en la escritura o pliza de constitucin de la prenda.

Artculo sesenta y cinco.

Cuando el deudor, con consentimiento del acreedor, decidiere vender, en todo o en parte, los bienes pignorados, tendr el ltimo derecho preferente para adquirirlos por dacin en pago, siempre que el precio convenido para esa proyectada venta fuere inferior al total importe del crdito, y quedar subsistente por la diferencia.

Artculo sesenta y seis.

No obstante lo establecido en el artculo diez, sern satisfechos con prelacin al crdito pignoraticio:

Primero. Los crditos debidamente justificados por semillas, gastos de cultivo y recoleccin de las cosechas o frutos.

Segundo. Los de alquileres o rentas de los ltimos doce meses de la finca en que se produjeren, almacenaren o depositaren los bienes pignorados.

TTULO CUARTO
Registro de hipoteca mobiliaria y de prenda sin desplazamiento
Disposiciones generales
Artculo sesenta y siete.

Bajo la dependencia del Ministerio de Justicia y de la Direccin General de los Registros y del Notariado, y a cargo de los Registradores de la Propiedad, se llevarn los siguientes libros especiales:

Diario de Hipoteca Mobiliaria y de Prenda sin desplazamiento de posesin.

Inscripciones de Hipoteca Mobiliaria e Inscripciones de Prenda sin desplazamiento de posesin.

Artculo sesenta y ocho.

En los libros expresados en el artculo anterior se inscribirn o, en su caso, anotarn:

a) Los ttulos de constitucin de la hipoteca mobiliaria o de la prenda sin desplazamiento, o bien su modificacin. En ningn caso ser necesaria, en dichos Registros, previa inscripcin alguna a favor de la persona que otorgue los ttulos mencionados, salvo cuando se trate de aeronaves.

b) Los de cesin por actos intervivos y los de cancelacin de los mencionados crditos hipotecarios y pignoraticios, cuando stos estuvieren previamente inscritos a favor del disponente.

c) Los de adjudicacin mortis causa a favor de persona determinada en la forma prevista en el artculo catorce de la Ley Hipotecaria. Pero no ser precisa la adjudicacin e inscripcin a favor de los herederos para inscribir los ttulos de cesin o cancelacin que todos ellos otorguen sustituyendo a su causante, siempre que el crdito conste inscrito a nombre de ste. Tampoco necesitarn dicha previa adjudicacin ni inscripcin a su favor los herederos para el ejercicio de toda clase de acciones ante los Tribunales derivadas de crdito perteneciente a su causante.

d) Los mandamientos judiciales de embargo y los de su cancelacin sobre bienes susceptibles de gravamen hipotecario o pignoraticio o sobre los crditos inscritos, as como aquellos a que diere lugar la presentacin de la demanda de nulidad del ttulo inscrito.

e) Las resoluciones judiciales firmes que declaren la nulidad del ttulo, rescisin, revocacin, resolucin o cancelacin de las hipotecas o prendas inscritas.

Artculo sesenta y nueve.

Los ttulos expresados en el artculo anterior se inscribirn en el correspondiente Registro de la Propiedad, conforme a las siguientes reglas:

Primera. Los de hipoteca de los establecimientos mercantiles y los de maquinaria industrial, en el Registro en cuya demarcacin radique el inmueble en que estn instaladas.

Segunda. Los de automviles y otros vehculos de motor, en el Registro de la capital de la provincia donde estn matriculados. Los de tranvas en el Registro que corresponda al punto de arranque de la lnea, y los de vagones en el domicilio del propietario.

Tercera. Los de propiedad intelectual e industrial en el Registro de la Propiedad de Madrid que determine el Ministerio.

Cuarta. Los de aeronaves en la Seccin correspondiente del Registro Mercantil de la provincia donde se hallaren matriculadas.

Artculo setenta.

Los de prenda sin desplazamiento de posesin se inscribirn en el respectivo Registro de la Propiedad conforme a las siguientes reglas:

Primera. Los de prenda de frutos pendientes, cosechas esperadas y la de maquinaria y aperos comprendidos en el nmero cuarto del artculo cincuenta y dos, en el Registro en cuya circunscripcin territorial se halle la finca en que se produjeren o se verifique la explotacin a que estuvieren afectos.

Segunda. Los de prenda de productos de explotaciones agrcolas, frutos separados o mercaderas y materias primas almacenadas, en el Registro correspondiente al lugar en que se halle el almacn donde estn depositados o hubieren de depositarse.

Tercera. Los de prenda de animales, sus cras y productos, en el Registro donde se halle la finca a cuya explotacin estuvieron adscritos o donde se hallen las cuadras, establos, viveros, criaderos, etc.

Cuarta. Los de prenda de bienes u objetos de valor artstico o histrico, mquinas o aparatos que no estn afectos a explotaciones agrcolas, forestales o pecuarias, bienes muebles de caractersticas propias, en el Registro correspondiente al domicilio del pignorante.

Quinta. Cuando la finca radique en territorio perteneciente a dos o ms Registros se practicar la inscripcin en cada uno de ellos.

Artculo setenta y uno.

En el Libro Diario se har constar, por orden riguroso de entrada, el da y la hora de la presentacin de los ttulos referentes a hipotecas mobiliarias y prendas sin desplazamiento, debindose practicar las inscripciones correspondientes en el plazo de treinta das, a contar desde esa presentacin.

Artculo setenta y dos.

Los Registradores calificarn, bajo su responsabilidad, en los documentos presentados:

a) La legalidad de las formas extrnsecas.

b) La capacidad y la facultad de disposicin de los otorgantes, as como la competencia del Juez, Tribunal o funcionarios autorizantes.

c) La legalidad del contenido de los documentos. El Registrador se limitar en este punto a examinar si el referido contenido infringe o no, de una manera clara, directa y concreta, alguna disposicin legal de carcter imperativo. El Registrador har constar la disposicin legal y el nmero del artculo o prrafo de la misma infringido, en la forma antes dicha.

Artculo setenta y tres.

La calificacin del Registrador que suspenda o deniegue cualquier operacin referente a la hipoteca mobiliaria o a la prenda sin desplazamiento de posesin, si aqul no accediera a reformarla, podr ser recurrida por los interesados al amparo del artculo sesenta y seis y concordantes del Reglamento del Registro Mercantil.

Artculo setenta y cuatro.

Las escrituras de constitucin de hipoteca se inscribirn destinndose, a cada bien hipotecado, un asiento separado y especial, en folio independiente, y figurando todos los asientos relativos a dicho bien, mientras no se cancele la hipoteca y otros gravmenes, bajo un solo nmero, a continuacin unos de otros, sin solucin de continuidad. Cancelados todos estos gravmenes se extinguir el nmero y se cerrar el folio.

Cada escritura o plizas de constitucin de prenda sin desplazamiento se inscribir separadamente, en un solo asiento, cualesquiera que sean los bienes que comprende.

Artculo setenta y cinco.

Cuando se hipoteque un establecimiento mercantil o maquinaria industrial o se pignoren bienes susceptibles, uno y otros, de extenderse a ellos la hipoteca del inmueble donde estn instalados, conforme al artculo ciento once de la Ley Hipotecaria, se har constar la constitucin de la hipoteca o de la prenda, al margen de la inscripcin de dominio del inmueble a favor del que hipoteca o pignora. Igual nota se extender al margen de la inscripcin de la concesin del tranva cuando se hipotequen stos.

Extendida esa nota marginal, la hipoteca mobiliaria o la prenda sern preferentes, en cuanto a dichos bienes, respecto a cualquier hipoteca inmobiliaria o gravamen que se inscriba posteriormente con pacto de extensin a los mismos.

Si en el Registro apareciere inscrito, a favor del que hipoteca o pignora, el derecho de arrendamiento del local donde radique el establecimiento mercantil o las mquinas hipotecadas o los bienes pignorados, se extender, igualmente, nota al margen de la inscripcin correspondiente, en la que se har constar la constitucin de la hipoteca mobiliaria o de la prenda. Extendida esta nota surtir los efectos sealados en el prrafo anterior.

Las referidas notas marginales se extendern o cancelarn por los mismos ttulos de constitucin o cancelacin de la hipoteca o de la prenda.

Artculo setenta y seis.

La hipoteca que se constituyere sobre automviles u otros vehculos de motor, vagones, tranvas, propiedad intelectual, propiedad industrial, aeronaves y maquinaria industrial, ser comunicada de oficio por los Registradores de la Propiedad o Mercantiles una vez inscrita a los jefes o encargados de los Registros especiales, quienes acusarn recibo y verificarn las anotaciones que correspondan.

La falta de toma de razn en los Registros especiales no alterar en ningn caso los efectos de la inscripcin en el Libro de hipoteca mobiliaria.

Artculo setenta y siete.

Las inscripciones se cancelarn en la forma prevenida en los artculos ochenta y dos y ochenta y tres de la Ley Hipotecaria. Cuando lo sean de hipotecas mobiliarias en garanta de ttulos endosables y al portador, su cancelacin se har por cualquiera de los medios establecidos en el artculo 156 de la misma Ley.

Cuando la inscripcin hubiera tenido lugar mediante documento intervenido por Agente de Cambio y Bolsa o Corredor de Comercio colegiado, para su cancelacin ser suficiente documento intervenido tambin por Agente o Corredor.

Artculo setenta y ocho.

Los Registros de Hipoteca mobiliaria y de Prenda sin desplazamiento sern pblicos. Esta publicidad se har efectiva:

a) Mediante manifestacin directa de los libros al interesado, quien podr tomar por escrito los datos que necesite.

b) Por simple nota informativa, facilitada por la oficina; y

c) Por certificacin de los asientos expedida por el Registrador.

Artculo setenta y nueve.

Las inscripciones de hipoteca caducarn y se cancelarn de oficio o a instancia de parte, una vez transcurridos seis aos, y las de prenda, una vez transcurridos tres aos, contados, en ambos casos, a partir de la fecha del vencimiento de la obligacin garantizada.

Artculo ochenta.

Una disposicin general del Ministerio de Justicia determinar los requisitos y circunstancias de los libros y de las inscripciones, as como los libros auxiliares que debern llevarse y cuanto sea necesario para el inmediato funcionamiento del Registro de Hipoteca mobiliaria y de Prenda sin desplazamiento de posesin.

TTULO QUINTO
De los procedimientos para hacer efectivos los crditos garantizados
Disposicin general
Artculo ochenta y uno.

Sin perjuicio de los procedimientos establecidos en la Ley de Enjuiciamiento Civil, el acreedor podr hacer efectivo su crdito mediante los que se regulan en la presente Ley.

A los efectos de esta Ley, tercer poseedor es el que adquiera, de conformidad con el artculo cuarto, los bienes hipotecados o pignorados, o sea con el consentimiento del acreedor.

CAPTULO PRIMERO
Normas procesales aplicables a la hipoteca mobiliaria
Seccin 1. Procedimiento judicial sumario
Artculo ochenta y dos.

Ser aplicable este procedimiento sumario siempre que:

Primero. En la escritura de constitucin de hipoteca se designe por el deudor un domicilio para la prctica de los requerimientos y notificaciones. Este domicilio no podr ser cambiado sin consentimiento del acreedor.

En la hipoteca sobre establecimientos mercantiles se tendr necesariamente por domicilio el local en que estuviere instalado el establecimiento que se hipoteca.

Segundo. En la misma escritura se hubiere fijado el precio en que las partes tasan los bienes para que sirva de tipo en la subasta.

En la hipoteca sobre establecimientos mercantiles, adems del precio total, se expresar, separadamente, el que corresponde al traspaso del establecimiento, as como tambin el de las existencias y dems bienes que hubieren sido hipotecados.

Artculo ochenta y tres.

Ser Juez competente para conocer de este procedimiento, cualquiera que sea la cuanta de la reclamacin, el de Primera Instancia al que se hubieren sometido las partes en la escritura de constitucin de hipoteca y, en su defecto, el del partido donde estuviere inscrita aqulla. Si fueren varios los bienes hipotecados e inscritos, en diversos Registros, ser competente el Juez de Primera Instancia del partido de cualquiera de ellos, a eleccin del demandante.

Artculo ochenta y cuatro.

El procedimiento judicial sumario se ajustar necesariamente a las siguientes reglas:

Primera. Se iniciar mediante demanda firmada por Letrado y Procurador, que deber contener:

Primero. Los hechos y los fundamentos de derecho determinantes de la certeza, subsistencia y exigibilidad del crdito y de la competencia del Juzgado.

Segundo. La cantidad exacta que, por todos los conceptos, sea objeto de la reclamacin.

El acreedor quedar sujeto a indemnizar cuantos daos y perjuicios irrogare al deudor o a otros interesados por malicia en la exposicin de los hechos y de las dems circunstancias que ha de apreciar el Juez para sustanciar el procedimiento.

El actor acompaar a la demanda los documentos siguientes:

A) Los que justifiquen la personalidad del actor y de su Procurador.

B) El ttulo o ttulos de crdito, con los requisitos que la Ley de Enjuiciamiento Civil exige para despachar la ejecucin. Si no pudiera presentarse el ttulo inscrito, deber acompaarse con el que se presente, certificacin del Registro que acredite la inscripcin y la subsistencia de la hipoteca.

C) Acta notarial justificativa de haberse requerido de pago con cinco das de anticipacin, cuando menos, al deudor o al tercer poseedor, en su caso.

El requerimiento deber haberse practicado en el domicilio que resulte vigente en el Registro bien personalmente, si se encontrase en l el deudor, el hipotecante no deudor o el tercer poseedor que haya de ser requerido, bien el pariente ms prximo, familiar o dependientes, mayores de catorce aos, que se hallaren en la habitacin del que hubiere de ser requerido, y si no se encontrare nadie en ella, el portero o el vecino ms prximo que fuere habido.

Segunda. El Juez, si se hubieren cumplido los requisitos anteriores, admitir la demanda y mandar sustanciar el procedimiento, ordenando que se practiquen los requerimientos cuando no se haya presentado la correspondiente acta notarial. En este caso el requerimiento se acreditar en los autos en la forma dispuesta por la Ley de Enjuiciamiento Civil para las notificaciones por cdula.

El Juez reclamar del Registrador, a instancia del demandante, certificacin en la que se transcriba literalmente la inscripcin de la hipoteca, se relacionen los dems asientos practicados y se exprese que la inscripcin se halla vigente y sin cancelar, o, en su caso, la cancelacin o modificaciones que aparecieren en el Registro, en el que se har constar, al margen de la inscripcin de hipoteca, la expedicin de esta certificacin, expresando su fecha y la existencia del procedimiento a que se refiere.

Cuando de la certificacin del Registro aparezca algn asiento practicado con posterioridad a la inscripcin de la hipoteca, se notificar al titular del mismo la existencia del procedimiento para que pueda, si le conviniere, intervenir en la subasta o satisfacer, antes del remate, el importe del crdito, intereses y costas.

En este ltimo caso el acreedor quedar subrogado en los derechos del actor y se har constar el pago y la subrogacin al margen de la inscripcin de hipoteca y de la de los dems asientos, mediante presentacin en el Registro del acta notarial de entrega de las cantidades satisfechas o del oportuno mandamiento judicial, en su caso.

Si los requisitos legales no se hubieren cumplido ni subsanado las omisiones, el Juez denegar la admisin de la demanda por medio de auto, que ser apelable en ambos efectos, previo recurso de reposicin.

Tercera. Transcurridos cinco das desde el requerimiento de pago, el acreedor podr pedir que se le confiera la posesin interina o administracin de los bienes hipotecados. El acreedor percibir, en tal caso, los frutos, rentas y productos, atendiendo con ellos a los gastos de conservacin y explotacin de los bienes y con el remanente, al pago de su propio crdito.

El acreedor a quien se confiera la posesin interina vendr obligado a realizar los actos necesarios para la conservacin de los bienes.

Si los acreedores fueran ms de uno, podr pedir la posesin y administracin cualquiera de ellos en beneficio comn, y si la pidieran varios, resolver el Juez a su prudente arbitrio.

La duracin de la administracin y posesin interina que se conceda al acreedor no podr exceder de un ao, sin perjuicio de lo dispuesto en el prrafo cuarto de la regla sptima. A su trmino, el actor rendir cuenta justificada de su administracin al Juez que entienda en el procedimiento.

Cuarta. Cumplido lo dispuesto en las reglas precedentes y transcurridos cinco das del requerimiento de pago, se proceder, a instancia del acreedor, del deudor, del hipotecante o del tercer poseedor, a la subasta de los mismos, la cual ser anunciada con diez das de antelacin, por lo menos, en el tabln de anuncios del Ayuntamiento en el que se hubieren situado los bienes, y sucintamente en uno de los peridicos diarios de mayor circulacin de la localidad o, en su defecto, de la capital de la provincia en que tenga lugar el juicio. Si el importe del principal asegurado excediere de doscientas cincuenta mil pesetas, se anunciar, adems, tambin sucintamente, en Boletin Oficial del Estado.

En los anuncios se expresar en forma concisa: Que los autos y la certificacin del Registro, a que se refiere la regla segunda, estn de manifiesto en la Secretara; se describirn los bienes objeto de la subasta, con determinacin del lugar en que se encontraron, y se sealar el local, da y hora en que se verificar dicha subasta.

Servir de tipo para la subasta el pactado en la escritura de constitucin de la hipoteca, y no se admitir postura inferior a dicho tipo.

Quinta. El acreedor podr concurrir, como postor, a todas las subastas, sin que necesite consignar cantidad alguna para tomar parte en la licitacin. Todos los dems postores, sin excepcin, debern consignar en el Juzgado o en el establecimiento sealado al efecto, el quince por ciento del tipo pactado en la escritura de constitucin de la hipoteca.

Sexta. Si no hubiera postura admisible en la primera subasta, el acreedor podr pedir, dentro del trmino de dos das, la adjudicacin de los bienes por el tipo de aqulla.

Sptima. Si el acreedor no hiciere uso del derecho que establecen la regla anterior, el Juez, a peticin del acreedor, del deudor, del hipotecante no deudor o del tercer poseedor, dispondr la celebracin de una segunda subasta, sin sujeccin a tipo, la cual ser anunciada en la misma forma establecida en la regla cuarta.

Celebrada esta subasta, si la postura fuere inferior al tipo de la primera, el acreedor que no hubiere sido rematante, el deudor, el hipotecario no deudor, o un tercero autorizado por cualquiera de ellos, podrn mejorar la postura en trmino de cinco das. Los que as lo pidan debern consignar el quince por ciento de la cantidad que sirvi de tipo para la primera subasta, y el Juez, seguidamente, mandar abrir nueva licitacin entre los postores, sealando, dentro del tercero da, el en que hayan de comparecer con este objeto, y rematar los bienes a favor del que hiciere la proposicin ms ventajosa. Si el mejor postor, en vista de la mejora hecha en la nueva licitacin, manifestare que renuncia, se prescindir de la prctica de la diligencia acordada segn el prrafo anterior y se har definitivamente el remate.

Si la segunda subasta quedara desierta por falta de licitadores, podr reproducirse la subasta tantas veces como lo soliciten el acreedor o el hipotecante. Continuarn los bienes, mientras tanto, en administracin si el acreedor hubiera utilizado el derecho que le concede la regla tercera, pero sin que pueda exceder la administracin de un ao ms. En todo caso, antes del ao, la fecha de rendicin de cuentas ser fijada por el Juez a su prudente arbitrio.

Declarada desierta la subasta, el acreedor podr pedir que le adjudiquen los bienes hipotecados, pero estar obligado a dar carta de pago de la totalidad de su crdito.

Octava. Aprobado el remate, se le har saber al adquirente, a fin de que, en el trmino de dos das, contados desde la notificacin, consigne la diferencia entre lo depositado para tomar parte en la subasta y el total precio de aqul. Si el rematante fuere el propio acreedor, se deducir de lo consignado la cantidad a que asciende el crdito y los intereses asegurados con la hipoteca, sin perjuicio de que cuando se practique la liquidacin de costas se reintegre el acreedor con lo que haya consignado, del importe de las originadas, hasta la cantidad asegurada con la hipoteca.

Si en el plazo fijado no consignare el rematante el complemento del precio, a instancia del acreedor, del deudor, del hipotecante o del tercer poseedor, y sin conceder al postor audiencia ni recurso alguno, se declarar sin efecto el remate y se reproducir la subasta celebrada. En este caso el depsito constituido por el rematante se destinar en primer trmino a satisfacer las costas y gastos judiciales causados y los que origine la subasta o subastas posteriores, y el resto, si lo hubiere, al pago del crdito, intereses y costas. Si el mismo acreedor fuera el rematante o adjudicatario y no consignare la diferencia entre el precio del remate o la adjudicacin y el importe del crdito y de los intereses asegurados con la hipoteca en el plazo antes indicado, se declarar tambin sin efecto el remate, pero respondiendo aqul de cuantos gastos haya originado la subasta o subastas posteriores que a instancia de cualquier interesado sea preciso celebrar y no tendr derecho a percibir intereses de su crdito durante el tiempo que se emplee en verificarlas.

Novena. El precio del remate se destinar, sin dilacin, al pago del crdito del acreedor, y el sobrante se entregar a quien corresponda, constituyndose entretanto el depsito en el Establecimiento pblico destinado al efecto.

Dcima. Hecho el remate o la adjudicacin y consignado, en su caso, el precio, se dictar de oficio auto aprobndolos y ordenando la cancelacin de la hipoteca que garantizaba el crdito del actor, y, en su caso, la de todos los asientos posteriores, despachndose al efecto mandamiento en el que se har constar: que se hicieron los requerimientos expresados en la regla primera; que el valor de lo vendido fue igual o inferior al importe del crdito garantizado y, en el caso de ser superior, que se consign el exceso en el Establecimiento pblico destinado al efecto o se entreg a quien tuviera derecho. Todas estas circunstancias se consignarn en el asiento de cancelacin.

Si el rematante fuera copropietario o tercer poseedor de los bienes subastados, una vez consignado el importe del remate, el Juez, limitando la adjudicacin a las dems participaciones indivisas que se ejecutan, o sin verificarla y declarando terminado el procedimiento, segn los casos, dictar auto en el que ordenar las cancelaciones y expediente del mandamiento a que se refiere el prrafo anterior, en el que se harn constar las circunstancias prevenidas en el mismo.

Ser ttulo bastante para acreditar el dominio de los bienes el testimonio expedido por el Actuario, con el visto bueno del Juez, comprensivo del referido auto.

Tambin se pondr en posesin judicial de los bienes al adquirente, si lo solicitase.

Undcima. Si el precio del remate no alcanzase a cubrir el importe del crdito, intereses, costas y gastos de todo gnero, el acreedor no adjudicatario conservar su derecho contra el deudor por la diferencia.

Artculo ochenta y cinco.

El procedimiento judicial sumario no se suspender por muerte del deudor o del hipotecante, ni por la declaracin de quiebra o concurso de cualquiera de ellos, ni por incidentes promovidos por los mismos o por otro que se presente como interesado, salvo en los siguientes casos:

Primero. Que se presentare certificacin del Registro acreditativa de estar cancelada la hipoteca o escritura pblica de carta de pago o cancelacin de aqulla.

Segundo. Si se acreditare documentalmente la existencia de algn sumario por falsedad del ttulo en cuya virtud se proceda; en el que se haya dictado auto de procesamiento. La suspensin subsistir hasta que termine la causa criminal o se revoque el auto de procesamiento.

Tercero. Si se interpusiera demanda de terceria de dominio, acompaando inexcusablemente con ella ttulo de propiedad, anterior a la fecha de la escritura de hipoteca. Si se tratare de bienes susceptibles de inscripcin en algn Registro, dicho ttulo habr de estar inscrito tambin con fecha anterior a la hipoteca. La suspensin subsistir hasta el trmino de juicio de terceria.

Cuarto. Si se acreditare, con certificacin del Registro correspondiente, que los mismos bienes estn sujetos a otra hipoteca mobiliaria o afectos a hipoteca inmobiliaria, en virtud del artculo ciento once de la Ley Hipotecaria, vigentes o inscritas antes de la que motivare el procedimiento. Estos hechos se pondrn en conocimiento del Juzgado de Instruccin correspondiente, a los efectos prevenidos en el artculo mil ochocientos sesenta y dos del Cdigo Civil.

En los dos casos precedentes, si la causa de la suspensin afectare slo a parte de los bienes comprendidos en la hipoteca mobiliaria, podr seguir el procedimiento respecto de los dems, si as lo solicitare el acreedor.

Todas las dems reclamaciones que puedan formular el deudor, el hipotecante o cualquier interesado, incluso las que versen sobre nulidad del ttulo o de las actuaciones, sobre vencimiento, certeza, extincin o cuanta de la deuda, se ventilarn en juicio declarativo, sin producir nunca el efecto de suspender el procedimiento. La competencia para conocer de este juicio declarativo se determinar por las reglas ordinarias.

Al tiempo de formular la reclamacin a que se refiere el prrafo precedente o durante el curso del juicio a que diere lugar, podr solicitarse que se asegure la efectividad de la sentencia que se dicte en el mismo, con retencin de todo o de una parte de la cantidad que, por el procedimiento que establece la presente Ley, deba entregarse al acreedor.

El Juez decretar esta retencin en vista de los documentos que se presenten si estimase bastantes las razones que se aleguen. Si el que solicitase la retencin no tuviere solvencia notoria y suficiente, el Juez deber exigirle previa y bastante garanta para responder de los intereses de demora y el resarcimiento de cualesquiera otros daos y perjuicios que puedan ocasionarse al acreedor.

Se alzar la retencin cuando el acreedor afianzare a satisfaccin del Juez la cantidad que estuviere mandado retener a las resultas del juicio declarativo.

Las actuaciones de este procedimiento no sern acumulables entre s ni a juicio alguno, y todas las apelaciones que se interpongan desde la demanda inicial, nicamente sern admisibles en un solo efecto.

Seccin 2. Procedimiento extrajudicial
Artculo ochenta y seis.

Para que sea aplicable el procedimiento extrajudicial ser necesario:

Primero. Que en la escritura de constitucin de la hipoteca se designe por el deudor, o por el hipotecante no deudor, en su caso, un mandatario que le represente, en su da, en la venta de los bienes hipotecarios. Este mandatario podr ser el propio acreedor.

Segundo. Que asimismo se haga constar lo prevenido en el artculo ochenta y dos. El tipo de subasta pactado no podr ser distinto del que se fije, en su caso, para el procedimiento judicial sumario, y su determinacin se har en la misma forma establecida por el citado artculo ochenta y dos.

Artculo ochenta y siete.

El procedimiento extrajudicial se ajustar necesariamente a las siguientes reglas:

Primera. Slo podr ser seguido ante Notario competente para actuar en el lugar donde radiquen los bienes hipotecados.

Segunda. Se iniciar por un requerimiento dirigido por el acreedor al Notario que, previo el cumplimiento de los requisitos de este artculo, proceda a la venta de los bienes en pblica subasta.

En el requerimiento har constar el acreedor la cantidad exacta que sea objeto de la reclamacin, por principal e intereses, y la causa del vencimiento, entregando al Notario el ttulo o ttulos de su crdito, revestidos de todos los requisitos exigidos por la Ley de Enjuiciamiento Civil, para que tengan carcter ejecutivo.

Este requerimiento se har constar en acta.

Tercera. A solicitud del acreedor, el Notario requerir de pago al deudor, y, en su caso, al hipotecante no deudor o al tercer poseedor, con expresin de la causa del vencimiento y de la cantidad total reclamada, y se har constar que si no se hiciere el pago se proceder a la subasta de los bienes hipotecados, sin necesidad de nuevas notificaciones ni requerimientos.

Los requeridos, dentro de los cinco das siguientes al del requerimiento, debern pagar o entregar la posesin material de los bienes hipotecados al acreedor o mandatario designado en la escritura de constitucin de la hipoteca.

Cuando el deudor incumpliere la obligacin de entregar la posesin de los bienes, el Notario no seguir adelante el procedimiento si as lo solicitare el acreedor, quien podr tambin, para hacer efectivo su crdito, acudir a cualquiera de los procedimientos judiciales, sin perjuicio de ejercitar las acciones civiles y criminales que le correspondan.

Cuarta. A instancia del acreedor, a la que se acompaar el requerimiento de pago, el Registrador expedir certificacin literal del asiento de la hipoteca, en la que se expresar que se halla subsistente y sin cancelar, o, en su caso, la cancelacin o modificaciones que constaren en el Registro, y se relacionarn los asientos posteriores.

El Registrador har constar, al margen de la inscripcin de hipoteca, que ha expedido la certificacin expresando su fecha, la iniciacin del procedimiento y el Notario ante quien se sigue.

Cuando de la certificacin del Registro aparezca algn asiento con posterioridad a la inscripcin de la hipoteca, se notificar a su titular la existencia del procedimiento para que pueda, si le conviniere, intervenir en la subasta o satisfacer antes del remate el importe del crdito, intereses y costas. En este ltimo caso, los acreedores quedarn subrogados en los derechos del actor y se har constar el pago y la subrogacin al margen de la inscripcin de la hipoteca en que dichos acreedores se subroguen y de los respectivos asientos, mediante presentacin en el Registro del acta notarial de entrega de las cantidades adeudadas o del mandamiento judicial, en su caso.

Quinta. Transcurridos cinco das desde la prctica del requerimiento, se proceder a la subasta, la cual se anunciar con los requisitos de la regla cuarta del artculo ochenta y cuatro, con diez das de anticipacin, por lo menos, en el tabln de anuncios del Ayuntamiento en que se hubieren situados los bienes y, sucintamente, en uno de los peridicos diarios de mayor circulacin de la localidad, o en su defecto, de la capital de la provincia en que tenga lugar el juicio. Si el valor de los bienes fuese superior a doscientas cincuenta mil pesetas, se anunciar, adems, tambin sucintamente, en el Boletn Oficial del Estado.

La subasta se celebrar por el tipo fijado en la escritura de constitucin de la hipoteca, y no se admitir postura inferior a dicho tipo.

Sexta. Si no hubiere posturas admisibles en la primera subasta, podr celebrarse una segunda, sin sujecin a tipo, la cual ser anunciada en la forma que establece la regla quinta.

Sptima. El acreedor ejecutante podr concurrir a la subasta como licitador, sin necesidad de consignar cantidad alguna. Todos los dems licitadores debern depositar, para tomar parte en la subasta, el quince por ciento del precio fijado como tipo para la primera.

Este depsito deber hacerse en poder del Notario, o a disposicin de ste, en el Banco que se determine en los anuncios, en los cuales se expresar tambin el tiempo en que debe constituirse.

Octava. Terminada la subasta con adjudicacin al mejor postor, depositar ste en poder del Notario, dentro del segundo da, la diferencia entre el depsito previo y el precio de adjudicacin, y se devolver a los dems licitadores el depsito que hubieren constituido. Si el adjudicatario no consignare aquella cantidad, quedar sin efecto la subasta y se destinar la cantidad depositada al pago de los gastos del procedimiento, y el exceso, si lo hubiere, al pago del crdito e intereses.

Cuando el adjudicatario fuere el propio acreedor, deber consignar la diferencia entre la cantidad reclamada y el precio de la adjudicacin, y si no lo hiciere ser responsable de los gastos de la subasta celebrada y de las posteriores que fueren necesarias.

Novena. Si en la primera subasta no hubiere postores, podr el acreedor pedir la adjudicacin de los bienes por el tipo pactado, debiendo hacer la consignacin a que se refiere la regla anterior.

Si no los hubiere en la segunda, podr pedir que se le adjudiquen los bienes en pago de la totalidad de su crdito. En este caso sern de su cuenta los gastos del procedimiento.

Si hiciere uso de este derecho en cualquiera de las dos subastas, se notificar inmediatamente al deudor o al hipotecante de los bienes, en su caso, para que puedan, dentro de los dos das siguientes, mejorar el precio de la adjudicacin, consignando la cantidad ofrecida.

Dcima. La cantidad obtenida en la subasta se destinar, una vez satisfechos todos los gastos del procedimiento, al pago del crdito por principal e intereses.

El exceso se entregar, por el Notario, al hipotecante o al tercer poseedor si no existieren otras personas que hubieren trabado embargo sobre ellos o interpuesto reclamacin judicial, y si las hubiere, se depositar a su disposicin en un establecimiento pblico destinado al efecto.

Undcima. La adjudicacin de los bienes se har constar en escritura otorgada por el adjudicatario y el deudor, o el hipotecante no deudor o tercer poseedor, segn proceda, o su respectivo causahabiente, y si estos ltimos no hubieren comparecido, la otorgar en su nombre el mandatario designado al efecto.

En esta escritura se harn constar los trmites observados, el precio de la adjudicacin, su pago por el adjudicatario, el pago hecho al acreedor y el destino dado al exceso, si lo hubiere.

Si el adjudicatario fuere el mismo acreedor y hubiere sido adems nombrado mandatario, podr otorgar la escritura en este doble concepto, hacindose constar lo antes dicho.

La escritura de adjudicacin ser ttulo bastante para acreditar la propiedad de los bienes y para practicar la cancelacin de la hipoteca.

Si el rematante fuere copropietario o tercer poseedor de los bienes subastados, una vez consignado el importe del remate, el Notario limitar la adjudicacin a las dems participaciones indivisas que se ejecuten o, sin verificarla, declarar terminado el procedimiento, segn los casos. Una copia del acta de la subasta, cuando no exista adjudicacin, ser ttulo bastante para practicar la cancelacin de la hipoteca y de los asientos posteriores, si en ella constare el pago hecho al acreedor y el destino dado al exceso si lo hubiere.

Duodcima. Si las dos subastas quedaran desiertas y el acreedor no pidiere la adjudicacin, se dar por terminado el procedimiento sin efecto, y quedar expedito el derecho de aqul para ejercitarlo en procedimiento judicial correspondiente.

Si el precio de los bienes rematados fuere insuficiente para pagar el crdito total del acreedor, conservar ste su derecho por la diferencia. Se excepta el caso en que se le adjudiquen los bienes en pago de su crdito, por falta de postores en la segunda subasta, en el cual deber dar carta de pago por la totalidad del crdito y sus intereses.

Dcimotercera. Los trmites del procedimiento, excepcin hecha de la escritura de adjudicacin de los bienes, se harn constar por diligencias a continuacin del acta de iniciacin a que se refiere la regla segunda.

Este acta se incorporar al protocolo en la fecha que corresponda a la ltima diligencia practicada. Otorgada la escritura de adjudicacin, se har constar por nota en dicha acta.

Dcimocuarta. El adjudicatario de los bienes ser puesto en posesin de los mismos por la persona que la tuviere, conforme a la regla tercera. Si no le fueren entregados, podr pedir la posesin judicial de los mismos conforme a la Ley de Enjuiciamiento Civil, sin perjuicio de las sanciones civiles o penales que pudiera ejercitar contra quien se hubiere negado injustamente a la entrega.

Artculo ochenta y ocho.

El procedimiento extrajudicial slo podr suspenderse por alguna de las causas establecidas en el artculo 85.

Si la reclamacin del acreedor y la incoacin del procedimiento extrajudicial tuvieran su base en alguna causa que no sea el vencimiento del plazo o la falta de pago de intereses o de cualquier otra prestacin a que estuviere obligado el deudor, se suspender dicho procedimiento siempre que con anterioridad a la subasta se hubiere hecho constar en el Registro la oposicin al mismo, formulada en juicio declarativo. A este efecto, el Juez, al mismo tiempo que ordene la anotacin preventiva de la demanda, acordar que se notifique al Notario la resolucin recada.

Reglas especiales
Artculo ochenta y nueve.

En la hipoteca de establecimientos mercantiles se observarn, adems de las reglas establecidas en los artculos ochenta y cuatro y ochenta y siete, las siguientes:

Primera. Se notificar por acta notarial al arrendador del inmueble la iniciacin del procedimiento.

Segunda. Las posturas que se hagan en las subastas sern unitarias por la totalidad de los bienes comprendidos en la hipoteca, sin distribuir entre ellos la cantidad ofrecida.

Se entender que los solicitantes aceptan todas las obligaciones que al adquirente del local del negocio impone la Ley de Arrendamientos Urbanos.

Tercera. Hecha la adjudicacin al mejor postor, o al acreedor, en su caso, se considerar precio de traspaso del local la parte correspondiente del de adjudicacin, segn la proporcin que exista entre el tipo total fijado en la escritura para el establecimiento mercantil y la parte de l que en la misma se seal para el traspaso del local.

En el acto de la adjudicacin se har constar el importe de la participacin del propietario en el precio de traspaso, participacin que el Juez o Notario retendr, y al resto se le dar el destino que proceda.

Cuarta. Hecho el remate y consignado, en su caso, el precio, se notificar al arrendador o al tercer poseedor de la finca dentro de los ocho das siguientes, hacindole saber el resultado de la subasta, el precio total del remate, la parte que de l corresponde al traspaso del local, la participacin provisionalmente retenida a su favor en el Juzgado o Notara, y que tal notificacin se efecta para que pueda ejercitar el derecho de preferente adquisicin que le reconoce la Ley de Arrendamientos Urbanos o percibir su participacin en el precio del traspaso.

Quinta. Practicada la notificacin se proceder, segn los casos, en la siguiente forma:

a) Si el propietario optare por percibir su participacin, se le entregar por el Juzgado o Notario, y se dictar auto o se autorizar escritura adjudicando los bienes a favor del rematante.

b) Si el propietario ejercitare su derecho de preferencia, consignar el importe correspondiente en poder del Juzgado o Notario, para reembolso al adjudicatario. En este supuesto, se adjudicar el local al propietario de la finca, y el resto de los bienes, al rematante.

Ejercitado el derecho de preferencia, si el precio pagado por el arrendador fuera suficiente para cubrir la cantidad reclamada y los gastos, podr el adjudicatario, dentro de los tres das siguientes, renunciar a la adjudicacin de los restantes bienes, que quedarn para el deudor, devolvindose a aqul el total que hubiere consignado.

c) Si transcurriera el plazo sealado por la Ley de Arrendamientos Urbanos sin que el propietario de la finca hubiere ejercitado sus derechos, se dictar el auto u otorgar la escritura de adjudicacin y se devolver al adjudicatario la cantidad retenida como participacin de aqul en el precio de traspaso. El adjudicatario se atendr a lo dispuesto en la Ley de Arrendamientos Urbanos.

Artculo noventa.

Cuando la hipoteca hubiere vencido en virtud de la causa sptima del artculo veintinueve de esta Ley, la transmisin del establecimiento mercantil comprender el derecho del arrendatario a volver al inmueble cuando fuere reedificado.

Artculo noventa y uno.

En la hipoteca que recayere sobre un vehculo de motor, el Juez, al admitir la demanda, decretar el secuestro o depsito judicial del vehculo, que se precintar y no podr ser utilizado, salvo que ello no fuere posible por disposiciones especiales, en cuyo caso se nombrar un interventor. No ser de aplicacin, en este caso, lo dispuesto en la regla tercera del artculo ochenta y cuatro, salvo si el acreedor prestare fianza suficiente.

CAPTULO II
Normas procesales aplicables a la prenda sin desplazamiento
Seccin 1. Procedimiento judicial sumario
Artculo noventa y dos.

El procedimiento judicial sumario se ajustar a las siguientes reglas:

Primera. Ser Juez competente, en defecto de sumisin expresa, el de Primera Instancia del lugar en que se hallen, estn almacenados o se entiendan depositados los bienes que se hubieren pignorado.

Segunda. El procedimiento se iniciar mediante demanda firmada por Letrado y Procurador, en el que se har constar la certeza, subsistencia y exibilidad del crdito, la cantidad exacta que por todos los conceptos sea objeto de la reclamacin y la persona a quien se haya de nombrar depositario. Se acompaar el ttulo inscrito del crdito pignoraticio, con los requisitos que la Ley exige para despachar la ejecucin.

A estos efectos tambin tendr fuerza ejecutiva la pliza firmada por los contratantes y por el mismo Agente o Corredor que la intervenga, con tal que se acompae certificacin en la que stos acrediten la conformidad de la pliza con los asientos de su libro Registro y la fecha de stos.

Tercera. El Juez, si se hubieren cumplido los requisitos anteriores, ordenar, dentro de tercero da, que se requiera de pago al deudor, con apercibimiento de que, si no pagare en el trmino de otros tres das, se depositarn los bienes pignorados en poder de la persona designada por el actor.

Si se acompaare acta notarial justificativa de haberse efectuado el requerimiento de pago con dicha antelacin, el Juez mandar constituir el depsito de los bienes sin necesidad de nuevo requerimiento al deudor.

Cuando no pudieren ser aprehendidos los bienes pignorados, ni constituirse el depsito de los mismos, no se seguir adelante el procedimiento.

Cuarta. Constituido el depsito, se anunciar con diez das, por los menos, de anticipacin la celebracin de la subasta.

El anuncio se fijar en los tablones del Juzgado en que se siga el procedimiento y del Ayuntamiento en cuyo trmino se hallen, estn almacenados o se entiendan depositados los bienes, y si el importe de lo reclamado excediere de cincuenta mil pesetas, se har sucintamente en un peridico de la localidad o, en su defecto, de la capital de la provincia en que se siga el juicio.

El anuncio comprender relacin sucinta y suficiente de los bienes pignorados, sitio donde se hallen da, hora y lugar en que se celebrar la subasta y tipo por la misma, que ser el fijado en la escritura o pliza, y si no se hubiere sealado, el importe total de la reclamacin por principal, intereses y costas.

Quinta. La subasta se celebrar por pujas a la llana, sin necesidad de que los postores consignen cantidad alguna para tomar parte en la licitacin. No se admitirn posturas inferiores al tipo fijado en el anuncio.

Adjudicados los bienes al mejor postor, ste entregar en el mismo acto de la subasta el precio del remate, y el Juzgado, a continuacin ordenar que el rematante sea puesto en posesin de los bienes. Si el rematante no pagase el precio, se reanudar la subasta en el acto.

Hecho el pago del crdito del actor y liquidadas las costas, el sobrante del precio del remate se entregar al pignorante, si no existiere persona con mejor derecho, y si la hubiere, se depositar el sobrante hasta que se determine a quin corresponda.

Sexta. Si no hubiere postor, el acreedor podr pedir la celebracin de segunda subasta sin sujecin a tipo y con iguales formalidades; y si tampoco diera resultado, podr pedir la adjudicacin de los bienes, pero estar obligado a dar carta de pago de la totalidad de su crdito y sern de su cargo las cotas judiciales.

Artculo noventa y tres.

El procedimiento judicial sumario no se suspender por muerte del deudor o del dueo de los bienes, ni por la declaracin de quiebra o concurso de cualquiera de ellos, ni por incidentes promovidos por los mismos o por otro que se presente como interesado, salvo en los siguientes casos:

Primero. Que se presentare certificacin del Registro acreditativa de estar cancelada la prenda, o escritura pblica de carta de pago o cancelacin de aqulla.

Segundo. Si se acreditare documentalmente la existencia de algn sumario por falsedad del ttulo en cuya virtud se proceda en el que se haya dictado auto de procesamiento. La suspensin subsistir hasta que termine la causa criminal o se revoque dicho auto.

Tercero. Si se interpusiere demanda de terceria de dominio, fundada en la adquisicin de los bienes pignorados en virtud de documento de fecha fehaciente anterior a la inscripcin de la prenda.

La suspensin subsistir hasta el trmino del juicio de tercera, salvo las especiales medidas que pueda adoptar el Juez si los bienes pignorados fueran de difcil o costosa conservacin o de fcil deterioro.

Cuarto. Si se acreditase, con certificacin del Registro correspondiente, que los mismos bienes estn sujetos a otra prenda sin desplazamiento o a hipoteca mobiliaria o inmobiliaria, inscritas con anterioridad a la escritura que motivare el procedimiento. Estos hechos se pondrn en conocimiento del Juez de Instruccin correspondiente, a los efectos prevenidos en el artculo mil ochocientos sesenta y dos del Cdigo Civil.

En los dos casos precedentes, si la causa de suspensin afectare slo a la parte de los bienes pignorados, podr seguir el procedimiento respecto de los dems, si as lo solicitare el acreedor.

Todas las dems reclamaciones que puedan formular el deudor, el dueo de los bienes o cualquier interesado, incluso las que versen sobre nulidad de ttulo o de las actuaciones, sobre vencimiento, certeza, extincin o cuanta de la deuda, se ventilarn en juicio declarativo, sin producir nunca el efecto de suspender el procedimiento. La competencia para conocer de este juicio declarativo se determinar por las reglas ordinarias.

Al tiempo de formular la reclamacin a que se refiere el prrafo precedente, o durante el curso del juicio a que diere lugar, podr solicitarse que se asegure la efectividad de la sentencia que se dicte en el mismo, con retencin del todo o de una parte de la cantidad que por el procedimiento que establece la presente Ley deba entregarse al actor.

El Juez decretar esta retencin en vista de los documentos que se presenten o de las pruebas practicadas, si lo estimare procedente. Si el que solicitare la retencin no tuviera solvencia notoria y suficiente, el Juez deber exigirle previa y bastante garanta para responder de los intereses de demora y del resarcimiento de cualquier otro dao o perjuicio que puedan ocasionarse al acreedor.

Cuando el acreedor fiance, a satisfaccin del Juez, la cantidad que estuviere mandada retener a las resultas del juicio declarativo, se alzar la retencin.

Seccin 2. Procedimiento extrajudicial
Artculo noventa y cuatro.

Para la venta en subasta notarial de los bienes pignorados, el acreedor, por Notario hbil para actuar en el lugar donde se hallen, estn almacenados o se encuentren depositados, requerir el pago al deudor, expresando la cantidad total reclamada y la causa del vencimiento de la obligacin, haciendo constar que, si no se efectuare el pago, se proceder a la subasta de los bienes sin necesidad de nuevas notificaciones ni requerimientos.

El requerido, dentro de los tres das siguientes, deber pagar o entregar la posesin de los bienes pignorados al acreedor o a la persona que ste haya designado al efecto en el acto del requerimiento.

Cuando el deudor incumpliera la obligacin de entregar la posesin de los bienes, el Notario no seguir adelante su actuacin, y el acreedor podr, para hacer efectivo su crdito, acudir a cualquiera de los procedimientos judiciales, sin perjuicio de ejercitar las acciones civiles y criminales que le correspondan.

Si el deudor no pagare, pero entregare la posesin de los bienes, el Notario proceder a la enajenacin de stos en la forma prevenida en el artculo mil ochocientos setenta y dos del Cdigo Civil.

Artculo noventa y cinco.

Cuando los bienes ejecutados consistan en frutos pendientes o cosechas esperadas, podrn aplazarse las subastas hasta que se haya verificado la recoleccin de los mismos.

DISPOSICIONES ADICIONALES
Primera.

En los plazos de das sealados en esta Ley se computarn solamente los hbiles.

Segunda.

Las escrituras pblicas previstas en la presente Ley podrn inscribirse sin el previo pago de los impuestos de Derechos reales y Timbre, siempre que el importe de las liquidaciones de los mismos que hubieren de practicarse por todos conceptos sean afianzadas sin restricciones, mediante carta u otro medio escrito, por un Banco Oficial o de la Banca privada inscrita. El Registrador, al practicar as la inscripcin, dar cuenta de oficio a la Oficina Liquidadora competente.

Tercera.

En el caso de insuficiencia de los preceptos de esta Ley se aplicarn subsidiariamente los de la legislacin hipotecaria en cuanto sean compatibles y con lo prevenido en los artculos anteriores.

Cuarta.

Se autoriza al Gobierno, a propuesta del Ministro de Justicia, para determinar la fecha de entrada en vigor de esta Ley, lo que habr de efectuarse dentro del plazo de cuatro meses, a partir del da de su promulgacin, y para dictar las disposiciones que estime precisas para su debida ejecucin y cumplimiento.

DISPOSICIN FINAL DEROGATORIA

Quedan derogados los artculos mil ochocientos sesenta y tres bis a mil ochocientos setenta y tres bis del Cdigo Civil, la Ley de cinco de diciembre de mil novecientos cuarenta y uno, el Ttulo Primero y las Disposiciones adicionales del Real Decreto de veintids de septiembre de mil novecientos diecisiete y las dems disposiciones legales que se opongan a la presente Ley, salvo las especialmente aplicables al Servicio Nacional de Crdito Agrcola.

Dada en el Palacio de El Pardo a diecisis de diciembre de mil novecientos cincuenta y cuatro.

FRANCISCO FRANCO

Análisis

  • Rango: Ley
  • Fecha de disposición: 16/12/1954
  • Fecha de publicación: 18/12/1954
  • Entrada en vigor: 15 de agosto de 1955, segn dispone el Decreto de 17 de junio de 1955.
Referencias posteriores

Criterio de ordenación:

  • SE MODIFICA:
    • los arts. 45 y 46, por Ley 24/2015, de 24 de julio (Ref. BOE-A-2015-8328).
    • la denominacin de la seccin 2 del captulo I del ttulo V y arts. 86 a 89, por Ley 15/2015, de 2 de julio (Ref. BOE-A-2015-7391).
    • los arts. 18 y 63, con efectos de 4 de mayo de 2010, por Ley 13/2009, de 3 de noviembre (Ref. BOE-A-2009-17493).
    • los arts. 2, 8 y 54, por Ley 41/2007, de 7 de diciembre (Ref. BOE-A-2007-21086).
    • los arts. 10 y 66, por Ley 22/2003, de 9 de julio de 2003 (Ref. BOE-A-2003-13813).
  • SE DEROGA los arts. 82 a 85, 92 y 93, por la Ley 1/2000, de 7 de enero (Ref. BOE-A-2000-323).
  • SE MODIFICA el art. 84, por Ley 19/1986, de 14 de mayo (Ref. BOE-A-1986-12191).
  • SE INTERPRETA la REGULACIN EFECTUADA, por Decreto 3837/1970, de 31 de diciembre (Ref. BOE-A-1971-142).
  • SE PUBLICA la entrada en vigor, por Decreto de 17 de junio de 1955 (Ref. BOE-A-1955-10148).
  • SE PRORROGA el plazo de autorizacn para determinar la entrada en vigor, por Decreto-ley de 15 de abril de 1955 (Ref. BOE-A-1955-6259).
Referencias anteriores
  • DEROGA:
    • Ley de 5 de diciembre de 1941 (Ref. BOE-A-1941-12345).
    • el ttulo I y las disposiciones adicionales del Real Decreto de 22 de septiembre de 1917 (Ref. BOE-A-1917-5068).
    • arts. 1863 bis a 1873 bis del Cdigo Civil de 24 de julio de 1889 (Ref. BOE-A-1889-4763).

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