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Documento BOE-A-1967-5590

Ley 15/1967, de 8 de abril, sobre compilacin del Derecho civil de Aragn.

TEXTO

Recientes las Compilaciones del Derecho Especial de Vizcaya, Baleares, Catalua y Galicia, huelga recordar los antecedentes de esta labor legislativa que, arrancando de la Ley de Bases de once de mayo de mil ochocientos ochenta y ocho, culmina en el Decreto de veintitrs de mayo de mil novecientos cuarenta y siete, dictado como consecuencia de las conclusiones acordadas en el Congreso Nacional de Derecho Civil celebrado en Zaragoza el ao anterior. Acaso no sea ocioso, sin embargo, llamar la atencin sobre las circunstancias especiales con que tales antecedentes se han proyectado en el Derecho civil aragons.

Ya en la Ley de Bases –y luego en el Cdigo Civil– Aragn (junto con las islas Baleares) recibi trato diferente al de las otras regiones aforadas; pues, no obstante la conservacin en toda su integridad de su rgimen jurdico escrito o consuetudinario, el Cdigo comenzara a regir, al mismo tiempo que en las provincias no aforadas, en cuanto no se opusiera a aquellas de las disposiciones forales o consuetudinarias que estuvieran en vigor.

Pero la singularidad ms descollante que se advierte en el Derecho civil aragons, en relacin con los dems Derechos forales, consiste en que en l, y slo en l, se ha dado cumplimiento al precepto del artculo sexto de la Ley de Bases sobre presentacin de proyectos de Apndices del Cdigo Civil. Y as, bien que sin haber pasado por las Cortes, aun cuando posteriormente recibi rango de Ley, en siete de diciembre de mil novecientos veinticinco se promulgaba el Cuaderno Foral de Aragn.

De este hecho, a su vez, han derivado algunas consecuencias dignas de notar. Es la primera que, al crearse las Comisiones compiladoras, en virtud del Decreto de mil novecientos cuarenta y siete, aquel antiguo Reino contaba ya con un texto legal que haba sustituido a los Fueros y Observancias. Es la segunda que, con sede en la capital aragonesa, se haba constituido y funcionaba una Comisin encargada de revisar el Apndice de mil novecientos veinticinco. Y, por ltimo, la vigencia de este ordenamiento civil, articulado de forma sistemtica, proporcionara un valioso elemento para la tarea que haba que emprender.

A la hora de acomodar aquellos trabajos al mandato que se imparta en el Decreto de mil novecientos cuarenta y siete, era menester atenerse a criterios que no estaban formulados con indudable seguridad. En el Apndice de mil novecientos veinticinco se recogan, con mayor o menor acierto, instituciones forales o consuetudinarias que deban ser objeto de compilacin. Mas era preciso confrontar la aplicabilidad de aquellas instituciones en relacin con las necesidades y exigencias del momento presente, segn se prevena en el artculo tercero del citado Decreto.

Las directrices fundamentales que se han seguido en la redaccin de la compilacin pueden resumirse as: se mantienen la tradicional vivencia y el peculiar entendimiento de la institucin familiar aragonesa; se actualiza el ordenamiento, adaptndolo a las necesidades y exigencias econmicas y sociales de nuestros das, teniendo en cuenta la importancia que hoy se atribuye a la riqueza mobiliaria y la promocin social de la mujer; se ha procurado una mayor precisin tcnica al formular las reglas de Derecho; se han revisado los preceptos que recoga el Apndice de mil novecientos veinticinco, y, finalmente, se ha tratado de aproximar este Derecho especial al Derecho general.

Antes de resear los ms importantes extremos en que se pone de manifiesto esta remodelacin del Ordenamiento, en contraste con el contenido del texto legal de mil novecientos veinticinco, interesa hacer alguna referencia al material documentado en que ha basado su labor la Comisin General de Codificacin. Ha trabajado sta a la vista de un anteproyecto redactado por la Comisin de Jurisconsultos aragoneses nombrada por el Ministerio de Justicia, de que ms arriba se ha hecho mencin. Este texto fu el resultado de una larga etapa de estudio. La Comisin, radicante en Zaragoza, haba utilizado como ponencia un completo anteproyecto articulado, en que cristalizaba el encargo confiado a un Seminario que, al efecto, se organiz y funcion durante muchos meses en el seno de la entidad Consejo de Estudios de Derecho Aragons.

Un primer texto de anteproyecto fu sometido a informacin pblica por la Comisin de Zaragoza; a ella concurrieron corporaciones y profesionales, aportando una estimable colaboracin crtica que fu tenida en cuenta por la Comisin aragonesa al ultimar la redaccin definitiva. Tal es el anteproyecto sobre el que la Comisin General de Codificacin ha preparado la presente compilacin ordenada en un ttulo preliminar, dedicado a las normas en el Derecho civil especial de Aragn, y cuatro libros con las siguientes rbricas Derecho de la persona y de la familia, Derecho de sucesin por causa de muerte, Derecho de bienes y Derecho de obligaciones. Se completa con una disposicin derogatoria, una disposicin adicional y trece disposiciones transitorias.

En el ttulo preliminar se determina el sistema de fuentes de este rgimen especial, considerndolo integrado por las disposiciones de la compilacin, completadas y suplidas por la costumbre y por los principios generales en los que tradicionalmente se inspira su ordenamiento jurdico. En defecto de tales normas, as observadas, se aplicar el Cdigo Civil y las dems disposiciones del Derecho general espaol.

Independientemente de la norma general, que se inserta en el ttulo preliminar, son varias las remisiones que se hacen a la costumbre al regular instituciones en que as era aconsejable.

En el artculo tercero se configura el principio standum est chartae, en acatamiento a la tradicin jurdica del pas sobre autonoma de la voluntad y libertad civil, concretada en la Observancia diecisis De fide instrumentorum.

En el Derecho de la persona y de la familia merece mencin especial una institucin que, teniendo arraigo en parte del territorio y amparada por la costumbre y por el principio standum est chartae, con antecedentes en algn fuero (Fs. De liberationibus et absolutionibus y De secundis nuptiis) y en el artculo sesenta y cuatro del Apndice, se hallaba, sin embargo, falta de una ordenacin escrita, que ahora se pretende instaurar: la Junta de Parientes, reunin de los que sean llamados a virtud de disposiciones de la compilacin, de la costumbre o de acto jurdico, para intervenir en asuntos familiares o sucesorios.

La institucionalizacin de este rgano de la vida familiar aragonesa se propone sobre las siguientes bases: Su competencia se limita a asuntos familiares o sucesorios, en cuanto no estn sujetos a normas imperativas. Para que la Junta conozca de un asunto determinado es preciso que sea llamada a ello, bien por disposicin expresa de la compilacin, bien por costumbre, o ya por acto jurdico.

Se ha considerado conveniente, tanto para el caso de llamamiento legal como para el supuesto de intervencin en virtud de costumbre o de autonoma de la voluntad, que se insertasen normas sobre composicin, constitucin, funcionamiento y eficacia de la Junta de Parientes, para reglamentarla y para que sirviese de derecho supletorio, pues la experiencia haba demostrado la frecuencia de litigios originados por la carencia de preceptos relativos a esta institucin. Y se ha estimado tambin procedente establecer una intervencin de la autoridad judicial para aquellos casos en que la Junta de Parientes, llamada a conocer del asunto en primer trmino por precepto legal, tarde en reunirse o no logre acuerdo en plazo determinado.

La incorporacin de la regulacin de la Junta de Parientes al Ordenamiento positivo, adems de lograr la conservacin y regulacin de un instituto consuetudinario que pervive en la actualidad, podr tener alguna utilidad para la revisin del Derecho de familia en la elaboracin del Cdigo general.

El rgimen econmico conyugal en el Derecho aragons se halla necesitado de actualizacin. El sistema normal de comunidad de muebles y ganancias, admitido en las Observancias treinta y tres y cincuenta y tres De iure dotium y en el artculo cuarenta y ocho del Apndice, justificado en una poca en que la importancia econmica de los primeros era exigua y en que la identificacin de los bienes casi slo era posible tratndose de inmuebles, tiene difcil defensa en nuestros das; por ello, no se ha vacilado en proponer que, salvo pacto en contrario, sean excluidos del consorcio conyugal legal bienes a los que puede atribuirse una importancia econmica no inferior a la de los inmuebles, porque en la hora presente se halla ms que superado el brocardo res mobilis res vilis. Ocurre esto con las explotaciones agrcolas, ganaderas, mercantiles e industriales, los vehculos y mquinas cuya titularidad deba constar en documentacin intervenida por oficina pblica, los valores mobiliarios, las participaciones sociales, los capitales colocados en negocios, los crditos consignados en documento pblico, los derechos de propiedad intelectual, as como el dinero cuya existencia conste por documento pblico, bancario o de institucin de ahorro, siempre y cuando tales bienes hayan sido aportados al matrimonio o adquiridos, constante ste, por un cnyuge a ttulo gratuito.

Como quiera que ya en el Derecho histrico (Observancia cuarenta y tres De iure dotium) y en el vigente (Apndice, artculo cuarenta y ocho in fine), todos los bienes muebles pueden ser excluidos de la comunidad a virtud del pacto de aportacin como sitios, ha parecido conveniente conservar la misma frmula, pero a la inversa, es decir, que, salvo pacto en contrario, los bienes que se enumeran se considerarn aportados o adquiridos como sitios. Mediante esta ficcin legal se empalmar la nueva norma con la tradicional, sin menoscabo del propsito legislativo.

Atendiendo a la frecuencia actual de ejercicio de actividades econmicas y profesionales por mujer casada se prev la responsabilidad de los bienes comunes por gestin de la esposa cuando ejerza industria, comercio o profesin, o cuando legalmente administre.

A pesar de que la tradicin jurdica aragonesa sea opuesta al manejo de parafernales por la mujer, en obediencia al principio de equiparacin de los cnyuges se prev que aqulla administre sus bienes privativos cuando as lo recabe.

Del mismo modo aun cuando, en el Derecho aragons, el mecanismo del derecho expectante de la viudedad produce prcticamente el efecto de que en los actos de disposicin de inmuebles hayan de concurrir ambos cnyuges, se ha credo conveniente traer al Anteproyecto de Compilacin una norma similar a la del artculo mil cuatrocientos trece reformado del Cdigo civil, de suerte que el cnyuge administrador, por s solo, podr enajenar los bienes comunes, salvo los inmuebles por naturaleza y los establecimientos mercantiles. Mas, de acuerdo con la ratio legis de la reforma de dicho artculo, se limita expresamente a los actos de disposicin voluntaria la exigencia del consentimiento del cnyuge no administrador.

En el Derecho aragons histrico el fallecimiento de un cnyuge no determina necesariamente la disolucin inmediata de la sociedad conyugal, y muy frecuentemente sta se continuaba entre el viudo y los herederos. La institucin de la comunidad conyugal continuada se hallaba, sin embargo, deficientemente regulada. Los preceptos sobre la materia del Apndice de mil novecientos veinticinco, escasos y confusos, mantenan un estado de inseguridad jurdica. Era indispensable ordenar en normas ms precisas los supuestos de continuacin obligatoria y potestativa de la comunidad conyugal, los efectos y gestin de la misma, la separacin de un partcipe y la disolucin. El texto que se propone recoge toda esta problemtica con cierta cautela, ya que se exige, para la continuacin, que los principales ingresos de la sociedad conyugal provengan de explotaciones agrcolas, ganaderas, industriales o mercantiles.

Se aprovecha as este incentivo para la permanencia de la organizacin econmica, en beneficio de una ordenacin que tiende a robustecer el principio de unidad y continuidad de la familia. Y conviene notar que, aun no teniendo gran extensin este ttulo dedicado a la comunidad conyugal continuada, puede significar una considerable mejora sobre las escasas normas del Apndice en esta materia.

El Derecho de Viudedad, encuadrado en el libro primero por la preponderancia de su carcter familiar sobre el sucesorio, es objeto de cuidada atencin, en consonancia con el importante lugar que ocupa en el Ordenamiento civil aragons.

La viudedad, salvo pacto o disposicin mancomunada en contrario, ser universal, a diferencia del estado de Derecho vigente, en que la viudedad legal est restringida a slo los inmuebles. Esta nueva regulacin expansiva obedece, en primer trmino, a los mismos motivos que aconsejan, en la sociedad conyugal, la atribucin del carcter de sitios a un considerable nmero de bienes muebles por naturaleza. En segundo lugar porque la experiencia ensea que, en la inmensa mayora de los matrimonios aragoneses, por voluntad de los cnyuges, el usufructo de viudedad recae sobre todos los bienes, de cualquier clase que sean; y an existe la creencia, muy generalizada, de que as lo ordena la Ley.

Se deja a salvo lo que, en contra o menoscabo de esa universalidad, e incluso en contra del nacimiento mismo de este Derecho, se acuerde por ambos cnyuges. Mas por voluntad unilateral de uno de ellos slo podr reducirse a los inmuebles por naturaleza y a las explotaciones agrcolas, ganaderas, industriales y mercantiles; y si unos y otros no representan la mitad del caudal hereditario habr de completarse esa cuanta con el usufructo sobre otros bienes.

En cuanto a los inmuebles por naturaleza y a las explotaciones mencionadas, el Derecho expectante de viudedad no se extingue, aunque aqullos se enajenen, si no se renuncia expresamente, quedando a salvo la responsabilidad por deuda de gestin frente a tercero de buena fe.

Slo habr obligacin de formar inventario y de prestar fianza en la viudedad, cuando as se hubiese establecido por el causante, cuando lo exijan los herederos (salvo disposicin contraria del premoriente) o cuando lo pida el Ministerio Fiscal para salvaguardar la legtima. La omisin de este deber, en los casos en que proceda, lleva consigo la prdida de los disfrutes de viudedad hasta la terminacin del inventario.

Queda aclarado que aun siendo inalienable el Derecho de viudedad puede enajenarse la plena propiedad de bienes determinados sujetos a l, concurriendo el usufructuario con los nudo-propietarios y quedando subrogados, salvo pacto en contrario, el precio o la cosa adquirida en lugar de lo enajenado.

En el Derecho de Sucesin por causa de muerte la nueva normativa afecta, en primer trmino, a la revocacin o modificacin del testamento mancomunado. A virtud del rgido precepto del artculo diecinueve del Apndice, muerto uno de los otorgantes y aceptados por el sobreviviente los beneficios que le provengan de las disposiciones del finado, se haca irrevocable el testamento mancomunado. Se establece ahora que las limitaciones y requisitos para la revocacin se apliquen tan slo a las disposiciones correspectivas, entendindose por tales aquellas que, por voluntad declarada de ambos cnyuges, en el mismo testamento o en documento pblico estn recprocamente condicionadas. Slo en cuanto a esas disposiciones la muerte de un cnyuge produce la irrevocabilidad. En vida de ambos cotestadores la revocacin o modificacin unilateral habr de hacerse en testamento abierto ante Notario, quien notificar al otro cnyuge este hecho, pero sin que la falta de notificacin afecte a la eficacia de la revocacin.

Con tal precepto se sirve simultneamente a la justicia conmutativa aplicable en las disposiciones correspectivas al principio de revocabilidad del testamento y a la norma del deber de lealtad entre los cnyuges.

En la ordenacin de la sucesin contractual se han abordado dos problemas principales. El primero relativo a si los pactos sucesorios, aunque siempre mediante escritura pblica, pueden otorgarse slo en capitulaciones matrimoniales o, ademas, fuera de ellas. La compilacin acoge la segunda solucin, pero subrayando en los pactos sucesorios su carcter exclusivamente familiar y consuetudinario, en previsin de que al amparo de los preceptos de la Compilacin sobre esta materia no se celebren contratos ajenos al espritu de una institucin concebida en beneficio de la ordenacin y mantenimiento de la casa. El segundo, referente a lo que pueda ser objeto de los contratos sucesorios, optndose por rechazar la validez de los pactos de hereditate tertii.

Por lo que toca a las facultades de disposicin del instituyente, se ha tenido cuidado de reiterar la libertad de estipulacin estatuyendo que, a falta de pacto sobre reserva de facultades del instituyente, ste no necesitar el consentimiento del instituido sino para enajenar bienes inmuebles y explotaciones agrcolas, ganaderas, industriales o mercantiles, quedando a salvo las facultades de aqul para hacer donaciones y asignar dotes o legtimas.

La fiducia sucesoria es objeto de una ordenacin general, segn la cual cada cnyuge puede nombrar fiduciario al otro para que ordene la sucesin entre descendientes y parientes consanguneos hasta el cuarto grado; y de una regulacin especial, para ordenar la sucesin de la casa. En este segundo supuesto puede encomendarse la fiducia a dos o ms parientes, pero sin que sea excluido el cnyuge viudo cuando no quedaren ms hijos que los habidos con l.

La Compilacin, por razones de orden prctico, incluye reglas de Derecho supletorio, en cuanto a determinacin de los parientes llamados a la fiducia, funcionamiento de la Junta, plazo para cumplimiento del encargo y otros extremos. De este modo se prev la solucin de casos que con alguna frecuencia derivaban hacia el litigio.

En materia de legtimas se conserva la colectiva a favor del grupo de descendientes legtimos. Dentro de este grupo, los descendientes del causante, sin mediacin de persona capaz para heredarle, son los nicos que tienen derecho a una legtima formal consistente en que si son preteridos o injustamente desheredados sern llamados a una porcin en el caudal igual a la del menos favorecido por el testador; y si en la distribucin de los bienes hereditarios quedaren en situacin legal de pedir alimentos podrn reclamarlos de los sucesores del causante.

De este modo se resuelve expresa y afirmativamente la cuestin de si los nietos pueden ser instituidos herederos viviendo su padre. Este quedar amparado por los preceptos protectores de la legtima formal y por la accin de peticin de alimentos.

En el Derecho actual la legtima aragonesa no alcanza a los hijos naturales, pero ha parecido inexcusable atribuirles un derecho a reclamar alimentos, aunque su cuanta no pueda exceder del tercio de los frutos del caudal, si concurre descendencia legtima.

En orden a la sucesin abintestato, independientemente de los recobros que, con alguna pequea modificacin, se regulan ahora como en el Apndice, y aparte la recepcin del derecho de representacin en cuanto a la herencia de hermanos la regulacin sobre la sucesin troncal ofrece, en primer trmino, la novedad de que, a, falta de hermanos, se llame al padre o madre de la lnea de donde proceden los bienes.

Salvada la postergacin de los padres son llamados despus los ms prximos colaterales entre aquellos que descienden de un ascendiente comn que hubiera sido propietario de los bienes y, en su defecto, los que sean parientes de mejor grado de la persona de quien los hubo el causante a ttulo gratuito.

Una ltima cuestin se suscitaba: el lmite de grado en el llamamiento a la herencia troncal. La Jurisprudencia del Tribunal Supremo, con respecto al artculo treinta y nueve del Apndice, ha sentado la doctrina de que no existe tal lmite. En la Compilacin se seala para el supuesto general el cuarto grado. Mas para los bienes de abolorio, que hubieran permanecido en la casa o familia durante dos o ms generaciones, no existir tal limitacin.

La institucin del Consorcio foral, amparada en los preceptos de los Fueros primero y segundo De communi dividundo y en la Observancia De consortibus elusdem rei, que fu eliminada del Ordenamiento civil aragons en el Apndice de mil novecientos veinticinco, se restaura ahora por considerar que responde a la concepcin del Derecho de familia en el antiguo Reino.

En materia de Derecho de Bienes, aparte algn extremo de menor importancia, como las reglas sobre inmisin de races y ramas (tomadas del Ordenamiento derogado), hay que hacer notar dos interesantes regulaciones: una referente a luces y vistas, la otra a la usucapin de servidumbres.

Mediante la norma expresa de que tanto en pared propia a cualquier distancia de predio ajeno como en pared medianera pueden abrirse huecos para luces y vistas, sin sujecin a dimensiones determinadas, se zanja una cuestin suscitada por la deficiente redaccin del texto del prrafo primero del artculo quince del Apndice. Se vuelve as a la ortodoxa interpretacin de la Observancia sexta De aqua pluviale arcenda.

En cuanto a la usucapin de servidumbres, se prescinde de las discriminaciones clsicas de servidumbres positivas o negativas y continuas o discontinuas, para sentar unas reglas ms precisas en base de la distincin entre servidumbres aparentes o no aparentes, conservando respecto de estas ltimas, adems, la presuncin de prescripcin adquisitiva por posesin inmemorial. El retracto de abolorio o derecho de la saca se reduce a los inmuebles que han permanecido en la familia durante dos o ms generaciones inmediatamente anteriores a la del disponente. Y se ha limitado la atribucin de este derecho a los parientes colaterales hasta el cuarto grado.

Se ha incluido una norma de arbitrio judicial para moderar equitativamente el ejercicio de este derecho. Adoptar la forma de retracto si no ha habido previo ofrecimiento en venta, segn otra norma que se propone. Y ha parecido prudente fijar un plazo de caducidad de dos aos a contar de la enajenacin.

Examinadas en su conjunto las diferencias que pueden observarse entre el Ordenamiento civil aragons del Apndice de mil novecientos veinticinco y la Compilacin, se comprobar que el espritu del Derecho de Aragn y los principios generales en que se inspira han permanecido invariables. Se ha procedido a una actualizacin de esos principios, a una redaccin de las reglas del Ordenamiento con un mayor rigor tcnico-jurdico, a la conveniente correccin de algunos preceptos que la requeran y, en suma, a lograr un avance en el camino, siempre laborioso, que se dirige a la consecucin de los valores de justicia y de seguridad jurdica.

La Compilacin cooperar as a la normal evolucin de este venerable Derecho Foral, de tan honda raigambre y de tan fecunda proyeccin. Y cabe esperar que podr contribuir tambin a la labor preparatoria del Cdigo civil general.

En su virtud, y de conformidad con la Ley aprobada por las Cortes Espaolas, vengo en sancionar:

TTULO PRELIMINAR
Las normas en el Derecho civil especial de Aragn
Artculo uno. Fuentes jurdicas.

Uno. Constituyen el Derecho civil de Aragn, como expresin de su rgimen especial, las disposiciones de esta compilacin integradas con la costumbre y los principios generales en los que tradicionalmente se inspira su ordenamiento jurdico.

Dos. En defecto de tales normas, regirn el Cdigo Civil y las dems disposiciones constitutivas del Derecho general espaol.

Artculo dos. De la costumbre.

Uno. La costumbre tendr fuerza de obligar cuando no sea contraria al Derecho natural o a las normas imperativas o prohibitivas aplicables en Aragn.

Dos. Los Tribunales apreciarn la existencia de la costumbre a virtud de su propio conocimiento y de las pruebas aportadas por los litigantes.

Artculo tres. Standum est chartae.

Conforme al principio standum est chartae, se estar, en juicio y fuera de l, a la voluntad de los otorgantes, expresada en pactos o disposiciones, siempre que no resulte de imposible cumplimiento o sea contraria al Derecho natural o a norma imperativa aplicable en Aragn.

LIBRO PRIMERO
Derecho de la persona y de la familia
TTULO PRIMERO
De la capacidad y estado de las personas
CAPTULO PRIMERO
De la capacidad de las personas por razn de la edad
Artculo cuatro. Mayora de edad.

Tendrn la consideracin de mayores de edad los menores desde el momento en que contraen matrimonio

Artculo cinco. Del mayor de catorce aos.

Uno. El menor de edad, cumplidos los catorce aos, aunque no est emancipado, puede celebrar por si toda clase de actos y contratos, con asistencia, en su caso, de su padre, madre, tutor o Junta de Parientes.

Dos. Cuando exista oposicin de intereses, se suplir la asistencia de los padres conforme a lo dispuesto en el Cdigo Civil, y la del tutor por el sustituto, sin necesidad, en ambos casos, de aprobacin judicial o parental.

Tres. El mayor de catorce aos que, con beneplacito de sus padres o mediando justa causa, viva independiente de ellos, tendr la libre administracin de todos sus bienes.

Artculo seis. Aprobacin de cuentas de la administracin.

El que no haya cumplido veintin aos necesita, para aprobar las cuentas de administracin de sus bienes y dar finiquito de las responsabilidades derivadas de la misma, la asistencia y asentimiento de la Junta de Parientes o autorizacin judicial.

CAPTULO II
De la ausencia
Artculo siete. Facultades del cnyuge del ausente.

Uno. El cnyuge del declarado ausente podr disponer libremente de sus propios bienes.

Dos. Si el ausente fuera el marido, la esposa ocupar la posicin de aqul respecto del patrimonio conyugal.

Artculo ocho. Representacin del ausente.

Cuando no correspondan al cnyuge las atribuciones del artculo 184 del Cdigo Civil, stas se conferirn:

Primero. Al heredero contractual del ausente.

Segundo. Al presunto heredero ab intestato que discrecionalmente designe el Juez, atendidas la cuanta de su porcin hereditaria y la proximidad del parentesco.

TTULO II
De las relaciones entre ascendientes y descendientes
CAPTULO PRIMERO
De las relaciones personales
Artculo nueve. Deber de crianza y autoridad familiar en los padres.

El deber de crianza y educacin de los hijos menores, as como la adecuada autoridad familiar para cumplirlo, corresponde a sus padres, conjunta o separadamente, segn los usos sociales y familiares. En caso de divergencia en el ejercicio de dicha autoridad, decidir el padre.

Artculo diez. Autoridad familiar de otras personas.

Uno. Fallecidos los padres, o cuando stos fueren privados judicialmente de la autoridad familiar o de su ejercicio, o de hecho no atiendan a sus hijos menores, los abuelos, por el orden sealado por el Cdigo Civil para la tutela legtima, podrn tenerlos consigo y criarlos, asumiendo a tales fines la correspondiente autoridad.

Dos. Fallecido un cnyuge bnubo, el sobreviviente podr continuar teniendo en su compaa a los hijos menores de aqul y encargarse de su crianza y educacin. Slo por motivos de moralidad, mal trato o incumplimiento de dicha funcin podrn ser separados de l.

CAPTULO II
De los bienes de los menores
Artculo once. Propiedad y usufructo.

Uno. El menor de edad tendr la plena propiedad y, consiguientemente, el disfrute de cuantos bienes adquiera, as como los frutos y productos de cualesquiera bienes que sus padres le hubieren confiado.

Dos. Los gastos de crianza y de educacin podrn, no obstante, ser atendidos con los frutos de tales bienes.

Artculo doce. Administracin.

Uno. El padre y, en su defecto, la madre, tendrn la administracin de los bienes del menor, excepto la de aquellos para los cuales haya ordenado otra cosa quien se los transmiti por ttulo lucrativo.

Dos. Los padres, slo vienen obligados a prestar fianza y a rendir cuentas al cesar su autoridad familiar cuando existan fundados motivos para ello.

Artculo trece. Disposicin.

Uno. Para la disposicin de los bienes del menor de catorce aos se estar a lo ordenado por la persona de quien procedan por ttulo lucrativo.

Dos. En su defecto, el poder de disposicin corresponde al administrador, quien, sin embargo, habr de obtener autorizacin de la Junta de Parientes o del Juez de Primera Instancia cuando se trate de bienes races, negocios mercantiles o industriales, valores mobiliarios u objetos preciosos.

CAPTULO III
De la representacin legal de los menores de catorce aos
Artculo catorce. Representacin legal.

Uno. La representacin legal del hijo menor de catorce aos incumbe al padre o madre que tenga la autoridad familiar, salvo lo dispuesto en los artculos anteriores.

Dos. El representante legal del menor necesita autorizacin judicial para rechazar cualquier atribucin gratuita en favor de ste.

TTULO III
De las relaciones parentales y tutelares
CAPTULO PRIMERO
De la tutela
Artculo quince. Delacin.

Es vlida la tutela deferida por instrumento pblico, sea o no testamento.

Artculo diecisis. Pluralidad de designaciones.

Uno. Cuando se hayan designado varios tutores para un mismo menor por distintas personas, el Consejo de Familia elegir entre ellos el ms idneo para el cargo.

Dos. A los designados por quien dispuso a ttulo lucrativo de bienes en favor del pupilo y no elegidos por el Consejo de Familia, corresponde la administracin de tales bienes, as como la disposicin de los mismos, conforme a esta compilacin y con iguales limitaciones y formalidades impuestas al tutor.

Artculo diecisiete. Contribucin a las cargas.

Cuando coexistan varias administraciones el Consejo de Familia acordar la proporcin en que segn la importancia de los bienes han de contribuir los distintos administradores, incluido el tutor, a las cargas de guarda, alimentacin y educacin del menor o incapacitado.

Artculo dieciocho. Protutor. Sustitucin del tutor.

Uno. Slo existe el cargo de protutor cuando fuere estatuido en testamento o en otro documento pblico.

Dos. Mientras no fuere designado el tutor o cuando el nombrado no pueda desempear sus funciones har sus veces el protutor, si lo hubiere y, en su defecto, el vocal que designe el Consejo de Familia.

CAPTULO II
Del Consejo de familia
Artculo diecinueve. Composicin.

Uno. La designacin de Vocales del Consejo de Familia podr hacerse en testamento o en otro instrumento pblico.

Dos. Tendrn preferencia para formar parte del Consejo de Familia dativo aquellos parientes a quienes, por acto jurdico, se hubiere encomendado el conocimiento y decisin sobre algn concreto asunto familiar o sucesorio.

CAPTULO III
De la Junta de parientes
Artculo veinte. Llamamiento y composicin.

Uno. Si a virtud de las disposiciones de esta Compilacin, de la costumbre o de acto jurdico, fueren llamados ciertos parientes para intervenir en asuntos familiares o sucesorios no sujetos a normas imperativas, actuarn aqullos reunidos en Junta, tomando sus acuerdos por mayora absoluta de quienes la integran.

Dos. Cuando la composicin de la Junta no estuviere determinada, la formarn los dos ms prximos parientes idneos, uno por cada lnea o grupo familiar, prefiriendo, en igualdad de grado, el varn y, en igualdad de sexo, el de ms edad. El mismo orden de llamamiento se seguir en caso de fallecimiento, no aceptacin o falta de asistencia injustificada.

Tres. En caso de empate, en las localidades donde as se acostumbre, podr decidir el Prroco o quien cannicamente le sustituya, En las restantes, decidir el Juez Municipal, Comarcal o de Paz, o persona de la familia en quien delegue.

Cuatro. La misma autoridad judicial decidir en todos los dems casos en que no se logre acuerdo, pudiendo ser odos los Vocales de la Junta.

Artculo veintiuno. Constitucin y funcionamiento.

Uno. El Juez Municipal, Comarcal o de Paz del lugar donde radique la casa o sede familiar ordenar, a instancia de parte interesada, la constitucin de la Junta.

Dos. Una vez constituida, funcionar la Junta en la forma que los Vocales decidan. De los acuerdos, tomados conforme al leal saber y entender de los asistentes, se levantar acta, que firmarn stos. Contra los mismos no se dar recurso alguno, a menos que la Compilacin expresamente lo establezca.

Tres. Sin necesidad de previa constitucin formal podr reunirse y acordar vlidamente la Junta de Parientes, cuando hallndose juntos los que hayan de formarla para intervenir por una sola vez en un asunto determinado decidan por unanimidad bajo fe notarial.

Cuatro. En los casos en que por precepto expreso de esta Compilacin algn asunto haya de someterse indistintamente a la Junta de Parientes o a la autoridad judicial, transcurrido un mes, en el primer supuesto, desde que fu instada la constitucin de la Junta sin que se haya conseguido, o sin haber obtenido acuerdo, se podr optar por acudir a la decisin judicial.

Artculo veintids. La Junta de Parientes en funciones de fiducia sucesoria.

La Junta de Parientes en funciones de fiducia sucesoria se regir por las normas del ttulo IV del libro II de esta Compilacin.

TTULO IV
Del rgimen econmico conyugal
CAPTULO PRIMERO
Disposiciones generales
Artculo veintitrs. Rgimen paccionado y rgimen legal.

Uno. El rgimen econmico del matrimonio se ordenar por las capitulaciones que se otorguen y los pactos que se celebren acerca de los bienes as presentes como futuros, sin otras limitaciones que las que resulten preceptuadas en esta Compilacin.

Dos. En defecto de tales capitulaciones y pactos o para completarlos, en tanto lo permita su respectiva naturaleza, se estar a lo dispuesto en el captulo III de este ttulo.

Artculo veinticuatro. Contratacin entre cnyuges.

Los cnyuges pueden hacerse donaciones y celebrar entre s toda clase de contratos.

CAPTULO II
Del rgimen matrimonial paccionado
Artculo veinticinco. Captulos, contenidos y forma.

Uno. Los captulos matrimoniales podrn contener cualesquiera estipulaciones relativas al rgimen familiar y sucesorio de los contrayentes y de quienes con ellos concurran al otorgamiento, siempre que no sean contrarias a los fines propios del matrimonio.

Dos. Los captulos y pactos habrn de constar en escritura pblica

Artculo veintisis. Tiempo.

Los captulos matrimoniales pueden otorgarse y modificarse antes del matrimonio y durante l. En este ltimo caso, podr darse a sus estipulaciones efecto retroactivo, sin perjuicio de los derechos adquiridos por terceros.

Artculo veintisiete. Capacidad.

Tienen capacidad para otorgar captulos antes de contraer matrimonio los que vlidamente pueden celebrarlo. Los menores de veintin aos, sin embargo, necesitarn de la asistencia, segn los casos, de su padre, madre o tutor, y en su defecto, de la Junta de Parientes o de la autoridad judicial.

Artculo veintiocho. Novacin de capitulaciones.

Celebrado el matrimonio, la novacin de captulos requerir la concurrencia de los ascendientes que hayan asistido al otorgamiento de aqullos para dotar, hacer donaciones o legados o nombrar herederos a los contrayentes o a sus hijos, en cuanto la novacin afecte a los bienes y derechos recibidos.

Artculo veintinueve. Muebles por sitios o viceversa.

Sern vlidos aquellos pactos y declaraciones consignados en escritura pblica, aun fuera de captulos, por los cuales, a efectos de extender o restringir la comunidad, ambos cnyuges atribuyan a bienes muebles la condicin de sitios, o a stos la de muebles.

Artculo treinta. Firma de dote.

El marido puede otorgar dote o firma de dote a su mujer, reconocindosela si es indotada o aumentando la que recibe.

Artculo treinta y uno. Enajenacin, renuncia y destino de la dote o firma de dote.

Uno. La dote asignada a la mujer por sus ascendientes no podr ser enajenada mientras el matrimonio no tenga descendencia, sin el asentimiento de los padres de la mujer o del que de ellos viviere o, en su defecto, de la Junta de parientes, y siempre con obligacin de invertir el precio en otros bienes determinados, que gozarn de igual condicin jurdica.

Dos. La renuncia de la mujer a la dote o la firma de dote, o a las garantas de las mismas, as como la enajenacin de tales aportaciones, necesitarn, en todo caso, el asentimiento de las personas mencionadas en el prrafo anterior.

Tres. Habiendo descendientes comunes, stos heredarn, con independencia de la legtima, los bienes recibidos por la mujer como dote o firma de dote asignadas por el marido. La mujer podr disponer de estos bienes a su arbitrio entre aqullos.

Artculo treinta y dos. Prdida de la dote o firma de dote.

Pierde la mujer la dote o firma de dote constituidas por el marido en anlogos casos a aquellos en que se pierde el derecho expectante de viudedad.

Artculo treinta y tres. Instituciones familiares consuetudinarias.

Cuando las estipulaciones hagan referencia a instituciones familiares consuetudinarias, tales como hermandad llana, agermanamiento o casamiento al ms viviente, casamiento en casa, casamiento a sobre bienes, consorcio universal o juntar dos casas, acogimiento y dacin personal, se estar a lo pactado, y se interpretarn aqullas con arreglo a la costumbre y a los usos locales,

Artculo treinta y cuatro. Otras situaciones de comunidad.

Al disolverse un consorcio entre matrimonios u otra situacin permanente de comunidad familiar, como las derivadas de heredamiento o acogimiento, los beneficios obtenidos con el trabajo comn se dividirn entre los asociados en proporcin equitativa, conforme a la costumbre y atendidas las diversas aportaciones en bienes o trabajo, los beneficios ya percibidos, las causas de la disolucin y dems circunstancias.

Artculo treinta y cinco. Casamiento en casa.

El usufructo proveniente del casamiento en casa se extingue cuando los cnyuges abandonan sta o la explotacin familiar.

CAPTULO III
Del rgimen matrimonial legal
Seccin primera. Disposicin general
Artculo treinta y seis. Fuentes.

El rgimen econmico del matrimonio en defecto de pacto se regula por las disposiciones de este captulo.

Seccin segunda. De los bienes comunes y privativos
Artculo treinta y siete. Bienes comunes.

Constituyen el patrimonio comn:

Primero. Los bienes inmuebles o sitios adquiridos a ttulo oneroso constante matrimonio, por cualquiera de los cnyuges a costa del caudal comn.

Segundo. Los bienes que los cnyuges obtienen de su trabajo o actividad.

Tercero. Los frutos, desde que aparecen o se devengan, de los bienes, tanto comunes como privativos.

Cuarto. En general, los bienes muebles, salvo lo previsto en los artculos siguientes.

Artculo treinta y ocho. Bienes privativos.

Son bienes privativos de cada cnyuge:

Primero. Los inmuebles o sitios aportados al matrimonio, as como los adquiridos durante l a ttulo lucrativo.

Segundo. Los bienes y derechos patrimoniales inherentes a la persona y los intransmisibles nter vivos, mientras conserven estos caracteres

Tercero. Los bienes excluidos de la comunidad por el donante o causante.

Cuarto. Los bienes que vienen a reemplazar a otros propios, y ello aunque se adquieran con fondos comunes, si media voluntad expresa de ambos cnyuges en tal sentido.

Quinto. Aquellos que vienen a compensar por la privacin de otros propios, o por los daos inferidos a los mismos o a la persona de un cnyuge.

Sexto. Los recobrados en virtud de carta de gracia, as como los adquiridos por ejercicio del derecho de retracto, excepto el arrendaticio de viviendas.

Sptimo. Las accesiones o incrementos de los bienes propios.

Artculo treinta y nueve. Presuncin de muebles por sitios.

A los efectos del artculo anterior se considerarn aportados al matrimonio o adquiridos como sitios, salvo pacto en contrario:

Primero. Las explotaciones agrcolas, ganaderas, mercantiles e industriales, con cuantos elementos estn afectos a unas y otras.

Segundo. Los vehculos y mquinas cuya titularidad debe constar en documentacin intervenida por oficina pblica.

Tercero. Los valores mobiliarios, las participaciones en sociedad y cuentas de asociacin, los capitales colocados en negocios y los crditos consignados en documento pblico.

Cuarto. Los derechos de propiedad intelectual e industrial.

Quinto. Los archivos de familia, as como las alhajas, obras artsticas y dems objetos preciosos.

Sexto. El dinero aportado o adquirido cuya existencia conste por documento pblico, bancario o de institucin de crdito o ahorro.

Artculo cuarenta. Presuncin de comunidad.

Uno. Se presumen comunes todos aquellos bienes cuyo carcter privativo, con arreglo a los artculos anteriores, no pueda justificarse.

Dos. La adquisicin de bienes de cualquier clase a ttulo oneroso, constante matrimonio, se considerar hecha a costa del caudal comn

Seccin tercera. Pasivo de la comunidad
Artculo cuarenta y uno. Cargas y deudas comunes.

Son cargas de la comunidad:

Primero. Las atenciones legtimas de la familia y las particulares de cada cnyuge, incluyendo en la crianza y educacin de los hijos la de los legtimos de uno slo de aqullos.

Segundo. Los rditos e intereses normales devengados durante el matrimonio por las obligaciones de cada cnyuge.

Tercero. Las atenciones de los bienes privativos propias de un diligente usufructuario.

Cuarto. Los alimentos legales debidos por cualquiera de los cnyuges.

Quinto. Las deudas del marido o de la mujer, en cuanto redunden en beneficio comn o hayan sido contradas en el ejercicio de una actividad til a la comunidad.

Artculo cuarenta y dos. Responsabilidad por deudas de gestin.

Uno. El marido, en el ejercicio de sus facultades legales de administracin, as como en la explotacin regular de sus negocios o en el desempeo de su profesin, obliga siempre, frente a tercero de buena fe, a los bienes comunes.

Dos. Igual responsabilidad alcanza a los bienes comunes por gestin de la mujer que ejerza industria, comercio o profesin, o legalmente administre.

Artculo cuarenta y tres. Responsabilidad personal por deudas comunes.

Uno. Los cnyuges, en defecto de bienes comunes, responden solidariamente por las deudas enunciadas en el apartado primero del artculo cuarenta y uno, si bien en la relacin interna contribuir cada uno por mitad

Dos. En igual supuesto, responde cada cnyuge por las restantes deudas comunes que contrajo; pero podr repetir del otro la mitad de lo pagado, si demuestra que la deuda redund, efectivamente, en utilidad comn.

Artculo cuarenta y cuatro. Deudas por razn de sucesiones y donaciones.

Las deudas y cargas de las sucesiones y donaciones se hacen comunes, hasta donde alcance el valor de los bienes heredados o donados que recaigan en la comunidad.

Artculo cuarenta y cinco. Deudas anteriores al matrimonio.

Las deudas de cada cnyuge anteriores al matrimonio slo gravan los bienes comunes hasta donde alcance el valor de los aportados por l a la comunidad.

Artculo cuarenta y seis. Deudas posteriores privativas.

Uno. Las deudas posteriores privativas gravan los bienes del cnyuge deudor y, siendo stos insuficientes, al patrimonio comn, a salvo siempre el valor que en l corresponde al otro cnyuge, as como los preferentes derechos de los acreedores por deudas comunes,

Dos. Lo pagado a costa de los bienes comunes se imputar en la participacin del cnyuge deudor, hasta que los reembolse, y se tendr en cuenta para ulteriores reclamaciones de acreedores privativos.

Artculo cuarenta y siete. Relaciones entre patrimonios.

Uno. Los patrimonios de los cnyuges y el comn deben reintegrarse entre s aquellos valores que cada uno hubiese lucrado sin causa a costa de los otros.

Dos. El pago de las obligaciones existentes entre el patrimonio consorcial y los privativos, aunque vlido en cualquier momento por acuerdo entre los cnyuges, slo puede exigirse antes de la liquidacin de la comunidad cuando as se hubiere pactado o mediado justa causa. Es siempre justa causa la disposicin abusiva de capital comn en beneficio propio.

Seccin cuarta. Gestin de la comunidad
Artculo cuarenta y ocho. Administracin de la comunidad.

Uno. El marido es el administrador de la comunidad.

Dos. La mujer participa en la administracin con las facultades necesarias para el buen gobierno del hogar.

Tres. Las funciones de administracin de la comunidad pasan ntegras a la mujer cuando el marido resulte incapacitado o desaparezca de su domicilio, aun dejando representante, y en los dems supuestos del artculo mil cuatrocientos cuarenta y uno del Cdigo Civil.

Artculo cuarenta y nueve. Administracin de los bienes de la mujer.

Uno. El marido administrar los bienes privativos de la mujer, en tanto no se haya estipulado lo contrario o ella no recabe para s la administracin.

Dos. El poder de administrar lleva consigo el de realizar cuantas actuaciones judiciales y extrajudiciales exija su normal ejercicio.

Artculo cincuenta. Privacin de la administracin.

El cnyuge administrador puede ser privado por resolucin judicial, en procedimiento sumario, de las facultades que le conceden los artculos anteriores, si en su ejercicio incurriere en culpa grave o negligencia habitual, con notorio perjuicio de los intereses familiares.

Artculo cincuenta y uno. Enajenaciones.

El cnyuge administrador, por s slo, puede enajenar los bienes comunes; mas para actos de disposicin voluntaria sobre inmuebles y establecimientos mercantiles necesitar el consentimiento del otro cnyuge o, en su defecto, aprobacin de la Junta de Parientes y, en otro caso, autorizacin judicial

Seccin quinta. Disolucin de la comunidad
Artculo cincuenta y dos. Causas.

La Comunidad legal se disolver:

Primero. En los supuestos previstos en el artculo mil cuatrocientos diecisiete del Cdigo Civil, salvo cuando proceda su continuacin con arreglo al Ttulo V del Libro I de esta Compilacin.

Segundo. Por voluntad de ambos cnyuges expresada en captulos matrimoniales

Artculo cincuenta y tres. Disolucin por muerte.

Uno. Disuelta la comunidad y hasta tanto no se adjudique su patrimonio, el cnyuge viudo lo administrar; podr deducir de l alimentos para s y las personas que con el matrimonio convivan, y atender el pago de las deudas exigibles, as como al normal desarrollo de los negocios comunes y a la conservacin de los bienes.

Dos. El viudo, a expensas de los bienes comunes y an de los que fueron privativos del cnyuge finado, mientras unos y otros estn indivisos, puede, con ocasin de casarse un hijo o hija de ambos, hacerle donacin anloga a la que marido y mujer hayan otorgado a favor de hijo o hija casados en vida de los dos.

Tres. El cnyuge responder de su gestin como administrador y dar cuenta de ella a los partcipes en aquello que les afecte A instancia de cualquiera de ellos se observarn, en sus respectivos casos, las cautelas previstas en esta Compilacin para el usufructo vidual.

Cuatro. Habiendo slo hijos comunes, los bienes consumibles que no aparezcan al tiempo de la divisin se presumen aprovechados en beneficio del consorcio.

Artculo cincuenta y cuatro. Disolucin por otras causas.

Extinguida la comunidad por causa distinta de la muerte, la administracin provisional se regular por acuerdo de los cnyuges y, en su defecto, le corresponder al nico cnyuge inocente o de buena fe. No habiendo cnyuge inocente o sindolo ambos, el Juez, apreciadas las circunstancias, resolver sobre la administracin.

Seccin sexta. Liquidacin y divisin
Artculo cincuenta y cinco. Inventario.

Uno. Cualquiera de los partcipes en una comunidad disuelta podr pedir que se haga inventario del patrimonio consorcial.

Dos. Se incluir en el inventario todos aquellos bienes que se hallen en poder del cnyuge sobreviviente al tiempo de formalizarlo y que, real o presuntivamente, sean comunes, as como aquellos de igual naturaleza que se pruebe existan al cesar la comunidad matrimonial, todo ello a salvo lo dispuesto en los artculos cincuenta y tres nmero cuatro y cincuenta y nueve.

Tres. El inventario se practicar con citacin de todos los interesados y en la forma que los concurrentes convengan o, en su defecto, en la prevenida por la Ley de Enjuiciamiento Civil para el juicio de testamentara.

Artculo cincuenta y seis. Liquidacin ordinaria.

Formalizado el inventario, la liquidacin seguir este orden:

Primero. Reintegro de lo debido por la masa comn a los patrimonios privativos y reembolso de lo que stos, por cualquier concepto, deban a aqulla, uno y otro hechos por va de compensacin hasta el importe de la respectiva participacin en el consorcio

Segundo. Pago de las deudas vencidas y aseguramiento de las pendientes.

Tercero. Pago de la firma de dote y donaciones entre los esposos o cnyuges Si para esta operacin o las precedentes fuera necesario vender o dar en pago bienes consorciales, se respetaran en tanto sea posible, los mencionados en los dos artculos siguientes.

Cuarto. Detraccin de aventajas.

Artculo cincuenta y siete. Aventajas.

Uno. El cnyuge sobreviviente detraer de los bienes comunes, como aventajas, sus ropas de uso y llevar, sus instrumentos de trabajo de un valor no desproporcionado al patrimonio consorcial, y ajuar de casa en consonancia con el tenor de vida del matrimonio; adems de cualesquiera otros bienes que, como tales aventajas, le conceda la costumbre local.

Dos. El derecho a la aventaja es personalsimo y no se transmite a los herederos.

Artculo cincuenta y ocho. Divisin y adjudicacin.

Uno. Liquidado el patrimonio, el caudal remanente se dividir y adjudicar por mitad o en la forma pactada.

Dos. El cnyuge sobreviviente podr hacer incluir en su lote los bienes de su uso personal o profesional que no constituyan aventajas la explotacin industrial, comercial o agrcola que dirigiera, as como los bienes que hubiera aportado al consorcio. Todo ello sin perjuicio de las compensaciones que procedan

Artculo cincuenta y nueve. Liquidacin de varias comunidades.

Contradas por el cnyuge sobreviviente ulteriores nupcias sin previa divisin, se har separadamente liquidacin de cada comunidad, incluso de la continuada si la hubiera Entre ellas se verificarn los reintegros y reembolsos que procedan. Los bienes y deudas cuya condicin no pudiera ser exactamente determinada se distribuirn equitativamente, atendiendo a los criterios del artculo mil cuatrocientos treinta y uno del Cdigo Civil.

TTULO V
De la comunidad conyugal continuada
CAPTULO PRIMERO
Normas generales
Artculo sesenta.

Uno. Continuar entre el sobreviviente y los herederos del premuerto la comunidad existente al fallecimiento de uno de los cnyuges, siempre que los principales ingresos de la sociedad conyugal provengan de explotaciones agrcolas, ganaderas, industriales o mercantiles:

Primero. Obligatoriamente, si as se hubiera pactado en captulos o dispuesto en testamento mancomunado por ambos cnyuges.

Segundo. Potestativamente si, aun sin pacto o disposicin, hubiese quedado descendencia del matrimonio.

Dos. La comunidad continuada es compatible con la viudedad universal.

Artculo sesenta y uno. Continuacin con los descendientes.

Uno. En caso de no haberse pactado en captulos o dispuesto en testamento mancomunado, para la continuacin de la comunidad con los descendientes se requiere la voluntad concorde de todos los interesados Se entender que hay acuerdo tcito de continuarla si en el trmino de un ao, a contar del fallecimiento del cnyuge premoriente, ninguno de los interesados notifica en forma fehaciente a los restantes su voluntad en contrario.

Dos. No surtir efecto la voluntad en contrario, si entre los descendientes que sucedan en todo o parte de la explotacin, hubiera alguno menor de edad y no quedaren otros descendientes habidos por cualquiera de los cnyuges en anterior matrimonio.

CAPTULO II
Contenido y gestin
Artculo sesenta y dos. Patrimonio inicial.

La comunidad continuada asume el activo y pasivo consorcial del disuelto matrimonio.

Artculo sesenta y tres. Bienes comunes.

Uno. Constante la comunidad continuada, ingresarn en el patrimonio comn:

Primero. Los frutos y rendimientos de explotacin de los bienes de la comunidad y de los que eran privativos de cada cnyuge, as como las ganancias de cualquier clase obtenidas con ellos.

Segundo. Los bienes y caudales procedentes de sustitucin o enajenacin de bienes de la comunidad.

Tercero. Los incrementos y accesiones de los bienes comunes, sin perjuicio de los reembolsos que procedan.

Dos. No sern comunes los beneficios y ganancias obtenidos por los partcipes con independencia de los bienes y negocios de la masa comn.

Tres. Frente a terceros, los bienes adquiridos por uno de los partcipes a su nombre y sin referencia alguna a la comunidad, se considerarn privativos del adquirente.

Artculo sesenta y cuatro. Cargas y deudas comunes.

Adems de las deudas y responsabilidades de la anterior comunidad conyugal, sern cargas de la continuada:

Primero. Las atenciones legtimas de la economa del hogar, las personales del cnyuge suprstite, de los hijos y descendientes legtimos de ambos y los de cualquiera de ellos, en tanto unos u otros continen viviendo en la casa, as como las de aquellos sucesores que colaboren en la gestin y administracin en la forma prevenida en el artculo siguiente.

Segundo. Los alimentos legales debidos por las personas enumeradas en el apartado anterior

Tercero. Los rditos o intereses normales que se devenguen durante la continuacin por cargas de la comunidad, quedando excludas las derivadas del ejercicio profesional u otras actividades estrictamente personales.

Artculo sesenta y cinco. Gestin de la comunidad.

El cnyuge suprstite es el gestor administrador de la comunidad continuada. En dicha funcin deber prestar su actividad adecuadamente a sus circunstancias personales y a la ndole del patrimonio. A los partcipes que reciban alimentos o sean atendidos con cargo a la comunidad, se les podr exigir una colaboracin similar.

Artculo sesenta y seis. Deudas de gestin.

Uno. Las mismas normas que rigen las deudas de gestin en la comunidad conyugal sern aplicables en la continuada.

Dos. En defecto de bienes comunes, responder de las deudas el gestor que las contrajo, quien podr obligar a los dems partcipes a contribuir al pago en proporcin a sus cuotas.

Artculo sesenta y siete. Actos de disposicin.

Uno. Los actos de disposicin, a ttulo oneroso, de los bienes comunes requieren el acuerdo de la totalidad de los partcipes El consentimiento de los sucesores partcipes podr suplirse por la autoridad judicial.

Dos. Sin necesidad de tal acuerdo o de aprobacin judicial, el cnyuge suprstite podr hacer las donaciones a que se refiere el nmero dos del artculo cincuenta y tres.

CAPTULO III
Disolucin y divisin
Artculo sesenta y ocho. Causas.

La comunidad conyugal continuada se disuelve:

Primero. Por muerte, incapacidad, ausencia o interdiccin del cnyuge suprstite.

Segundo. Por peticin del suprstite o de partcipes que representen intereses mayoritarios en la herencia, hecha en tiempo oportuno, dejando siempre a salvo lo dispuesto en los artculos sesenta y sesenta y uno. En nombre de los menores, podr formular la peticin quien legalmente los represente y, en su caso, el Ministerio Fiscal.

Tercero. Por prdida del derecho de viudedad.

Cuarto. Por renuncia del cnyuge suprstite a su participacin.

Quinto. Por gestin y administracin dolosa o negligente con grave perjuicio para los intereses familiares.

Artculo sesenta y nueve. Separacin de un partcipe.

A salvo lo prevenido en los artculos sesenta y sesenta y uno, cualquiera de los herederos partcipes podr pedir su separacin de la comunidad, siempre que se ejercite este derecho de buena fe y en tiempo oportuno. Los dems herederos partcipes podrn optar entre adquirir la participacin del que se separa o abonarla con cargo al caudal comn, reajustndose las cuotas de los comuneros de acuerdo con lo que se haya decidido.

Artculo setenta. Fallecimiento de partcipe descendiente.

Si al fallecimiento de un partcipe descendiente su cuota en la comunidad continuada recayera en heredero no descendiente, los restantes partcipes herederos, y en su defecto el cnyuge partcipe, podrn hacer uso de la opcin a que se refiere el artculo anterior en el trmino de un ao.

Artculo setenta y uno. Liquidacin y divisin.

Para la liquidacin y divisin de la comunidad continuada sern aplicables, en lo pertinente, las disposiciones de la seccin sexta, captulo III, ttulo IV, del libro I.

TTULO VI
De la viudedad
CAPTULO PRIMERO
Disposiciones generales
Artculo setenta y dos. Origen y extensin.

Uno. La celebracin del matrimonio o atribuye a cada cnyuge el usufructo de viudedad sobre todos los bienes del que primero fallezca, a salvo lo pactado en instrumento pblico o lo dispuesto de mancomn por ambos cnyuges.

Dos. Por voluntad de uno de los cnyuges expresada en testamento o instrumento pblico podr reducirse el derecho de viudedad del otro a los inmuebles por naturaleza y a los sitios comprendidos en el nmero primero del artculo treinta y nueve. Si el valor de unos y otros no representa la mitad del caudal hereditario se extender la viudedad a otros bienes hasta completar dicha mitad.

Artculo setenta y tres. Limitaciones.

En el supuesto de matrimonio de viudo o viuda que tuviere descendencia de anteriores nupcias, el derecho de viudedad a favor del otro cnyuge no podr extenderse a bienes, porcin o cuota de ellos, cuyo valor exceda de la mitad del caudal hereditario. Esta limitacin quedar sin efecto si al fallecimiento del binubo no sobrevivieren descendientes de aquella procedencia.

Artculo setenta y cuatro. Renuncia y privacin.

Uno. Salvo lo dispuesto en el artculo ochenta y siete, el derecho de viudedad es inalienable; pero podr ser objeto de renuncia total o parcial, que deber constar en documento pblico.

Dos. Los ascendientes no pueden prohibir o impedir que el cnyuge de su descendiente tenga viudedad en los bienes que transmitan a ste por donacin o sucesin.

Artculo setenta y cinco. Fuentes e interpretacin.

Uno. El derecho de viudedad se rige, en orden de prelacin, por el pacto, la costumbre, las disposiciones de este ttulo y las del Cdigo Civil.

Dos. Las clusulas contractuales y testamentarias relativas a la viudedad se entendern siempre en sentido favorable a la misma.

Tres. La viudedad es compatible con el pacto de hermandad llana.

CAPTULO II
Del derecho expectante de viudedad
Artculo setenta y seis. Rgimen.

Uno. Los inmuebles por naturaleza y los muebles como sitios del nmero uno del artculo treinta y nueve quedan afectos al derecho expectante de viudedad en el momento de ingresar en el patrimonio comn o en los privativos.

Dos. Este derecho no se extingue o menoscaba por la ulterior enajenacin de cualquiera de los bienes mencionados en el nmero anterior, a menos que se renuncie expresamente. Queda a salvo lo establecido sobre responsabilidad por deudas de gestin frente a tercero de buena fe.

Tres. Tratndose de los dems bienes muebles, el derecho de viudedad afecta exclusivamente a aquellos que existan al fallecimiento o hayan sido enajenados en fraude de tal derecho.

Artculo setenta y siete. Bienes excluidos.

El derecho expectante de viudedad no comprende los bienes que los cnyuges reciban a ttulo gratuito con prohibicin de viudedad o lo sujeto a sustitucin fideicomisaria. salvo lo dispuesto en el artculo setenta y cuatro.

Artculo setenta y ocho. Extincin.

Uno. El derecho expectante se extingue, en cuanto le sean aplicables, por las causas establecidas para el usufructo en el Cdigo Civil, por las de indignidad para suceder y por la declaracin de nulidad del matrimonio.

Dos. En los casos de separacin judicial pierde el derecho expectante el cnyuge declarado culpable, en tanto no medie reconciliacin.

CAPTULO III
Del usufructo vidual
Artculo setenta y nueve. Comienzo del usufructo.

El fallecimiento de un cnyuge atribuye al sobreviviente con derecho expectante el de usufructo sobre los bienes afectos y, desde ese momento, su posesin.

Artculo ochenta. Inventario y fianza.

Uno. El cnyuge viudo solamente estar obligado a formalizar inventario de los bienes usufructuados y a prestar fianza:

Primero.–Cuando se hubieren establecido por el causante tales obligaciones en testamento u otro instrumento pblico.

Segundo.–Cuando lo exijan los herederos nudo-propietarios, salvo disposicin contraria del causante.

Tercero.–Cuando, aun mediando tal disposicin, lo pida el Ministerio Fiscal para salvaguardar la legtima.

Dos. El inventario deber formalizarse en el plazo de cincuenta das, contados desde el fallecimiento en el caso del nmero primero, y desde que se haga el oportuno requerimiento en los otros dos.

Tres. Para su prctica debern ser citados los herederos nudo-propietarios que fueren vecinos del lugar y, en todo caso, quien hubiere pedido el inventario. Sin embargo, podrn asistir, por s o por medio de representante, todos los herederos nudo-propietarios. Por los que no asistan, cualquiera que sea el nmero, debern concurrir dos testigos capaces, tambin vecinos y de buena fama.

Artculo ochenta y uno. Otras medidas cautelares.

Cuando proceda el inventario y hasta tanto ste se formalice y, en su caso, se constituya la fianza, los herederos podrn instar del Juzgado Municipal o Comarcal del lugar donde se hallen los bienes la adopcin, respecto a ellos, de medidas de aseguramiento.

Artculo ochenta y dos. Sancin de la falta de inventario.

El viudo obligado a formalizar inventario que no lo concluya dentro de plazo perder, entre tanto, los disfrutes de viudedad, que correspondern a los herederos desde el da del requerimiento hasta la terminacin del inventario.

Artculo ochenta y tres. Disponibilidad del derecho y de los bienes.

Uno. El derecho de viudedad es inalienable. No obstante, cuando no haya descendencia del cnyuge fallecido el viudo o viuda pueden pactar con los herederos de aqul lo que se estime oportuno, respetando las cargas establecidas por el mismo.

Dos. Haya o no descendencia, puede enajenarse la plena propiedad de bienes determinados, concurriendo el viudo usufructuario con el nudo-propietario, pero salvo pacto en contrario quedarn subrogados el precio o la cosa adquirida en lugar de lo enajenado.

Artculo ochenta y cuatro. Derechos y obligaciones.

Sern aplicables al usufructo vidual las normas siguientes:

Primera. A la constitucin o extincin del usufructo, la liquidacin de los frutos naturales e industriales obtenidos durante el ao agrcola o el correspondiente perodo productivo se har en proporcin a la duracin en l del respectivo derecho. La misma regla regir en cuanto a los gastos de produccin

Segunda. El abono de expensas y mejoras hechas por el viudo usufructuario se gobernar por lo dispuesto en el Cdigo Civil con relacin al poseedor de buena fe.

Tercera. Cuando los nudo-propietarios fueren descendientes legtimos del viudo usufructuario sern a cargo de ste las reparaciones, tanto ordinarias como extraordinarias.

Cuarta. La obligacin de alimentos, con las condiciones y el alcance con que las regula el Cdigo Civil, se extiende para el viudo usufructuario a los descendientes no comunes del cnyuge premuerto.

Artculo ochenta y cinco. Intervencin de los nudo-propietarios.

Desatendidas por el usufructuario las indicaciones o advertencias que le hicieren los nudo-propietarios sobre administracin y explotacin de los bienes, podrn aqullos acudir a la Junta de Parientes o a la autoridad judicial, ante la cual tambin sern apelables los acuerdos de dicha Junta.

Artculo ochenta y seis. Extincin del usufructo vidual.

Uno. Se extingue el usufructo vidual:

Primero.–Por renuncia explcita que conste en documento pblico.

Segundo.–Por nuevo matrimonio, salvo pacto en contrario.

Tercero.–Por llevar el cnyuge viudo vida licenciosa.

Cuarto.–Por corromper o abandonar a los hijos, o por atentar al pudor o fomentar la prostitucin de las hijas.

Quinto.–Por incumplir como usufructuario, con negligencia grave o malicia, las obligaciones inherentes al disfrute de la viudedad, salvo lo dispuesto sobre negligencia en la formalizacin de inventario.

Sexto.–Por no reclamar su derecho durante los veinte aos siguientes a la defuncin del otro cnyuge.

Dos. En lo no previsto en este artculo o en el setenta y y ocho se aplicarn los artculos quinientos trece y siguientes del Cdigo Civil. Estos mismos preceptos regirn la extincin del usufructo sobre bienes determinados.

Artculo ochenta y siete. Transformacin del usufructo.

En el caso del artculo ochenta y cinco, si el viudo usufructuario no pudiera o no se aviniera a cumplir el acuerdo de la Junta de Parientes o la decisin judicial, podrn pedir los nudo-propietarios la entrega de los bienes y la sustitucin del usufructo por una renta a su cargo no inferior al rendimiento medio obtenido en los cinco ltimos aos y revisable cuando varen las circunstancias objetivas.

Artculo ochenta y ocho. Posesin de los propietarios.

Extinguida la viudedad, los propietarios podrn entrar en posesin de los bienes usufructuados por interdicto de adquirir.

LIBRO II
Derecho de sucesin por causa de muerte
TTULO PRIMERO
De los modos de delacin hereditaria
Artculo ochenta y nueve. Modos de delacin.

La sucesin se defiere por testamento, por pacto o por disposicin de la Ley.

TTULO II
De la sucesin testamentaria
CAPTULO PRIMERO
De los testamentos en general
Artculo noventa. Testigos.

En el testamento notarial o ante el Prroco otorgado en Aragn basta la intervencin de dos testigos.

CAPTULO II
Del testamento ante Capelln
Artculo noventa y uno. Otorgamiento.

Uno. Si no hubiere notario o faltare certeza de que llegue a tiempo, podr ser otorgado el testamento ante el sacerdote con cura de almas del lugar.

Dos. El sacerdote pondr por escrito de su propia mano la voluntad del testador, con expresin del lugar y fecha de las circunstancias que motivan su actuacin; con l firmarn otorgante y testigos, o se expresar la causa de la imposibilidad de hacerlo.

Tres. El testamento se custodiar en la parroquia y se cursar el oportuno parte al Colegio Notarial del territorio.

Artculo noventa y dos. Presentacin.

Uno. Tan pronto como el Prroco tuviere conocimiento de la muerte del testador deber presentar el testamento al Juzgado competente del lugar del otorgamiento; y si no lo verifica dentro del trmino de diez das, ser responsable de los daos y perjuicios que se ocasionen por su negligencia.

Dos. Cualquier interesado, fallecido que sea el testador, podr denunciar al Juzgado la existencia del testamento a efectos de su adveracin.

Artculo noventa y tres. Adveracin.

Uno. El testamento, a peticin de parte interesada, se adverar por el Juzgado de Primera Instancia, previa convocatoria, al sacerdote autorizante y a los dos testigos del otorgamiento, y citacin a los herederos instituidos y a los llamados a la sucesin intestada.

Dos. El Juzgado se constituir ante la puerta de la Parroquia del lugar del otorgamiento. El Secretario dar fe de conocer al sacerdote y a los testigos, y si no puede darla, se acreditar su identidad por dos testigos idneos del lugar. Ledo por el mismo el escrito testamentario, los adverantes, prestando juramento sobre los Santos Evangelios, declararn que aquel escrito contiene la disposicin del testador; adverarn sus propias firmas y manifestarn si vieron al testador poner la suya. Todos suscribirn el acta con el fedatario.

Tres. Si no pudiera celebrarse la adveracin ante la puerta de la Iglesia, se proceder en la forma ordinaria para recibir las expresadas declaraciones.

Cuatro. Habiendo fallecido o hallndose imposibilitado para formular sus declaraciones el sacerdote, y lo mismo cualquiera de los testigos, se suplir su testimonio mediante comprobacin de la escritura de aqul y las firmas de uno y otros, por el cotejo pericial de letras.

Cinco. El Juez podr ordenar las dems diligencias que crea oportunas y, si estima justificada la identidad de testamento, acordar que se protocolice notarialmente con las diligencias practicadas. Cualquiera que sea la resolucin del Juez, queda a salvo el derecho de los interesados para ejercitarlo en el juicio que corresponda.

CAPTULO III
Del testamento mancomunado
Artculo noventa y cuatro. Testadores. Forma.

Uno. Los cnyuges aragoneses pueden testar de mancomn, aun fuera de Aragn.

Dos. El testamento mancomunado podr revestir cualquier forma comn, especial o excepcional, en tanto aqul sea compatible con los requisitos establecidos para cada una de ellas por las disposiciones vigentes.

Artculo noventa y cinco. Institucin recproca entre cnyuges.

Se entender, salvo declaracin en contrario, que la institucin mutua y recproca entre cnyuges produce los mismos efectos que el pacto al ms viviente regulado en esta Compilacin.

Artculo noventa y seis. Revocacin.

El testamento mancomunado puede ser revocado o modificado por ambos cnyuges en un mismo acto u otorgamiento, y por uno de ellos en cuanto a sus propias disposiciones.

Artculo noventa y siete. Disposiciones correspectivas.

Uno. La revocacin o modificacin unilateral, otorgada por un cnyuge en vida del otro, producir la ineficacia total de aquellas disposiciones que, por voluntad declarada de ambos en el mismo testamento o en documento pblico, estn recprocamente condicionadas.

Dos. La revocacin o modificacin deber hacerse en testamento abierto ante Notario, quien notificar al otro cnyuge, dentro de los ocho das hbiles siguientes, el mero hecho de haber quedado revocadas o modificadas tales disposiciones. Sin perjuicio de las responsabilidades a que hubiere lugar, la falta de notificacin no afectar a la eficacia de la revocacin o modificacin.

Tres. Muerto un cnyuge, no podr el otro revocar o modificar las disposiciones correspectivas que se hallen en vigor

Artculo noventa y ocho. Situacin anormal en el matrimonio.

Uno. Las sentencias de nulidad de matrimonio y de separacin personal hacen ineficaces las liberalidades que los cnyuges se hubieran concedido en el testamento mancomunado y todas las disposiciones correspectivas.

Dos. A estos efectos, podr continuarse el proceso por los herederos de un cnyuge, quedando en suspenso la efectividad de dichas disposiciones y liberalidades.

TTULO III
De la sucesin paccionada
Artculo noventa y nueve. Validez. Forma.

Uno. Son vlidos los pactos que sobre la propia sucesin se convengan, con carcter personalsimo, en capitulaciones matrimoniales. Tambin lo sern los que se pacten, en escritura pblica, por mayores de veintin aos que sean parientes consanguneos o afines en cualquier grado, o adoptivos, o que se otorguen en el marco de las instituciones familiares consuetudinarias.

Dos. La costumbre determinar el alcance de tales pactos.

Artculo ciento. Contenido.

Los pactos sucesorios pueden contener cualesquiera disposiciones mortis causa a vafor de los contratantes, de uno de ellos o de tercero, a ttulo universal o singular, con las sustituciones, reservas, modalidades, cargas y obligaciones que se estipulen.

Artculo ciento uno. Carcter de las donaciones.

Uno. La donacin universal de bienes, habidos y por haber, equivale a institucin contractual de heredero, salvo pacto en contrario.

Dos. La donacin mortis causa de bienes singulares tendr el carcter de pacto sucesorio.

Artculo ciento dos. Facultades dispositivas del instituyente.

Uno. En el nombramiento de heredero, pactado en consideracin a la conservacin del patrimonio familiar o de la casa, cuando el instituyente se reserve el seoro mayor u otras facultades anlogas, se entender, salvo estipulacin en contrario, que, para disponer de los bienes inmuebles y de los comprendidos en el nmero uno del artculo treinta y nueve, es exigible el consentimiento del instituido que viniere cumpliendo las obligaciones y cargas impuestas en favor de la casa.

Dos. No se requiere, sin embargo, dicho consentimiento para disponer por donacin, asignando a sus descendientes dotes o legtimas al haber y poder de la casa. Tampoco se necesita para hacer tales disposiciones en testamento.

Artculo ciento tres. Modificacin y revocacin.

Uno. Las estipulaciones contractuales slo pueden modificarse o revocarse por pacto sucesorio celebrado con las mismas personas o sus herederos o, siendo entre cnyuges, por testamento mancomunado.

Dos. Afectan, sin embargo, al favorecido, aun no siendo legitimario, las causas de indignidad o desheredacin.

Tres. Podr tambin el disponente revocar sus disposiciones con arreglo a las normas del Cdigo Civil sobre donaciones; pero el incumplimiento de condiciones o cargas habr de ser grave, segn parecer de la Junta de Parientes.

Artculo ciento cuatro. Efecto de la correspectividad.

La nulidad, revocacin unilateral o resolucin de una disposicin hereditaria paccionada lleva aparejada la de aquellas que, en el mismo documento, se hallen recprocamente condicionadas.

Artculo ciento cinco. Derecho de transmisin.

Uno. Salvo lo establecido en el pacto sucesorio, el favorecido por un ascendiente que premuera a ste, dejando descendientes legtimos, transmite a ellos su derecho.

Dos. Si tales descendientes fueren varios, podr el instituyente designar a uno de ellos como heredero, o encomendar la designacin a fiduciarios, si no lo hubiere hecho ya el primer favorecido;

Artculo ciento seis. Renuncia a la legtima.

La renuncia a la legtima, salvo declaracin en contrario, no afectar a los derechos que correspondan al renunciante en la sucesin intestada ni a los que le provengan de disposiciones testamentarias del causante.

Artculo ciento siete. Normas supletorias.

Cuando un pacto sucesorio se refiera a determinada institucin consuetudinaria deber aqul interpretarse e integrarse con arreglo al uso u observancia de tal institucin. Como supletorias, se aplicarn las normas generales sobre contratos y disposiciones testamentarias, segn la respectiva naturaleza de las estipulaciones.

Artculo ciento ocho. Pacto al ms viviente.

Uno. La recproca institucin hereditaria entre cnyuges, o pacto al ms viviente, no surtir efecto cuando el premuerto haya dejado hijos de anterior matrimonio.

Dos. Habiendo hijos comunes a la disolucin del matrimonio el pacto equivale a la concesin de viudedad universal y de la facultad de distribuir la herencia.

Tres. No habiendo hijos, o fallecidos todos ellos antes de llegar a la edad para poder testar, el sobreviviente heredar los bienes del premuerto. En tal caso, fallecido a su vez aqul sin haber dispuesto por cualquier ttulo de tales bienes, pasarn los que quedaren a las personas llamadas, en tal momento, a la sucesin del cnyuge primeramente fallecido.

Artculo ciento nueve. Hijos no herederos.

Uno. Los hermanos solteros del heredero nico que permanezcan en la casa, trabajando, en tanto pudieren, a beneficio de ella, tendrn derecho a recibir asistencia y a ser dotados al haber y poder de la casa.

Dos. No habiendo acuerdo sobre fijacin de dote, sta ser determinada por la Junta de Parientes.

TTULO IV
De la fiducia sucesoria
CAPTULO PRIMERO
Disposiciones generales
Artculo ciento diez. Cnyuge fiduciario.

Uno. Cada cnyuge puede nombrar fiduciario al otro para que ordene la sucesin de aqul entre descendientes y parientes consanguneos hasta el cuarto grado.

Dos. El cnyuge que contraiga nuevas nupcias pierde su condicin de fiduciario, salvo disposicin expresa del causante.

Artculo ciento once. Forma.

Uno. La designacin de fiduciario, as como los actos de ste en cumplimiento de su encargo, debern constar en testamento o escritura pblica.

Dos. Valdr la ltima voluntad cuando la ejecucin del encargo se haga en testamento, y sern irrevocables los actos otorgados entre vivos.

Artculo ciento doce. Modalidad de ejecucin.

El fiduciario podr hacer uso total o parcial, y an en tiempos distintos, de sus facultades, a menos que el causante hubiere dispuesto otra cosa.

Artculo ciento trece. Situacin de pendencia.

Mientras el fiduciario no haya cumplimentado totalmente el encargo recibido, la administracin y disposicin de los bienes pendientes de asignacin se regir por las normas de la comunidad hereditaria.

CAPTULO II
De la fiducia colectiva
Artculo ciento catorce. Constitucin.

Uno. Para ordenar la sucesin de la casa a favor de descendiente o consaguneo hasta el cuarto grado podr encomendarse la fiducia a dos o ms parientes. El cnyuge sobreviviente, mientras permanezca viudo, no podr ser excluido de esta fiducia cuando no quedaren ms hijos que los habidos con l.

Dos. Los fiduciarios han de ser mayores de edad al tiempo de ejercer su cometido.

Artculo ciento quince. Fiduciarios no determinados.

Uno. No determinados claramente los parientes llamados a la fiducia, se entender por tales los ascendientes y colaterales, y sern fiduciarios:

Primero. Si concurre cnyuge viudo con l, los dos ms prximos parientes del causante.

Segundo. En otro caso, los ms prximos parientes del causante, dos por cada una de las lneas paterna y materna.

Dos. Las reglas del presente artculo sern tambin aplicables a los supuestos de que la casa o un patrimonio deban deferirse a un solo heredero, sin determinacin de normas para su nombramiento o cuando stas resulten de imposible cumplimiento.

Artculo ciento diecisis. Subsistencia de la Aducia colectiva.

El fallecimiento o la incapacitacin del cnyuge viudo no impedir el cumplimiento de la fiducia por los dems fiduciarios. Las vacantes de stos se cubrirn conforme a lo dispuesto en el nmero dos del artculo veinte.

Artculo ciento diecisiete. Acuerdos de la Junta de Parientes.

Los fiduciarios, en Junta de Parientes, tomarn sus acuerdos conforme a lo establecido por el causante, y supletoriamente se aplicarn las siguientes reglas:

Primera.–Valdr la decisin de la mayora absoluta de los fiduciarios, salvo el caso de que stos hubieren sido nominalmente designados, en que bastar la mayora de asistentes.

Segunda.–Constituida la Junta por el cnyuge y otras dos personas, si ambas disienten de aqul se considerar que existe empate.

Tercera.–En todo caso, no lograda la mayora, se estar a lo dispuesto en los nmeros tres y cuatro del artculo veinte.

Artculo ciento dieciocho. Fijacin de plazo.

Si el causante no hubiere fijado plazo de cumplimiento del encargo y no existe cnyuge fiduciario, cualquier persona con inters legtimo podr pedir su sealamiento al Juez de Primera Instancia del lugar de apertura de la sucesin, quien lo har previa audiencia del Ministerio Fiscal.

TTULO V
De las legtimas
CAPTULO PRIMERO
Contenido de la legtima
Artculo ciento diecinueve. Legtima material colectiva.

Dos terceras partes del caudal fijado conforme a lo dispuesto en el artculo ochocientos dieciocho del Cdigo Civil, deben recaer forzosamente en descendientes legtimos y solamente en ellos. Esta legtima colectiva puede distribuirla el causante, igual o desigualmente, entre todos o varios descendientes, o bien atribuirla a uno solo, con las modalidades establecidas en este captulo.

Artculo ciento veinte. Legtima formal.

Uno. Aquellos descendientes sin mediacin de persona capaz para heredar, no favorecidos ya en vida del causante o que no lo resulten en su sucesin intestada, necesariamente habrn de ser nombrados, o mencionados al menos, en el testamento que los excluya.

Dos. No equivale a dicha mencin, respecto de los nacidos despus de otorgarse el testamento, el uso de expresiones no referidas especialmente a ellos.

Artculo ciento veintiuno. Derecho a alimentos.

Uno. Aquellos descendientes sin mediacin de persona capaz de heredar que en la distribucin de los bienes hereditarios queden en situacin legal de pedir alimentos, podrn reclamarlos de los sucesores del causante, en proporcin a los bienes recibidos.

Dos. Los hijos naturales reconocidos tendrn ese mismo derecho, si no concurre descendencia legtima. En otro caso, la cuanta de sus alimentos no podr exceder del tercio de los frutos del caudal.

CAPTULO II
Proteccin a la legtima
Artculo ciento veintids. Pretericin o desheredacin total.

La pretericin, o falta de mencin formal en el testamento de todos los legitimarios, as como su injusta desheredacin determina:

Primero. La delacin abintestato de dos tercios del caudal, si la existencia de todos aqullos era conocida por el testador al tiempo de hacerse la disposicin mortis causa.

Segundo. La de todo el caudal, en otro caso.

Artculo ciento veintitrs. Pretericin o desheredacin singular.

El descendiente sin mediacin de persona capaz de heredar preterido o injustamente desheredado tendr derecho a una porcin en el caudal igual a la del menos favorecido por el testador. Esta porcin se formar reduciendo proporcionalmente las participaciones de los restantes legitimarlos.

Artculo ciento veinticuatro. Lesin de la legtima colectiva.

No alcanzando los beneficios percibidos por el conjunto de legitimarios a la cuanta de la legtima colectiva, cualquiera de ellos designado heredero, donatario universal o, en otro caso, cualquiera descendiente sin mediacin de persona capaz de heredar, podr pedir, en cuanto le perjudiquen, la reduccin de las liberalidades hechas en favor de no descendientes.

Artculo ciento veinticinco. Intangibilidad de la legtima.

Los gravmenes sobre la legtima se tendrn por no puestos, salvo:

Primero. Aquellos dispuestos en beneficio de otros descendientes legtimos

Segundo. Los establecidos para el caso de fallecer todos los legitimarios sin descendencia, y slo relativamente a los bienes de que cada uno no hubiere dispuesto.

Tercero. Las prohibiciones de enajenar u otras limitaciones establecidas con justa causa.

Cuarto. Los dems gravmenes y prohibiciones previstos por la Compilacin.

Artculo ciento veintisis. Imputacin en la legtima.

Uno. No se considerar preterido el legitimario que, a costa del ascendiente, haya seguido carrera profesional o artstica, o recibiera de l liberalidades no usuales.

Dos. Si con ocasin del nombramiento de heredero en contrato se asignan a cargo del institudo donaciones o dotes a los otros legitimarios, stos habrn de imputar en pago de su haber lo recibido posteriormente del causante o del heredero, por los conceptos del prrafo anterior

Tres. La imputacin de lo gastado en una carrera se har en la medida establecida para la colacin en el Cdigo Civil.

TTULO VI
De la sucesin intestada
Artculo ciento veintisiete. Procedencia.

En defecto de sucesin ordenada por testamento o pacto, se abre la sucesin legtima conforme al Cdigo Civil y esta Compilacin.

Artculo ciento veintiocho. Sucesin a favor de los descendientes legtimos.

La sucesin abintestato se defiere, en primer lugar, conforme a los artculos novecientos treinta y uno a novecientos treinta y cuatro del Cdigo Civil.

Artculo ciento veintinueve. Recobro de dote y firma de dote.

Uno. El que asign dote o firma de dote a su cnyuge las recobrar si ste falleciere sin descendientes legtimos comunes y sin haber dispuesto expresa y singularmente de las mismas.

Dos. En las propias circunstancias, premuerto el asignante, sucedern en tales bienes quienes en el momento del recobro resulten ser sus herederos.

Artculo ciento treinta. Recobro de liberalidades.

Los ascendientes o hermanos de quien fallece ab intestato y sin descendencia legtima recobran, si le sobreviven, los mismos bienes que hubieran donado a ste y que an existan en el caudal.

Artculo ciento treinta y uno. Recobro, habiendo descendientes.

Procede tambin el recobro ordenado en los dos artculos anteriores si, habiendo ya recado los bienes en descendientes del finado, fallecen stos sin dejar descendencia ni haber dispuesto de dichos bienes, antes que la persona con derecho a tal recobro.

Artculo ciento treinta y dos. Sucesin troncal.

Cuando no haya lugar a la aplicacin de los artculos anteriores la sucesin intestada en aquellos bienes que al causante sin descendencia legtima le hubieran provenido, por cualquier ttulo, de sus padres, otros ascendientes o colaterales hasta el sexto grado, se deferir:

Primero. A los hermanos por la lnea de donde procedan los bienes, representando a los fallecidos sus descendientes. Habiendo slo hijos o nietos de hermanos, la herencia se deferir por cabezas

Segundo. Al padre o madre, segn la lnea de donde los bienes procedan.

Tercero. A los ms prximos colaterales del causante hasta el cuarto grado, entre los que desciendan de un ascendiente comn propietario de los bienes y, en su defecto, entre los que sean parientes de mejor grado de la persona de quien los hubo dicho causante a ttulo gratuito. Concurriendo tos y sobrinos del causante, los primeros sern excluidos por los segundos.

Artculo ciento treinta y tres. Sucesin en bienes troncales de abolorio.

Tratndose de bienes troncales de abolorio, adquiridos por el causante a ttulo lucrativo y que hubieran permanecido en la casa o familia durante dos o ms generaciones, sucedern por su mismo orden los llamados en el artculo anterior, aunque sin limitacin de grado.

Artculo ciento treinta y cuatro. Deudas de la sucesin.

Los herederos troncales concurren al pago de las deudas y cargas de la sucesin en proporcin a los bienes que reciban.

Artculo ciento treinta y cinco. Sucesin no troncal.

La sucesin en los bienes que no tengan la condicin de troncales, o en estos mismos cuando no hubiera heredero troncal, se deferir con arreglo al Cdigo Civil, salvo lo que dispone el artculo siguiente.

Artculo ciento treinta y seis. Privilegio del Hospital de Nuestra Seora de Gracia.

En los supuestos del artculo anterior, el Hospital de Nuestra Seora de Gracia o provincial de Zaragoza heredar abintestato a los enfermos que fallezcan en l, o en establecimientos dependientes, sin dejar cnyuge ni parientes en lnea recta o colateral hasta el cuarto grado.

TTULO VII
Normas comunes a las diversas clases de sucesin
Artculo ciento treinta y siete. Aceptacin de la herencia.

La mujer casada, as como los menores de edad mayores de catorce aos, pueden aceptar por s una herencia, pero no repudiarla.

Artculo ciento treinta y ocho. Beneficio legal de inventario.

Uno. El heredero responde de las deudas de la herencia exclusivamente con los bienes que reciba del caudal relicto, aunque no se haga inventario. Sin embargo, responder con su propio patrimonio el valor de lo heredado que enajene o consuma.

Dos. La confusin de patrimonios no se produce en dao del heredero ni de quienes tengan derechos sobre el caudal relicto

Artculo ciento treinta y nueve. Reserva de bienes.

La reserva de bienes slo tendr lugar si fuere impuesta por un cnyuge al otro, y dentro de los lmites legales, en testamento u otro documento pblico, rigindose en tal caso por el Cdigo Civil.

Artculo ciento cuarenta. Colacin.

La colacin de liberalidades no procede por ministerio de la Ley, mas puede ordenarse en testamento u otro documento pblico. Quedan a salvo las normas sobre inoficiosidad.

Artculo ciento cuarenta y uno. Sustitucin legal.

Salvo disposicin del causante, ascendiente o hermano, al heredero o legitimario premuerto o incapaz de heredar o renunciante a la herencia, le sustituirn en la porcin correspondiente sus hijos o ulteriores descendientes.

Artculo ciento cuarenta y dos. Consorcio foral.

Uno. Cuando varios hermanos o hijos de hermanos adquieran de un ascendiente proindiviso y a ttulo gratuito bienes inmuebles, queda establecido entre aqullos, y en tanto subsista la indivisin, el llamado consorcio o fideicomiso foral, con los siguientes efectos:

Primero.–Ninguno de los consortes puede enajenar, gravar, ni obligar la parte que le corresponde en los bienes indivisos,

Segundo.–Tampoco puede disponer de su parte por actos mortis causa sino en favor de sus descendientes.

Tercero.–Si un consorte muere sin descendencia antes de la divisin, su parte acrece a los dems consortes,

Dos. El consorcio se disuelve por la divisin del inmueble o inmuebles, que puede pedir cualquiera de los consortes.

LIBRO III
Derecho de bienes
TTULO PRIMERO
De las relaciones de vecindad
Artculo ciento cuarenta y tres. Inmisin de races y ramas.

Uno. Si algn rbol frutal extiende sus ramas sobre la finca vecina, el propietario de sta tiene derecho a la mitad de los frutos que tales ramas produzcan, salvo costumbre en contrario.

Dos. Ello se entiende sin perjuicio de poder usar, mediante justa causa, de las facultades que a dicho propietario concede el artculo quinientos noventa y dos del Cdigo Civil.

Artculo ciento cuarenta y cuatro. Rgimen normal de luces y vistas.

Uno. Tanto en pared propia, y a cualquier distancia de predio ajeno, como en pared medianera pueden abrirse huecos para luces y vistas sin sujecin a dimensiones determinadas.

Dos. Dentro de las distancias marcadas por el artculo quinientos ochenta y dos del Cdigo Civil, los huecos carecern de balcones y otros voladizos y debern estar provistos de reja de hierro remetida en la pared y red de alambre, o proteccin semejante o equivalente.

Tres. La facultad concedida en este artculo no limita el derecho del propietario del fundo vecino a edificar o construir en l sin sujecin a distancia alguna.

TTULO II
De las servidumbres
Artculo ciento cuarenta y cinco. Luces y vistas.

Los voladizos, en pared propia o medianera, que caigan sobre fundo ajeno son signos aparentes de servidumbres de luces y vistas. No lo son la falta de la proteccin sealada en el artculo anterior ni tampoco los voladizos sobre fundo propio. Queda a salvo lo dispuesto en el artculo quinientos cuarenta y uno del Cdigo Civil,

Artculo ciento cuarenta y seis. Alera foral y ademprios.

La alera foral y las mancomunidades de pastos, leas y dems ademprios, cuando su existencia est fundada en ttulo escrito o en la posesin inmemorial, se regirn por lo estatudo en aqul o lo que resulte de sta.

Artculo ciento cuarenta y siete. Usucapin de las servidumbres aparentes.

Todas las servidumbres aparentes pueden ser adquiridas por usucapin de diez aos entre presentes y veinte entre ausentes, sin necesidad ni justo ttulo de buena fe.

Artculo ciento cuarenta y ocho. Usucapin de las no aparentes.

Las servidumbres no aparentes, susceptibles de posesin, pueden adquirirse por usucapin de diez aos entre presentes y veinte entre ausentes, con buena fe y justo ttulo. En todo caso, la posesin inmemorial, pacfica y no interrumpida produce, sin otro requisito, los efectos de la prescripcin adquisitiva.

LIBRO IV
Derechos y obligaciones
TTULO PRIMERO
Del derecho de abolorio o de la saca
Artculo ciento cuarenta y nueve. Elementos constitutivos.

Uno. En toda venta o dacin en pago a un extrao o pariente ms all del cuarto grado del dominio pleno, til o directo de inmuebles que han permanecido en la familia durante las dos generaciones inmediatamente anteriores a la del disponente, los parientes colaterales hasta el cuarto grado por la lnea de procedencia de los bienes gozan del derecho de abolorio o de la saca de preferente adquisicin y, a falta de ofrecimiento en venta, de retracto.

Dos. Los Tribunales, concurriendo las condiciones sealadas, podrn moderar equitativamente el ejercicio de este derecho.

Tres. Si concurren dos o ms parientes, la preferencia se determinar por el orden establecido en los nmeros primero y tercero del artculo ciento treinta y dos, y en igualdad de derecho la tendr el primero en ejercitarlo.

Artculo ciento cincuenta. Forma y plazo.

Uno. El derecho de abolorio se ejercitar entregando o consignando el precio en el trmino de treinta das a contar de la notificacin fehaciente, bien del propsito de enajenar y ofrecimiento en venta, bien de la enajenacin realizada sin previo ofrecimiento a los parientes, con expresin, en todo caso, del precio y dems condiciones esenciales del contrato.

Dos. A falta de dicha notificacin fehaciente, el trmino ser de noventa das a partir de la fecha de la inscripcin del ttulo en el Registro de la Propiedad o, en su defecto, del da en que el retrayente conoci la enajenacin y sus condiciones esenciales.

Tres. En todo caso, el derecho de abolorio caduca a los dos aos de la enajenacin.

Artculo ciento cincuenta y uno. Limitacin de la facultad dispositiva.

El inmueble adquirido por derecho de abolorio es inalienable por acto inter vivos aun a favor de parientes durante cinco aos, a no ser que el adquirente venga a peor fortuna.

Artculo ciento cincuenta y dos. Concurso de derechos de adquisicin.

El derecho de abolorio tiene prioridad sobre cualesquiera otros derechos legales de adquisicin preferente.

TTULO II
De los contratos sobre ganadera
Artculo ciento cincuenta y tres. Normas supletorias.

Para suplir las omisiones de cualesquiera contratos relativos a la ganadera regirn los usos observados en el lugar del cumplimiento y, en su defecto, la legislacin comn

DISPOSICIN DEROGATORIA

Queda derogado el Apndice al Cdigo Civil correspondiente al Derecho Foral de Aragn, de siete de diciembre de mil novecientos veinticinco.

DISPOSICIN ADICIONAL

La Comisin compiladora formular cada diez aos una Memoria comprensiva de las dudas y dificultades que pueda haber originado la aplicacin de los preceptos de esta Compilacin, as como de las omisiones o deficiencias observadas, elevando al propio tiempo, si procediera, el oportuno proyecto de reforma.

DISPOSICIONES TRANSITORIAS
Primera.

Las normas sobre bienes comunes y privativos del rgimen matrimonial legal (artculos treinta y siete, treinta y ocho y treinta y nueve) slo se aplicarn en los matrimonios que se contraigan a partir de la entrada en vigor de la Compilacin.

Segunda.

Los preceptos sobre administracin de bienes de la mujer casada, privacin de la administracin y facultades dispositivas del administrador (artculos cuarenta y ocho, cuarenta y nueve, cincuenta y cincuenta y uno) sern aplicables cualquiera que fuere la fecha de celebracin del matrimonio.

Tercera.

La comunidad conyugal continuada (artculos sesenta a setenta y uno) se regular conforme a las normas vigentes en el momento del fallecimiento del cnyuge causante.

Cuarta.

A los matrimonios ya contrados y subsistentes al tiempo de entrar en vigor esta Compilacin les sern aplicables sus preceptos sobre extensin del derecho de viudedad (artculos setenta y dos y setenta y seis), pero no se regirn por sus normas los usufructos viduales anteriormente causados.

Quinta.

En el supuesto de matrimonio ya contrado de viudo o viuda que tuviera descendencia de anteriores nupcias (artculo setenta y tres), no sern aplicables las normas de la Compilacin sobre extensin del derecho del usufructo.

Sexta.

Las normas sobre renovacin o modificacin unilateral del testamento mancomunado (artculo noventa y siete) slo sern aplicables a los que se otorguen bajo su vigencia.

Sptima.

Mantendrn su validez las fiducias sucesorias ya concedidas o pactadas conforme al artculo veintinueve del Apndice que se deroga, aun cuando la sucesin est pendiente de apertura, sin que obste a ello lo establecido en el artculo ciento diez de esta Compilacin.

Octava.

Las normas sobre fiducia sucesoria colectiva (artculos ciento catorce a ciento dieciocho) regirn incluso en los casos en que aqulla se halle pendiente de cumplimiento, sin perjuicio de los derechos adquiridos.

Novena.

Las disposiciones relativas a apertura de huecos en pared propia o medianera (artculo ciento cuarenta y cuatro) sern tambin aplicables a las ya construidas al tiempo de entrar en vigor la Compilacin

Dcima.

En la aplicacin de las modificaciones introducidas en el rgimen de usucapin de servidumbres (artculos ciento cuarenta y siete y ciento cuarenta y ocho) el trmino se contar a partir del da de su entrada en vigor.

Undcima.

El plazo de dos aos de caducidad del derecho de retracto de abolorio (artculo ciento cincuenta, tres) comenzar a contarse al entrar en vigor esta Compilacin para las enajenaciones anteriores.

Duodcima.

Las dems cuestiones de carcter intertemporal que puedan suscitarse se resolvern aplicando el criterio que informa las disposiciones transitorias del Cdigo Civil.

Dada en el Palacio de El Pardo a ocho de abril de mil novecientos sesenta y siete.

FRANCISCO FRANCO

El Presidente de las Cortes,

ANTONIO ITURMENDI BAALES

Análisis

  • Rango: Ley
  • Fecha de disposición: 08/04/1967
  • Fecha de publicación: 11/04/1967
  • Entrada en vigor: 1 de mayo de 1967.
  • Esta norma se entiende implcitamente derogada por Decreto Legislativo 1/2011, de 22 de marzo, (Ref. BOE-A-2011-90007).
  • Fecha de derogación: 23/04/2011
Referencias posteriores

Criterio de ordenación:

  • SE DEROGA:
    • el ttulo preliminar, por Decreto Legislativo 1/2011, de 22 de marzo (Ref. BOA-d-2011-90007).
    • los libros III y IV, por Ley 8/2010, de 2 de diciembre (Ref. BOE-A-2011-1231).
    • el Libro I, por Ley 13/2006, de 27 de diciembre (Ref. BOE-A-2007-1616).
    • los arts. 7, 22 y ttulos IV, V y VI del Libro I y se modifican los arts. 20.1 y 149.3 de la Compilacin, por Ley 2/2003, de 12 de febrero (Ref. BOE-A-2003-5182).
    • el libro II y SE MODIFICA el ttulo preliminar de la Compilacin, por Ley 1/1999, de 24 de febrero (Ref. BOE-A-1999-6946).
  • SE MODIFICA los arts. 135, 136 y SE AADE el 136 bis, por Ley 4/1995, de 29 de marzo (Ref. BOE-A-1995-10373).
  • SE AADE un nuevo captulo II del ttulo III del Libro I, por Ley 3/1988, de 25 de abril (Ref. BOE-A-1988-12529).
  • SE DEROGA el captulo II del ttulo III del Libro I y la disposicin adicional y SE MODIFICAN determinados preceptos, por Ley 3/1985, de 21 de mayo (Ref. BOE-A-1985-13416).
  • SE MODIFICA los arts. 6, 27 y 99.1, por Real Decreto-ley 33/1978, de 16 de noviembre (Ref. BOE-A-1978-28627).
  • CORRECCIN de errores en BOE nm. 92 de 18 de abril de 1967 (Ref. BOE-A-1967-5604).
Referencias anteriores
  • DEROGA el Apndice al Cdigo civil correspondiente al Derecho foral de Aragn (Ref. BOE-A-1925-12302).
Materias
  • Adopcin
  • Alimentos entre parientes
  • Ausencia
  • Cdigo Civil
  • Compraventa
  • Contratos
  • Domicilio
  • Fianza
  • Matrimonio
  • Mayora de edad
  • Personalidad civil
  • Personas jurdicas
  • Posesin
  • Propiedad
  • Sucesiones
  • Testamentos
  • Tutela
  • Usufructo

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