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Documento BOE-A-1942-2205

Ley de 20 de febrero de 1942 por la que se regula el fomento y conservacin de la pesca fluvial.

TEXTO

Las disposiciones legales que han venido regulando la conservacin y fomento de la pesca fluvial no lograron la debida eficacia por falta de elementos de accin, dada la dificultad de aplicar sus preceptos, en todo su alcance, a la mltiple variedad que ofrecen las respectivas caractersticas de los ros, y habida cuenta tambin de la forma de sustanciacin adecuada a sus infracciones. Se ha llegado a extremo tal de empobrecimiento en los cursos fluviales, que el Estado, posedo hoy como nunca, por fecundo anhelo renovador, no puede por menos de fijar su atencin en los problemas de la riqueza pisccola, cuyo desenvolvimiento no cabe desconocer que afecta, en grado notable, a nuestra economa.

El normal e intensivo aprovechamiento de las especies de referencia exige, previamente, la conservacin y fomento de las mismas, a fin de que esta riqueza logre el mayor desarrollo posible, de acuerdo con las directrices modernas de la biologa acucola, debiendo ser fijados nuevos sealamientos de vedas, ajustados al proceso de reproduccin, y diferenciados en los distintos ros, que permitan el adelanto o retraso en las prohibiciones; subviniendo a la proteccin que les es debida, sin perjuicio de otros fines industriales, y extendiendo, finalmente, la proteccin del Estado a ciertas especies que no fueron atendidas del modo que corresponde a su importancia en los distintos mercados de consumo.

El nmero y complejidad de los Servicios que son objeto de la presente Ley, por una parte, y por otra la intensidad con que debe ser cumplida, para ser eficaz, la accin del Estado a este respecto, exigen que la funcin encomendada al Cuerpo de Ingenieros de Montes se especialice en razn del objetivo propuesto, a fin de que no entorpezca su cumplimiento la prestacin de otros servicios distintos, y de igual suerte debe especializarse la guardera, elemento bsico de que depende la efectividad de lo dispuesto.

Para contribuir a lograr en lo porvenir un total resurgimiento de la riqueza pisccola tienen que colaborar, bajo las superiores consignas del Estado, las Sociedades y Sindicatos relacionados con la materia, en su doble aspecto deportivo y profesional. A este efecto, les sern adjudicados arrendamientos en condiciones que armonicen con la finalidad primordial de mejora de los ros, si bien es natural que hayan de concederse ciertas preferencias a la Direccin General del Turismo, como Organismo del Estado, que ve en el desarrollo de la pesca una importante atraccin para nacionales y extranjeros. Y como estimamos el Sindicato, elemento bsico de un amplio sector de la economa nacional, l deber absorber en el pleno desarrollo de esta riqueza toda la actividad de explotacin, a fin de hacer llegar al pas un medio de vida en condiciones ms ventajosas, ayudando al mismo tiempo a los que se constituyen en hermandad de esfuerzos con un mismo designio constructivo.

Huelga declarar que la subordinacin inexorable de los intereses particulares al superior de la Patria, impone que las aguas a que se refieren aqullos, en relacin con las pblicas, se sometan a normas que acrecienten su riqueza, normas extensivas a las mrgenes y zonas que puedan servir de apoyo y proteccin, sin perjuicio de utilizar la iniciativa privada, en bien del abastecimiento.

Hay que realizar, a no dudarlo, una labor tan asidua como bien orientada que haga avanzar el conocimiento de la riqueza pisccola, sobre todo en los lugares y comarcas interesadas en que dicha fuente de riqueza logre su natural expansin y proteccin oportuna, debiendo acompaar a esta clase de estudios una activa propaganda.

En cuanto al aspecto penal, debe tenderse a una ms exacta correspondencia entre la falta cometida y la sancin impuesta. Para que sta responda a la unidad de criterio que, en la general aplicacin, es prenda de toda justicia, se proceder a una clasificacin metdica de todas cuantas infracciones puedan producirse, no sustrayendo al conocimiento de las autoridades administrativas los casos que no constituyan delito.

De conformidad con los principios expuestos, derivados de la experiencia y asistidos por la enseanza de modernas investigaciones, el Estado procede, con firme voluntad y resuelto afn de acierto, a promover, por medio de esta Ley, la restauracin acucolo, para que armonice, en su lnea, con el conjunto de soluciones que, gradualmente, integran el cuadro de las renacidas actividades nacionales.

En su virtud,

DISPONGO:

TTULO PRIMERO
Artculo primero. Objeto de la Ley.

La presente Ley especial, que rige y regula en Espaa el derecho de pesca, tiene por objeto la conservacin, el fomento y el aprovechamiento de los peces y otros seres tiles que, de modo permanente o transitorio, habitan todas las aguas continentales, pblicas y privadas.

TTULO II
Conservacin y fomento de las especies
CAPTULO PRIMERO
Conservacin
Artculo segundo. Dimensiones mnimas.

Se restituirn a las aguas pblicas y privadas, acto seguido de extraerse de las mismas, los ejemplares de la fauna acutica cuya longitud sea igual o inferior a las siguientes: Salmn, 0,55 metros; Trucha (comn y arco iris), 0,19; Esturin o sollo (macho), 0,70; Esturin o sollo (hembra), 1,10; Alosa, sbalo, saboga, etc. (especies del gnero alosa), 0,20; Lamprea, 0,25; Anguila, 0,20; Mgil, albur, lisa, etc. (especies del gnero mgil), 0,25; Lubina o llobarro, 0,20; Carpa, 0,18; Tenca, 0,15; Barbo, 0,18; Bogas, cachos, bermejuela, gobio, lamprehuela y, en general, todos aquellos no reseados especialmente, 0,08; Cangrejo, 0,06.

A los efectos de este artculo se entender por longitud en los peces la distancia existente desde la extremidad anterior a la cabeza, hasta el punto medio de la parte posterior de la aleta coudal o cola extendida y para el cangrejo la comprendida entre el ojo y la extremidad de la cola, tambin extendida.

Queda terminantemente prohibido la circulacin, venta y consumo en todo tiempo de aquellos ejemplares cuyas longitudes sean iguales o inferiores a las citadas en este artculo, salvo la angula.

Tambin queda prohibida la pesca del salmn y del esturin o sollo, durante su descenso al mar, una vez realizada la freza.

Artculo tercero. Obstculos. Pasos y escalas.

El Ministro de Agricultura, a propuesta de la Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial, por o a peticin de las Jefaturas del Servicio Pisccola, previo informe de las Jefaturas de Aguas del Servicio de Obras Pblicas, por lo que pudiere afectar al rgimen del ro, acordar la desaparicin de los obstculos naturales, o su modificacin para facilitar la circulacin de los peces a lo largo de las corrientes de agua, muy especialmente en los ros salmoneros y trucheros, o cuando esto no sea posible el empleo de los medios sustitutivos que aseguren la riqueza pisccola en los distintos tramos del ro.

Cuando el Informe de los Jefes de Aguas no fuera de acuerdo con la Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial, se elevar a resolucin de la Presidencia del Consejo.

Para facilitar el acceso de los peces, y muy particularmente de los emigrantes, a los distintos tramos de los cursos de agua, se construirn escalas salmoneras o pasos, en las presas y diques edificados en las masas acucolas y que se opongan a la circulacin de aqullos, siempre que lo permitan las caractersticas de dichos obstculos y sean necesarios para la conservacin de las especies.

Si no hubiera posibilidad de instalar escalas o pasos, se estudiarn y pondrn en prctica aquellas medidas autorizadas por la Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial, a propuesta de los servicios pisccolas que contribuyan a neutralizar el efecto nocivo de las construcciones con respecto a la conservacin y fomento de la pesca.

En las presas y diques levantados con anterioridad a la Ley de Pesca Fluvial de 27 de diciembre de 1907 y que no hayan sido reparados ni modificados despus, la realizacin de todas las obras necesarias de la puesta en prctica de las medidas que favorezcan la conservacin y propagacin de las especies ser por cuenta de la Administracin, as como los gastos de conservacin y reparacin de dichas obras.

En las construidas o que hayan sido reparadas o modificadas posteriormente a la fecha indicada en el prrafo anterior, los gastos de construccin de la escala o paso, o de ejecucin, en su caso, de las medidas directas o indirectas que sustituyan aqullos, corrern a cargo de los concesionarios de los aprovechamientos hidrulicos correspondientes, cualquiera que sea su personalidad jurdica y siempre con sujecin a proyecto redactado e informado por el Servicio Pisccola, previa aprobacin de la Direccin General.

En toda concesin de aprovechamientos hidrulicos, cualquiera que sea el organismo del Estado encargado de otorgarla, se consignar en una de las clusulas de la concesin la obligacin por parte del concesionario de construir o adoptar aquellos medios sustitutivos que disponga el Servicio Pisccola para evitar los perjuicios que pudieran resultar a la riqueza acucola.

Cuando los concesionarios obligados por este artculo dejaren de darle el debido cumplimiento en el plazo que se les seale, las obras las realizar la Administracin a sus expensas, adems de incurrir en la sancin correspondiente.

Artculo cuarto. Plazos de ejecucin.

En el plazo mximo de dos aos debern ser presentados los proyectos de obras y en el de tres ms quedar aqullos ejecutados en todas las presas y diques que las Jefaturas del Servicio consideren factible e indispensable las escalas y pasos; las que no lo realizaran en el plazo sealado sin causa de fuerza mayor plenamente justificada, satisfarn hasta que las lleven a cabo por s o por la Administracin a sus expensas un canon anual progresivo que ser fijado por la Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial, a propuesta de las Jefaturas del Servicio, que empezando en el 5 por 100 del presupuesto total de ejecucin pueda llegar al 20 por 100 a partir del tercer ao.

Artculo quinto. Caudal mnimo.

Los concesionarios de aprovechamientos hidrulicos en cuyos embalses lleven las presas escalas salmoneras estn obligados a dejar correr, en las pocas de paso de los peces, un caudal de agua que no ser inferior a un libro por segundo en las escalas de artesa y de treinta litros en las de rampa, quintuplicndose estas cifras en los ros que sean aptos para la cra del salmn y del sollo o esturin. El Servicio Pisccola fijar para cada presa las fechas del principio y final de las pocas migratorias, debiendo al informar, bajo este aspecto, los proyectos de construccin correspondientes, proponer razonadamente la elevacin de estos caudales mnimos en aquellos casos que sean necesarios para el buen funcionamiento de las escalas, de acuerdo con el Ministerio de Obras Pblicas.

Ser obligacin de los concesionarios mantener en buen estado de conservacin las escalas salmoneras y no podr dejarse en seco el lecho de la corriente fluvial ni colocar sobre las presas tablas u otra clase de materiales con objeto de elevar el nivel de agua sin previa autorizacin del Servicio Pisccola, a menos que figure en sus clusulas de concesin.

Queda terminantemente prohibido colocar en las presas o diques, y en general en cuantas construcciones constituyan la instalacin de un aprovechamiento hidrulico, toda clase de artefactos que faciliten la captura de los seres acuticos a su paso por aqulla.

Artculo sexto. Impurificacin de las aguas.

Queda prohibido alterar arbitrariamente la condicin de las aguas con residuos de industrias o verter en ellas, con cualquier fin, materiales o sustancias nocivas a la poblacin fluvial, quedando obligados los dueos de las instalaciones industriales a montar los dispositivos necesarios para anular o aminorar los daos que a la riqueza pisccola pudiera causarse.

Si no hubiera posibilidad de armonizar los intereses acucolas con los de los concesionarios de aprovechamientos hidrulicos y dueos de industrias y explotaciones, y stas por su importancia en la riqueza nacional deban ser preferidas, quedarn obligados los concesionarios y dueos al pago de un canon anual, en concepto de resarcimiento de daos, cuya cuanta fijar la Direccin General de Montes, a propuesta de las Jefaturas del Servicio Pisccola, con audiencia del interesado.

Artculo sptimo. Alteracin de fondos y mrgenes.

Para modificar la composicin de la vegetacin arbustiva de matorral o herbcea de las orillas y mrgenes en sus zonas de servidumbre de las aguas pblicas, embalses de los pantanos, cauces de derivacin y canales de navegacin y riego, as como para extraer plantas acuticas, se necesitar contar con autorizacin del Servicio Pisccola.

Asimismo se prohbe terminantemente levantar y sacar fuera de los cauces las piedras existentes en los mismos, en cantidad susceptible de perjudicar a la capacidad biognica del medio.

Por el Servicio Pisccola se proceder a marcar los tramos que por su naturaleza no proceda el poder verificar aprovechamientos de gravas y arenas de sus fondos sin causar perjuicios a la riqueza pisccola, a fin de que sean proscritos los mismos.

No se consentir desviar el curso natural de las aguas de dominio pblico, embalses de pantanos, cauces de derivacin y canales de navegacin y riego, para el aprovechamiento de su pesca, sin estar el que trate de ejecutar tales desviaciones suficientemente autorizado al efecto por el Servicio Pisccola.

Artculo octavo. Frezaderos.

Sern especialmente protegidos los lugares donde las especies pisccolas suelan efectuar la freza, prohibindose en absoluto toda alteracin en el suelo y en la flora de los mismos, salvo las realizadas por los Servicios Pisccolas con la finalidad de mejorarlos, siendo misin fundamental de stos la localizacin de las zonas de freza en las masas de agua continentales.

Artculo noveno. Rejillas.

En toda obra de toma de agua, como canales, acequias y cauces de derivacin para el abastecimiento de poblados, riegos o usos industriales, as como a la salida de los canales de fbricas y molinos o de las turbinas, los dueos o concesionarios estn obligados a colocar y mantener en buen estado de conservacin compuertas de rejilla que impidan el acceso de la poblacin ictcola a dichas corrientes de derivacin, sean pblicas o privadas. Las Jefaturas de los Servicios Pisccolas sern las encargadas de fijar el emplazamiento y caractersticas de las referidas instalaciones.

Artculo diez. Agotamiento.

Cuando los concesionarios de aprovechamientos hidrulicos juzguen necesario agotar canales u obras de derivacin debern participarlo con quince das, por lo menos, de anticipacin a la Jefatura Pisccola correspondiente, para que sta pueda adoptar las debidas medidas de proteccin a la pesca existentes en las masas y conducciones de agua citadas, quedando obligados aquellos concesionarios a ejecutar las rdenes que con tal finalidad se dicten y a satisfacer los gastos que origine la realizacin de lo dispuesto por dichas Jefaturas.

Artculo once. Aves acuticas.

A propuesta de las Jefaturas de los Servicios Pisccolas, podr prohibirse la permanencia de patos, gansos y dems aves acuticas en estado de domesticidad en aquellos lugares donde puedan ocasionar daos a la riqueza acucola.

CAPTULO II
Vedas
Artculo doce. pocas.

Se prohbe pescar durante la veda en todas las aguas pblicas y privadas:

a) El salmn con redes durante todo el ao, salvo en los tramos fronterizos de los ros salmoneros (Bidasoa y Mio), en los que se estar a lo dispuesto en los Convenios existentes entre Espaa, Portugal y Francia.

El salmn con caa, desde el 1. de agosto al 15 de febrero.

b) Las distintas especies y variedades de truchas, con redes durante todo el ao y con caa desde 1. de septiembre al 15 de febrero.

c) El esturin o sollo, desde 15 de julio hasta 15 de enero.

d) Las dos especies de alosa, desde 1. de junio hasta 1. de marzo.

e) Las lampreas, desde 1. de febrero hasta 1. de agosto.

f) Todas las especies de ciprnidos (barbos, bogas, cachos, bermejuela, carpa, tenca, gobio, carpn) y la lamprehuela, desde 1. de marzo a 15 de agosto, con redes. Queda autorizada la pesca con caa de estas especies durante todo el ao, pero sin que el pescador pueda vender o entregar para la venta lo que capture durante el perodo de veda, reservndolo para su propio consumo.

g) Para el cangrejo, mientras no se fije tcnicamente las pocas de veda en las distintas regiones espaolas, se mantendrn las sealadas en la Real Orden de 22 de septiembre de 1911, Real Orden de 12 de octubre de 1912 y Orden de 18 de abril de 1940.

Se autoriza la pesca durante todo el ao de los mgiles, lisas, lubinas, anguilas, piscardos, agujas, pejerreyes y dems especies no reseadas anteriormente.

Siempre que haya varias especies y una est vedada, la veda se extender a toda clase de pesca que se realice con el mismo aparejo.

Artculo trece. Vedas.

La Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial, a propuesta de las Jefaturas del Servicio Pisccola, podr prohibir la pesca del salmn, esturin o cualquier otra especie que lo precise uno a tres das por semana, durante el perodo en que est permitida la captura, con el fin de favorecer la reproduccin.

Asimismo queda autorizada para fijar vedas extraordinarias, de duracin y localizacin puntualizada en cada caso, cuando sean necesarias para la conservacin de cualquier especie de la fauna acucola continental.

Tendr facultad para poder modificar las pocas de veda sealadas en el artculo anterior con carcter permanente en toda Espaa o en alguna o algunas de sus provincias, cuando lo aconsejen los resultados de los estudios hidrobiolgicos.

En los casos de extremo empobrecimiento de las aguas, de repoblaciones artificiales, o cuando lo precisen los estudios de investigacin, el Ministerio de Agricultura, previo informe de las Jefaturas de los Servicios, podr acordar la veda absoluta de aguas continentales, pblicas o privadas, durante el perodo que estime pertinente.

Artculo catorce. Prohibiciones y guas.

Durante las respectivas pocas de veda queda terminantemente prohibido tener, transportar, comerciar o consumir los productos de la pesca vedada, que se considerarn fraudulentos, con la excepcin establecida para la pesca con caa, cualquiera que sea la fecha de su adquisicin.

Para la venta y transporte del salmn en poca de pesca permitida es condicin indispensable vaya acompaada de una gua acreditativa de su legal procedencial.

En las aguas pblicas y privadas, aun cuando estuvieren arrendadas, no podr pescarse durante las horas de la puesta a la salida del sol, salvo cangrejos, lampreas, anguilas, angulas o esturin, que se podrn capturar de noche, con sujecin a las prescripciones de esta Ley.

CAPTULO III
Prohibicin por razn de sitio
Artculo quince. Distancias y plazos.

Para la colocacin de redes en las aguas de dominio pblico y embalses de los pantanos, se guardar, por lo menos, una distancia de cien metros aguas arriba o abajo en la misma o en la opuesta orilla donde otro la hubiera colocado.

Cuando se trate de la pesca con caa se respetar entre los pescadores una distancia de treinta metros para la realizada con ova, y de diez para la de aparejos flotantes de fondo, mosca artificial, y la de lanzar con devones, cucharillas y peces artificiales.

En la pesca del salmn bastar el espacio necesario para que no se alcancen los aparejos.

Artculo diecisis. Pesca en cauces de derivacin, canales, etc.

En los cauces de derivacin, canales de navegacin y riego (cualquiera que sea el carcter de las aguas), se prohbe el ejercicio de la pesca con toda clase de artes, a excepcin de los ros no salmoneros, en que podrn utilizarse la caa y los aparatos anzuelados con flotador.

Artculo diecisiete. Distancias en presas y escalas.

En los diques o presas, as como en los pasos o escalas instalados en aqullos, queda prohibido pescar con toda clase de artes, excepcin hecha de la caa, a una distancia menor de cincuenta metros, salvo autorizacin concedida por la Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial, previa propuesta del Servicio Pisccola y en la que se fijar los tramos que comprende dicha autorizacin.

En los ros salmoneros y trucheros, la prohibicin a que se refiere este artculo comprende tambin a la caa.

Este ltimo arte, excepto en los ros salmoneros y trucheros, podr emplearse en toda la longitud de los embalses, as como al pie de las presas o diques, pero nunca en las inmediaciones del paso o escala a distancia menor de diez metros a cada lado de aqullos. En los das de reconocida afluencia de peces a la presa queda terminantemente prohibida la pesca con caa al pie de aqulla. La Direccin General, a propuesta justificada del Servicio Pisccola, podr prohibir la pesca con caa al pie de las presas o diques en cualquier poca del ao.

Artculo dieciocho. Costera del salmn y ros salmoneros.

Mientras dure la costera del salmn, ningn barco empleado en la pesca martima podr echar las redes acercndose a las inmediaciones de la entrada de los ros, aunque en ella haya lances conocidos. Tampoco se permitir durante esta poca registrar el paso de salmones a las aguas salobres o dulces mediante vigas situados en la desembocadura de los ros.

Para la aplicacin de esta Ley, por el Ministerio de Agricultura se establecer la oportuna clasificacin de los ros de Espaa habitados por salmones y truchas, dictndose cuantas disposiciones sean para ellos necesarias.

CAPTULO IV
Redes, artificios y procedimientos de pesca prohibidos
Artculo diecinueve. Redes.

Se prohbe en las aguas pblicas y privadas el empleo de toda clase de redes o artefactos cuyas dimensiones de malla o luz, despus de mojadas convenientemente, sean iguales o inferiores a las siguientes:

Para la pesca de alosa, saboga, mgiles, lubina o llobarro, barbos, carpa y tenca, cuadros de 35 milmetros de lado.

Para las restantes especies de agua dulce, las de un lado de 20 milmetros.

Excepcionalmente podr autorizarse, en los ros desprovistos de salmnidos, redes con mallas de 10 milmetros de lado, cuando hubiera excesiva abundancia de peces blancos, pero siempre con sujecin a las prevenciones que para cada caso sealan las Jefaturas del Servicio.

Se prohbe terminantemente el empleo de toda clase de redes y artefactos en las aguas continentales habitadas por salmones o truchas, cuya pesca slo se autorizar con caa.

Queda prohibido con carcter general, en las aguas de dominio pblico, el empleo de redes fijas y de arrastre, sin que tampoco puedan utilizarse las que abarquen ms de la mitad del ancho de la corriente que discurra cuando se pesca. Nunca podr exceder de 30 metros de longitud de aqullas y de 3 metros su anchura, bien en una sola red o de varias empalmadas.

Sern objeto de reglamentacin la revisin, precintado y empleo de las redes autorizadas su uso por esta Ley.

Artculo veinte. Uso de la caa.

En la pesca con caa, cada pescador no podr utilizar a la vez ms de dos de aqullas y siempre que se hallen al alcance de su mano.

Para la pesca del salmn, slo se permite al empleo de una caa.

En la pesca con caa y como elementos auxiliares, nicamente se autoriza el uso de gancho sin flecha y de la resea, tomadera y sacadora.

Artculo veintiuno. Barreras, empalizadas, caneiros, etc.

Queda prohibido en absoluto la construccin de barrera con piedras, tierras y cualquier otro material, as como la de empalizadas, con finalidad de encauzar las aguas para obligar a los peces a seguir una direccin determinada.

Tambin se prohbe terminantemente construir muros, paredes, estacadas, empalizadas, atajadizos, caneiros, caizales o pesqueros que sirvan como medio directo de pesca, o a los que se puedan sujetar, en cualquier forma, arte que la faciliten, debiendo ser destruidos los existentes en la actualidad, sin que pueda alegarse derecho alguno sobre los mismos, dado el carcter abusivo que revisten.

Cuando en aguas de dominio pblico se ejercite la pesca en virtud de derechos legalmente reconocidos con anterioridad a la promulgacin de la Ley de Pesca de 1907, dichos derechos sern objeto de expropiacin forzosa por la Administracin del Estado, bastando la resolucin ministerial que as lo acuerde a los efectos de la declaracin de utilidad pblica y de la necesidad de la ocupacin.

Artculo veintids. Instrumentos, artes y aparatos prohibidos.

No podrn usarse para la pesca, luces ni aparato alguno punzante, como arpones, garras, garfios, bicheros, a excepcin del llamado gancho sin flecha o gamo, al que se hace referencia en el artculo 20.

No se permitir el empleo de artes de tirn y de ancla, cualquiera que sea su forma, as como los cordelillos y sedales durmientes, si bien estos ltimos podrn utilizarse en la pesca de la anguila a razn de quince anzuelos, distribuidos en cinco cuerdas como mximo por pescador.

Se prohbe con cualquier clase de artes fijos, como garlitos, butrones y muy especialmente de los llamados de parada, utilizados en la pesca de la trucha, aunque no se sujeten a estacas, caneiros o empalizadas.

Queda prohibido pescar sobre aparatos de flotacin, tales como haces de lea, balsas, tarimas, etc., que no sean de hechura rgida y permanente.

Artculo veintitrs. Pesca de varias especies.

Para la pesca de anguilas y lampreas ser permitido el empleo de nasas, costones o tambores, stos ltimos en nmero no superior a tres por pescador. En la pesca del esturin o sollos se autorizar el empleo de aquellas artes requeridas por la biologa y dimensiones de la especie, previa autorizacin de la Jefatura del Servicio Pisccola correspondiente.

Para la pesca del cangrejo podrn utilizarse reteles o lamparillas, en nmero no superior a diez por cada pescador, colocados en una extensin que no exceda de 100 metros.

Artculo veinticuatro. Embarcaciones.

Ser reputado como ilegal el uso de embarcaciones y aparatos flotantes empleados en la pesca de aguas continentales que no estn inscritos y matriculados en las Jefaturas del Servicio Pisccola, an cuando renan las condiciones exigidas por el Reglamento, y se considerar fraudulenta la pesca capturada con dicho medio. En el correspondiente Reglamento se fijarn las normas para el empleo y uso de las embarcaciones autorizadas.

Artculo veinticinco. Prohibiciones temporales.

Se autoriza a las Jefaturas del Servicio Pisccola para prohibir temporalmente el empleo de cualquier arte, an cuando fuere de los permitidos, si lo considerase muy perjudicial para la pesca. De esta determinacin dar cuenta a la Superioridad, con exposicin de las razones que la motiven.

Artculo veintisis. Prohibiciones absolutas.

Se prohibe terminantemente en las aguas pblicas y en las privadas:

1. El empleo de dinamita y dems materiales explosivos.

2. El empleo de sustancias qumicas que al contacto del agua produzcan explosin.

3. El empleo de toda sustancia venenosa para los peces y desoxigenadora de las aguas (torvisco, gordolobo, cicuta, beleo, coca, cloruro de cal, cal viva, carburo de calcio, etc.).

4. Apalear las aguas, arrojar piedras y espantar de cualquier modo a los peces para obligarles a huir en direccin a los artes propios o para que no caigan en los ajenos.

5. Pescar a mano o con arma de fuego y golpear las piedras que sirven de refugio a los peces.

6. Reducir arbitrariamente el caudal de las aguas, alterar los cauces y destruir la vegetacin acutica.

7. El empleo, de cualquier otro procedimiento de pesca declarado nocivo e incluso el de algn medio lcito cuando se considere perjudicial en algn ro o tramo de ro determinado, a juicio de las Jefaturas de los Servicios.

Artculo veintisiete. Autorizaciones especiales.

Para fines exclusivamente cientficos la Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial podr autorizar la pesca de las especies acucolas en toda poca del ao y haciendo uso de cualquier medio de captura, legal o prohibido, reglamentando dicho organismo las condiciones de estos permisos especiales. Igualmente tendrn facultades para autorizar en las mismas condiciones la pesca y transporte de peces adultos de cualquier especie para fines de repoblacin y permitir la captura y circulacin en todo tiempo de las cras y huevos destinados al mismo objeto.

CAPTULO V
Repoblacin de las aguas continentales
Artculo veintiocho. Estudio y Abastecimientos.

Por el Servicio Pisccola se proceder al estudio hidrobiolgico de las aguas continentales, dedicando especial preferencia a los ros salmoneros y adoptando, como consecuencia de ello, las medidas ms convenientes para el fomento de esta riqueza, establecindose para la repoblacin artificial de las aguas, lo mismo pblicas que privadas, piscifactoras y laboratorios que sirvan, con los existentes, para realizar todos los aos campaas de repoblacin segn lo aconsejen las necesidades y lo permitan los recursos presupuestarios.

En los casos previstos en el artculo decimotercero, el Servicio acordar los medios de repoblacin intensiva ms convenientes al inters general.

Artculo veintinueve. Repoblacin de aguas privadas.

Las entidades y particulares, dueos de aguas privadas que comuniquen con otras pblicas, vendrn obligados a repoblarlas por su cuenta y en el plazo y con sujecin a las instrucciones que las Jefaturas Pisccolas sealen para cada caso.

Si transcurrido el plazo sealado no se hubiere cumplido la obligacin expresada, el Servicio Pisccola proceder a su repoblacin, sustituyendo al propietario en dicha obligacin con los recursos propios del Servicio o con los extraordinarios que se habiliten por el Ministerio de Agricultura.

Una vez lograda la repoblacin de los mencionados medios acuticos, los dueos de estos podrn recobrar su derecho sobre las riqueza pisccola creada, previo pago al Servicio del importe de las mejoras efectuadas y de sus intereses legales. Hasta que esta redencin por el propietario de las aguas no se haya efectuado, la propiedad de la riqueza pisccola creada corresponder al Servicio.

La Administracin, en todos los dems casos, dar a las entidades y particulares las mayores facilidades para la repoblacin de sus aguas, con el asesoramiento tcnico y suministro de grmenes y jaramugos, siendo de cuenta de los mismos los gastos correspondientes.

Artculo treinta. Centros ictiognicos.

Las concesiones para establecer viveros de peces y estaciones de fecundacin artificial en aguas pblicas o privadas, destinados a la repoblacin, se otorgarn con arreglo a la presente Ley y a la legislacin de aguas, as como a cuantas disposiciones reglamentarias se dieren, quedando obligados los concesionarios a no cultivar ms especies o variedades que las prescritas en cada caso por el Servicio Pisccola debiendo sujetarse las obras a proyecto suscrito por Ingeniero de Montes y aprobado por la Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial; previo informe del Servicio, al que se le reserva la inspeccin de las mismas.

Se podrn igualmente autorizar los trabajos y construcciones costeados por corporaciones, entidades y particulares que deseen contribuir al fomento de esta riqueza, debiendo sujetarse las obras a los mismos requisitos que las consignadas en el prrafo anterior.

Artculo treinta y uno. Prohibiciones generales.

Queda prohibido deteriorar, inutilizar o trasladar, sin autorizacin, los aparatos de incubacin artificial que estn prestando servicio, as como destruir los grmenes de peces, enturbiar las aguas en que estn sumergidos, arrojar materias que las perjudiquen y cultivar especies que no se hayan autorizado.

Artculo treinta y dos. Seres perjudiciales.

El Estado estudiar y pondr en prctica los medios adecuados para extirpar todos los seres que se consideren perjudiciales, debiendo las corporaciones, entidades y particulares en sus aguas coadyuvar a esta campaa, as como los concesionarios de arrendamientos dentro de los mismos, con arreglo a las normas que se les den por el Servicio.

Artculo treinta y tres. Repoblacin de mrgenes y lveos.

Se declara de inters general la repoblacin arbrea y arbustiva en las mrgenes de los ros y arroyos, con especies protectoras de la pesca y de los lveos, con especies acuticas, facultndose al Servicio Pisccola para concertar con los dueos de los terrenos ribereos los cultivos conducentes a la finalidad expresada y proceder con el mismo objeto, si ello fuera preciso, a la expropiacin forzosa de la parte indispensable de dichos terrenos. La declaracin de utilidad pblica y necesidad de ocupacin de los mismos quedar declarada al ser aprobado por el Ministerio de Agricultura el correspondiente proyecto de repoblacin redactado por el Servicio.

Artculo treinta y cuatro. Medios econmicos.

Las diferencias entre las cantidades percibidas por el Servicio Pisccola por cobro de licencias de pesca, matrculas de embarcaciones, cnones sobre los tramos arrendados de los ros y cuantas d origen la aplicacin de esta Ley, y los originados a la Administracin forestal por la ejecucin de este servicio as reorganizado, se ingresarn en la Tesorera del Ministerio de Hacienda.

El Estado cuidar de la enseanza acucola como una necesidad cultural, y de todo aquello que constituya una intensa propaganda para el conocimiento de esta riqueza.

CAPTULO VI
El fomento de la piscicultura
Artculo treinta y cinco. Viveros industriales.

Con el fin de utilizar la iniciativa privada en beneficio del abastecimiento nacional de pesca fluvial, el Ministerio de Agricultura, a travs del Servicio, podr concertar con los Sindicatos, entidades y particulares interesados, consorcios y convenios para el establecimiento de piscifactoras y viveros de tipo industrial, cuyos proyectos debern estar suscritos por Ingenieros de Montes y ser aprobados por la Direccin General del Ramo, previa la concesin por el Ministerio de Obras Pblicas de las aguas que se necesiten derivar.

Las condiciones tcnicas y econmicas de estos consorcios y convenios estn reguladas por disposiciones complementarias.

Artculo treinta y seis. Auxilios econmicos.

El Ministerio de Agricultura, de acuerdo con los de Industria y Hacienda, promover y estimular, mediante crditos y auxilios econmicos, exenciones tributarias y proteccin arancelaria:

a) La mejor organizacin de la pesca y de la piscicultura en aguas continentales.

b) El incremento de la industria para la elaboracin y conservacin de los productos y subproductos de la pesca fluvial.

c) El perfeccionamiento de la fabricacin nacional de artes, aparejos y dems tiles empleados en la pesca.

TTULO III
Aprovechamientos
CAPTULO PRIMERO
Concepto jurdico de la pesca
Artculo treinta y siete. Aguas pblicas.

Los peces y dems seres que habitan temporal o permanentemente en masas de agua de dominio pblico carecen de dueo; son bienes apropiables por su naturaleza, y como tales se adquieren por la ocupacin, siempre que sta se ajuste a los preceptos de la presente Ley.

Artculo treinta y ocho. Aguas de dominio privado.

La pesca en agua de dominio privado, mientras permanezca en ellas, es patrimonio del dueo de las mismas, sin otras restricciones que las que tiendan a evitar daos susceptibles de extenderse a las aguas pblicas y sus riberas y aquellas medidas impuestas por el Servicio Pisccola en beneficio del inters general.

Las aguas de los embalses de los pantanos, canales de navegacin y riego del Estado utilizadas en servicio pblico, la poblacin pisccola pertenece al Estado, correspondiendo la administracin y aprovechamiento de esta riqueza al Servicio Pisccola.

CAPTULO II
Licencias
Artculo treinta y nueve. Obtencin.

Las licencias y permisos para pescar sern expedidos exclusivamente por las Jefaturas del Servicio Pisccola, por s o mediante delegacin expresa que haga de esta facultad.

Los requisitos indispensables para poder obtener licencias y permisos de pesca sern determinados por el Reglamento que se dicte para la aplicacin de esta Ley; igualmente sern objeto de reglamentacin las que hayan de concederse a extranjeros.

Artculo cuarenta. Clases de licencias.

Las licencias, permisos de pesca, matrculas de embarcaciones y aparatos flotantes, no tendrn el carcter de efectos timbrados, fijndose en el Reglamento sus importes, con arreglo a las siguientes prevenciones:

1. La cdula del interesado regular los precios de las distintas clases de licencias, imponindose para la pesca del salmn un recargo especial.

2. El importe de los permisos se calcular tomando como base una cuota por cada da de su utilizacin.

3. El importe de las matrculas de embarcaciones y aparatos flotantes guardar relacin con su importancia y con la clase de pesca a que se dediquen.

Artculo cuarenta y uno. Pesca en cuadrilla.

Todas las personas que en aguas pblicas o privadas tomen parte en el ejercicio de la pesca, bien sea aisladamente o reunidas en cuadrilla para el manejo de redes y otros artes, debern estar individualmente provistas de la correspondiente licencia.

CAPTULO III
De las concesiones
Artculo cuarenta y dos. A la Direccin General del Turismo.

La Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial, a peticin de la Direccin General del Turismo, podr otorgarla concesiones de pesca en aguas pblicas para el establecimiento de cotos fluviales, con fines exclusivamente deportivos.

El canon para las concesiones, que ser progresivamente creciente, se fijar de acuerdo con las normas generales del Reglamento y las especiales que se consideren necesarias establecer en los Pliegos de condiciones.

Las concesiones que se otorguen se referirn a tramos alternos de ro, de longitud variable segn las condiciones del coto fluvial a establecer, sin que la longitud de dichos tramos sea inferior a tres kilmetros ni superior a ocho, separados entre s por tramos de igual longitud a los sealados en primer trmino, destinados al aprovechamiento comn.

La duracin de la concesin ser de uno o ms decenios consecutivos.

Al trmino del primer quinquenio la Direccin General del Turismo devolver al disfrute pblico los tramos en los que ejercit sus derechos exclusivos de pesca y aprovechar durante el segundo quinquenio los trozos de ro intermedios y laterales que se destinaron al uso comn en los cinco primeros aos. Esta alternativa quinquenal se proseguir hasta la terminacin de la concesin.

Las obligaciones que en la concesin se impongan a la Direccin General del Turismo alcanzarn por igual a todos los tramos del ro aprovechados alternativamente por el concesionario, en el perodo de vigencia de la misma.

La concesin de un acto fluvial de pesca no dar otros derechos sobre las aguas, cauces y mrgenes de ro que el exclusivo de pescar con caa o con reteles y lamparillas, en la forma y poca preceptuadas en este texto legal y las especiales que se establezcan en el Pliego de condiciones de cada concesin otorgada.

Artculo cuarenta y tres. A las Sociedades deportivas.

Las Sociedades de pesca deportivas constituidas legalmente, podrn solicitar, dentro de las normas generales de este ttulo de la Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial, la concesin de cotos fluviales para fines deportivos y uso exclusivo de sus asociados, concesin que ser otorgada mediante subasta pblica, siendo preferidas en igualdad de condiciones las Sociedades locales que en sus estatutos fijaran las normas necesarias para facilitar el ingreso en las mismas de los vecinos de los pueblos ribereos al coto fluvial establecido, y debiendo sealar la cuanta de las cuotas que estableciere, las que necesitarn ser aprobadas y consignadas en los estatutos.

La Direccin General del Turismo, notificada en cada caso por la Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial, podr ejercitar el derecho de tanteo.

Las concesiones otorgadas a las Sociedades deportivas, no podrn ser transferidas a terceros por ningn concepto, pero cesarn en su disfrute, sin derecho a indemnizacin de ninguna clase, tan pronto un Sindicato de profesionales solicite subrogar a la Sociedad en su disfrute, respetando las condiciones de la concesin.

Artculo cuarenta y cuatro. A los Sindicatos.

Los Sindicatos de pescadores profesionales constituidos legalmente podrn solicitar, dentro de las normas generales de este ttulo de la Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial, la concesin de cotos fluviales para fines industriales y uso de sus asociados, concesin que ser otorgada con arreglo a normas que se dictarn.

Las concesiones otorgadas a Sindicatos profesionales, no podrn ser transferidas a otros por ningn concepto.

Artculo cuarenta y cinco. Inversin de sobrantes de ingresos.

Tanto las Sociedades como los Sindicatos, estarn obligados a incluir en sus presupuestos cantidades en proporcin a los ingresos destinados a la conservacin y fomento de la riqueza acucola.

Artculo cuarenta y seis. Aguas de Corporaciones.

Las Corporaciones y Entidades de carcter pblico, podrn arrendar la pesca de las aguas de su pertenencia en beneficio propio, con sujecin a las disposiciones reguladoras de sus respectivos bienes y a las prescripciones generales de esta Ley.

Artculo cuarenta y siete. Revisin.

Se revisarn todos los arrendamientos de pesca concedidos en aguas pblicas o privativas del Estado, vigentes en la actualidad, revalidndose por el tiempo que a los mismos les falte, los que se estime por la Superioridad deban serlo por no estar en contraposicin con los preceptos de esta Ley, y sin derecho a indemnizacin los que se consideren deban ser rescindidos.

TTULO IV
Jurisdiccin
Artculo cuarenta y ocho. Competencia.

A los efectos del aprovechamiento, conservacin y fomento de la pesca de las aguas continentales pblicas y privadas, corresponde su competencia al Servicio Pisccola, que continuar a cargo del Cuerpo de Ingenieros de Montes, extendindose la misma en los ros y arroyos hasta su desembocadura en el mar. A los efectos de esta Ley, se entender por desembocadura del ro en el mar la lnea recta imaginaria que una los puntos de interseccin de las dos orillas con la costa en las ms bajas mareas, pero sin que nunca pueda exceder la anchura o la amplitud de esta lnea de un kilmetro.

Artculo cuarenta y nueve. Demarcacin y deslinde.

Sin perjuicio de la competencia de los Tribunales respecto a las cuestiones de propiedad y posesin, se proceder por los encargados del Servicio Pisccola, juntamente con los Servicios Hidrulicos dependientes del Ministerio de Obres Pblicas, a la demarcacin, apeo y deslinde de las aguas pblicas, conforme a las prescripciones de la Ley de 13 de junio de 1879.

TTULO V
Organizacion del servicio
CAPTULO PRIMERO
Servicio pisccola
Artculo cincuenta. Servicio tcnico.

Para el cumplimiento de esta Ley, la Administracin del Estado se hallar representada por el Ministerio de Agricultura, y dentro de ste por el Servicio Pisccola, que continuar dependiendo del Cuerpo de Ingenieros de Montes y centralizado en la Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial.

Por el Estado se organizar el Servicio Pisccola en Jefaturas regionales, a las que se les adscribir el personal tcnico y auxiliar que sea necesario para el mejor cumplimiento de la labor que les est encomendada. Hasta que el Servicio Pisccola quede organizado y funcionando, continuarn los distintos Servicios forestales dependientes de la Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial, haciendo sus veces.

Como Centro tcnico asesor indispensable al citado Servicio, se le adscribe la actual Seccin de Biologa de las Aguas Continentales del Instituto Forestal de Investigaciones y Experiencias, bajo las normas que se establecern al organizarse aqul.

Para el desenvolvimiento de este Servicio se habilitarn los crditos necesarios.

CAPTULO II
De la guardera
Artculo cincuenta y uno. Guardera.

Las Autoridades y sus agentes encargados de la polica de vigilancia y seguridad de las personas y de las propiedades, especialmente los funcionarios del Ramo de Montes, los Alcaldes, la Guardia Civil y los Guardas rurales, Agentes de polica martima, harn observar en sus respectivas esferas las prescripciones de esta Ley y denunciarn sus infracciones.

Para la vigilancia de la pesca en aguas continentales y como parte integrante del Servicio Pisccola se autorizar la creacin de un Cuerpo de guardas especiales que se reclutar mediante pruebas de aptitud fsica y profesional, las cuales, as como sus deberes y derechos, se especificarn en el correspondiente Reglamento orgnico, en el que se tendr en cuenta su conveniente conexin con el de Guardera forestal y con cualquier otro de funcin similar que pudiera crearse.

Las Entidades oficiales, las Federaciones de Sociedades de Pesca, estas Sociedades, los Sindicatos profesionales y los particulares que propongan costear servicio de guardera de pesca, propondrn a la Jefatura de dicho Servicio o a la Direccin General de Montes, Caza y Pesca Fluvial, segn los casos, los aspirantes a tales cargos. Dichos organismos tramitarn el expediente y eximirn de sus obligaciones a los candidatos antes de expedir el ttulo, cuya facultad es exclusiva de la Direccin General del Ramo. Este ttulo lleva consigo la consideracin de agentes de la Autoridad como de la Polica Armada y sus declaraciones harn siempre fe, salvo prueba en contrario.

Las Sociedades y Sindicatos pueden tambin proponer a la Direccin de Montes, Caza y Pesca Fluvial como guardas honorarios de pesca a los socios o sindicatos que siempre hayan observado intachable conducta y no hayan sufrido sancin alguna.

CAPTULO III
Sociedades y sindicatos
Artculo cincuenta y dos. Sociedades y Sindicatos.

A los efectos de esta Ley podrn constituirse Sociedades deportivas y Sindicatos de pescadores profesionales, reputndose como tales, los que hubieren cumplido en su constitucin, las formalidades que exigen las disposiciones vigentes y la Delegacin Nacional de Deportes de Falange Espaola Tradicionalista y de las J.O.N.S.

TTULO VI
Procedimientos y sanciones
CAPTULO PRIMERO
Del procedimiento
Artculo cincuenta y tres. Competencia.

Corresponden exclusivamente a las Jefaturas Pisccolas el conocimiento y resolucin de los expedientes instruidos por infracciones de los preceptos de esta Ley, con la sola excepcin de los definidos en la misma como hechos delictivos, los cuales competen a los Tribunales ordinarios de Justicia y los que correspondan por jurisdiccin a las Autoridades de Marina.

Las autoridades judiciales y las de Marina notificarn a las Jefaturas Pisccolas correspondientes, en trmino de quince das, las sentencias que dicten en materia de pesca fluvial.

Artculo cincuenta y cuatro. Inspecciones.

Se autoriza al personal del Servicio Pisccola y agentes de la autoridad encargados de la vigilancia de la pesca y cumplimiento de esta Ley para visitar e inspeccionar las barcas, molinos, fbricas y dems dependencias, no destinadas a vivienda, cuando se sospeche fundadamente la existencia en ellos de explosivos, sustancias txicas, aparejos, artes o instrumentos prohibidos; o pesca obtenida por procedimientos ilegales.

Artculo cincuenta y cinco. Efectividad de la exaccin.

Las multas e indemnizaciones por daos y perjuicios, sern abonadas por los infractores; las primeras, en papel de pagos al Estado, y las indemnizaciones, en metlico, en las Cajas de las entidades propietarias, presentando estos justificantes de abono en las Jefaturas del Servicio Pisccola antes de los diez das contados desde la notificacin de la providencia. La tercera parte de la multa se destinar al aprehesor si no hubiera denunciante o se repartir por mitad entre ambos en este caso.

Si el infractor dejara pasar el plazo sin abonar la exaccin, se notificar al Juzgado para que la haga efectiva en va de apremio. En caso de insolvencia sufrir el arresto menor y subsidiario correspondiente a la cuanta de la sancin, a razn de cinco pesetas por da, sin que aqul exceda de quince das tratndose de faltas.

Artculo cincuenta y seis. Recursos.

Causarn estado las providencias de las Jefaturas sobre faltas leves y menos graves. Contra las resoluciones dictadas para sancionar faltas graves y muy graves podrn acudir en alzada los interesados, por conducto de las Jefaturas del Servicio, ante el Director General de Montes, Caza y Pesca Fluvial dentro del plazo de quince das, contados a partir de la notificacin, depositando previamente en metlico ante el referido Servicio el importe de las responsabilidades. La Direccin General del Ramo resolver oyendo, en el caso de faltas muy graves, al Consejo Superior de Caza, Pesca, Cotos y Parques Nacionales.

Contra los acuerdos recados sobre ejecucin de obras o adopcin de medidas que tiendan a la conservacin de la riqueza acucola, podrn los dueos o concesionarios a quienes aquellos afecten alzarse ante el Ministerio de Agricultura, en el plazo de quince das, a contar de la fecha que le sea comunicado el acuerdo, siendo inapelable la resolucin que sobre el recurso de alzada dicte el Ministerio.

Todo recurso de alzada que sea desestimado en todas sus partes, sufrir una agravacin del 10 al 25 por 100 de la cantidad o gasto cuyo desembolso se trata de eludir y cuya cuanta ser fijada en la resolucin dictada.

Artculo cincuenta y siete. Agravacin de sanciones.

Las infracciones cometidas durante la noche, y en mayor grado las efectuadas en poca de veda, se sancionarn apreciando circunstancias agravantes, que se estimarn por las Jefaturas Pisccolas en sus resoluciones.

Igualmente se considerar siempre la reincidencia como circunstancia especialmente agravante, entendindose que incurren en ella los que en los doce meses anteriores a la fecha de la infraccin hubieren sido sancionados como autores de otra infraccin prevista en la presente Ley.

La cuarta infraccin en materia de pesca fluvial, siempre que las tres primeras hayan sido castigadas por sentencia o providencia firme, ser considerada como delito.

Cuando en un solo hecho concurran dos o ms infracciones de esta Ley se castigarn con la sancin que corresponda a la de mayor gravedad, estimndose las dems infracciones como agravantes, que debern ser tenidas en cuenta al dictarse la providencia resolutoria.

Artculo cincuenta y ocho. Prescripcin.

La accin para denunciar y perseguir a los infractores de la presente Ley de Pesca Fluvial es pblica; prescribe a los dos meses, contados a partir del da en que las infracciones tuvieren lugar, se tuviera de ellas conocimiento o de la ltima diligencia del sumario o expediente comenzado a incoar.

Las responsabilidades derivadas de infracciones a la Ley prescriben al ao, contado desde la fecha en que hayan sido firmes las providencias punitivas correspondientes.

CAPTULO II
Sanciones
Artculo cincuenta y nueve. Penalidades.

Las infracciones a los preceptos de esta Ley se clasificarn con arreglo a la escala siguiente: faltas leves, menos graves, graves, muy graves y delitos cuya relacin de faltas se detallar en el correspondiente Reglamento, penndose con multas de 10 a 2.500 pesetas, arrestos gubernativos de cinco a diez das, prdida de licencia segn los casos.

Sin perjuicio de las responsabilidades ya consignadas, los infractores debern satisfacer el importe de los daos y perjuicios ocasionados.

Tambin caern en comiso todos los aparejos, artes, instrumentos, sustancias txicas y explosivas y embarcaciones empleadas para cometer cualquier infraccin de esta Ley, los cuales se destruirn cuando sean de ilcito uso, y en otro caso, se depositarn en las Jefaturas de los Servicios Pisccolas, para que stas los enajenen en pblica subasta, una vez sean firmes las sentencias o providencias condenatorias. Igualmente caer en comiso la pesca obtenida por infraccin de esta Ley, devolvindola a las aguas si estuviera con vida o entregndola bajo recibo a cualquier establecimiento benfico o a los pobres de la localidad, en caso contrario.

Cuando la Administracin ejecute las obras por cuenta de los interesados percibir, adems del importe de las mismas, el 7 por 100 de inters anual de las cantidades desembolsadas.

Tanto para el cobro del importe de las obras como de sus intereses y cnones impuestos en los casos que se autoriza por esta Ley, el Servicio Pisccola podr recurrir al Juzgado para que proceda a su exaccin por el procedimiento de apremio.

Artculo sesenta. Delitos.

Se considerarn delitos en materia de pesca fluvial, castigndose al infractor con la pena de reclusin menor en su grado mnimo e inhabilitacin para obtener licencia de uno a cinco aos, retirndose sta si la tuviere, los siguientes:

a) La tenencia de explosivos con fines de pesca, en las proximidades de las masas de agua continentales, o su uso para la aprehensin de peces o cangrejos.

b) El envenenamiento de las aguas con gordolobo torvisco, coca, beleo, cloruro, carburo o cualquier otra sustancia txica.

c) La reincidencia prevista en el artculo 57.

Artculo sesenta y uno. Responsabilidad civil.

Las personas condenadas por infracciones a esta Ley, respondern civilmente de los daos y perjuicios que, con el hecho punible, hubieran ocasionado. Por los menores respondern sus padres o tutores y por los criados o dependientes sus amos o superiores, si aqullos ejecutaren el acto en funciones de su servicio.

ARTCULOS ADICIONALES
Artculo sesenta y dos. Ros fronterizos.

En los ros Bidasoa, Mio, Guadiana y dems que constituyen la frontera, se observarn las prescripciones de esta Ley en cuanto no se oponga a las clusulas de los Convenios celebrados entre Espaa y los pases vecinos.

Artculo sesenta y tres. Coordinacin.

Las obligaciones impuestas por esta Ley, referente a las construcciones de las Jefaturas de Obras Pblicas, Confederaciones Hidrogrficas, Divisiones Hidrulicas, Minas y dems organismos del Estado a que puedan afectar, sern fijadas e incluidas en las respectivas legislaciones, para su conocimiento y exacto cumplimiento.

Artculo sesenta y cuatro. Vigencia.

Esta Ley entrar en vigor a los treinta das, contados a partir de la fecha en que sea promulgada, aplicndose para su cumplimiento, en tanto no se dicte su Reglamento, el correspondiente a la Ley de 27 de diciembre de 1907.

Artculo sesenta y cinco. Reglamento.

Queda facultado el Ministro de Agricultura para que dicte y ponga en vigor el Reglamento a la Ley actual.

Artculo sesenta y seis. Plazo Reglamento.

En el plazo mximo de tres meses, contados desde la publicacin de esta Ley en el BOLETN OFICIAL DEL ESTADO, el Ministerio de Agricultura dictar su correspondiente Reglamento.

Artculo sesenta y siete. Crditos.

Por los Ministerios de Agricultura y Hacienda se habilitarn los crditos necesarios para la ejecucin de esta Ley.

Artculo sesenta y ocho. Disposiciones anteriores.

Quedan derogadas cuantas disposiciones anteriores se opongan al contenido de este cuerpo legal.

Dado en Madrid, a 20 de febrero de 1942.

FRANCISCO FRANCO

Análisis

  • Rango: Ley
  • Fecha de disposición: 20/02/1942
  • Fecha de publicación: 08/03/1942
  • Entrada en vigor: 7 de abril de 1942.
Referencias posteriores

Criterio de ordenación:

  • SE DEROGA:
    • el ltimo inciso del art. 39, por Ley 25/2009, de 22 de diciembre (Ref. BOE-A-2009-20725).
    • en la forma indicada por Ley Orgnica 10/1995, de 23 de noviembre (Ref. BOE-A-1995-25444).
  • SE DECLARA en las CUESTIONES 358 y 570/1989 (Refs. 1989/6626 y 1989/9615) la inconstitucionalidad y nulidad de los arts. 57, prrafo 2, y 60.c), por Sentencia 53/1994, de 24 de febrero (Ref. BOE-T-1994-6199).
  • SE MODIFICA:
  • SE DESARROLLA, por Decreto de 6 de abril de 1943 (Ref. BOE-A-1943-4165).

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